"Viva con serenidad": la carta de Fabbri a la mujer que intentó matar

"Viva con serenidad": la carta de Fabbri a la mujer que intentó matar

La entrevista a Bruno Vespa en el episodio de Puerta a puerta del 17 de septiembre de Luc√≠a Panigalli, agredida por su expareja y amenazada de muerte, gener√≥ un esc√°ndalo de pol√©mica (se puede ver la entrevista completa en este enlace) y tuvo consecuencias, tanto para la periodista, remitida al Consejo de Disciplina de Lazio - seg√ļn lo solicitado como de la Orden Nacional de Periodistas y de la de Lazio, que para quienes escucharon esa entrevista.

Entre ellos, solo hab√≠a Mauro Fabbri, Expareja de Luc√≠a, ahora en libertad condicional tras ser condenada a ocho a√Īos y medio y excarcelaci√≥n anticipada, quien a ra√≠z de ese episodio escribi√≥, de su propia mano, un letra dirigida a la mujer que intent√≥ asesinar en 2010, y que ha optado por hacerlo p√ļblico. Lo informamos para que la informaci√≥n est√© completa.

Fuente: The new Ferrara

Decir ahora que lo siento y pedir perdón parecerá reductivo, fuera de lugar y fuera de tiempo, pero realmente lo es.

Me equivoqué, te hice sufrir a ti y a la gente que te rodea, pisoteé tu dignidad. Cumplí una larga condena, volví a equivocarme.

Pero ahora comprendo los errores.

No es f√°cil encontrar las palabras adecuadas en este contexto, pero me gustar√≠a tranquilizarlo sobre su futuro. Si puedes olvidar lo que pas√≥, no creo que de ninguna manera te lastime. Vive tu vida en paz, no te buscar√© de ninguna manera y en ning√ļn caso.

Con sincero pesar espero que encuentres las ganas de vivir de nuevo.

No sabemos cu√°nto puede ser realmente posible que Luc√≠a crea las palabras del hombre que hace nueve a√Īos primero la apu√Īal√≥, luego la pate√≥ y la golpe√≥. Ciertamente los juicios tienen lugar en la sala de audiencias, pero es leg√≠timo cuestionar si esta carta llega en los albores de un alboroto medi√°tico y una solicitud de revisi√≥n de los beneficios de que disfruta Fabbri (el Fiscal de Bolonia, encabezado por el diputado Valter Giovannini, despu√©s del episodio de Puerta a puerta le preguntar√≠a al revocaci√≥n de la liberaci√≥n anticipada para √©l).

Adem√°s, los abogados de Luc√≠a son de la misma opini√≥n, Eugenio Gallerani y Giacomo Forlani, quienes manifestaron tener dudas tanto por el hecho de que la carta llegara por correo certificado, como porque tambi√©n fue enviada a la prensa y, finalmente, porque durante el √ļltimo tr√°mite, se√Īalaron, Fabbri ‚ÄĚ.nunca dijo una sola palabra de remordimiento, pena o arrepentimiento‚Äú.

Sin olvidar el planificaci√≥n del asesinato de Luc√≠a, por lo que Fabbri ha pactado en la c√°rcel con un sicario b√ļlgaro, prometi√©ndole 25.000 euros para "completar el trabajo" en el que hab√≠a fracasado. Otro punto que aumenta las sospechas de los abogados, que hablan de la carta como una acci√≥n no derivada ‚ÄĚ.tanto por su pensamiento real como por una sugerencia astuta. De todos modos - agregan - tomamos nota de ello‚Äú.

Reconstruyamos la historia: Lucia Panigalli es atacada por Fabbri a su regreso a casa, en Bondeno, en la zona de Ferrara, una noche hace nueve a√Īos. Con √©l tuvo una relaci√≥n de 18 meses, vivi√≥ fuera de las paredes de la casa, hecha de ida y vuelta, y aparentemente termin√≥ sin rencores mutuos dos meses antes.

La espera, con pasamonta√Īas y armado con un cuchillo, la derriba, intenta apu√Īalarla en la garganta, la patea en la cabeza, y solo la intervenci√≥n del hijo de Luc√≠a, despertado por el ruido, logra guardarla.

Mauro Fabbri es sentenciado a ocho a√Īos y medio de prisi√≥n por intento de asesinato, luego reducido por buena conducta. Mientras tanto, desde la c√°rcel promete 25 mil euros a Dobrev Stanyo Radev, su compa√Īero de celda, para terminar el trabajo de Luc√≠a. Sin embargo, el proyecto no tiene √©xito, denuncia el b√ļlgaro Fabbri, pero por la ley el hombre debe ser absuelto - lo que ocurre en los tres niveles de juicio - porque "la intenci√≥n no es punible"y no se ha perpetrado ning√ļn delito espec√≠fico.

Lucía el 17 de septiembre de 2019 está invitada a Puerta a puerta a contar su historia, a hablar de sus miedos, ya que Mauro, ahora un hombre libre, vive a solo 10 km de su casa, lo que llevó a las autoridades a proporcionar a Lucía una escolta para sus viajes.

Pero la realización de la entrevista, como sabemos, dejó perplejos a más de uno, incluida la propia Lucía, que los días siguientes declaró que sí ".Me sentí realmente mal y ofendido no solo por mí sino por todas las mujeres que, como dijo Vespa, no tuvieron tanta suerte como yo.“.

La actitud de Vespa casi parec√≠a querer disminuir de alguna manera los hechos contados, o buscar la corresponsabilidad en la v√≠ctima; a partir de esas preguntas "¬ŅPero de qu√© se enamor√≥? " e "¬ŅPero estaba tan locamente enamorado de ella que no quer√≠a compartirla excepto con la muerte? Hasta que la muerte nos separe, en el verdadero sentido de la palabra", A lo que la propia Luc√≠a dio la respuesta m√°s natural:

Cuando escucho la palabra "amor" asociada con estos hechos, se me eriza la piel.

Hasta los chistes que sobre todo dejaron desconcertados a los que asistieron al episodio:

Tiene suerte porque sobrevivió.

mi

Si hubiera querido matarla, la habría matado.

Reducir todo a una "cuestión de suerte", de casualidad o destino, minimiza la cuestión de forma atroz, porque uno es víctima en el mismo momento en que sufre un ataque, y no "más o menos" porque los hombres logren matarnos o no. Sin mencionar que Lucía tuvo que explicar que si no ha sido asesinada es solo porque la hoja del atacante se ha desprendido del cuchillo, luego encontrado al día siguiente por los Carabinieri en la grava; de lo contrario, quizás ahora estaríamos aquí para contar otra historia, con un final diferente.

La de Vespa - que tambi√©n, repetimos, justo despu√©s de esta entrevista tuvo un procedimiento disciplinario por el OdG, como prueba de que hab√≠a algo mal en esa entrevista, pero parece ser un forma probada de hacer periodismo frente a las noticias, dolorosas y repetidas, como la de Luc√≠a, que entristece a√ļn m√°s la imagen. Esta entrevista, despu√©s de todo, no se diferenciaba de otras actitudes period√≠sticas delet√©reas, de las que tambi√©n hemos tenido evidencia recientemente con el ejemplo del "buen gigante".

Y es ese tipo de periodismo el que banaliza, tiende a minimizar o, por el contrario, a para conceder las "circunstancias atenuantes genéricas" mirando la concurrencia de la culpa. La que vive la violencia contra la mujer con ese aire de compasión paternalista, como algo "ya visto, pero desde fuera", para lo cual "una palmada en la espalda y se le pasa el miedo".

Como si afrontarlo fuera un gesto magn√°nimo, de gran tolerancia y condescendencia, pero luego lejos, che "el espect√°culo debe continuar". O que escudri√Īa, investiga, indaga, llena de preguntas y dudas a las mujeres "Por qu√© lo amabas, c√≥mo no lo notaste, s√≠, pero t√ļ tambi√©n ...", que es el deporte popular nacional cuando se trata de desgracias que le suceden a la llamada "otra mitad del cielo".

Aquí, este es el tipo de periodismo al que no deberíamos esperar enfrentarnos; el que suprime toda empatía y comprensión humana porque de lo que estamos hablando nunca nos toca realmente por completo, no sentimos que sea "nuestro". La solidaridad no es solo una etiqueta formal a la que hay que adherirse, un deber deontológico, es algo que debe surgir desde dentro, agitar la conciencia, indignada. Independientemente de que sean mujeres u hombres.

Pero si no entendemos esto, probablemente todavía nos encontremos comentando cientos de otras historias como esta con una bonita. "Tienes suerte, todavía estás vivo". Si todo va bien.

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