Viajes aéreos: 10 tipos de pasajeros y vecinos que todos hemos conocido

Viajes aéreos: 10 tipos de pasajeros y vecinos que todos hemos conocido

Durante tus viajes en avión seguro te encontrarás con varias personas, en su mayoría simpáticas, que habrán amenizado tu viaje y con las que habrás charlado. También hay quienes han logrado conocer a su alma gemela precisamente porque están sentados junto a su asiento en el avión.
Pero a menudo, ese no es el caso. Los comportamientos particulares y de acoso en el avión pueden ser muchos. A continuación, se muestran algunos ejemplos publicados por la revista en línea. Medio.

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    El hablador

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    Fuente: película "El avión más loco del mundo"

    Las primeras preguntas sirven para romper el hielo y luego contarte su vida en diez horas, desde el primer recuerdo de cuando era niño hasta la actualidad. Si quieres descansar no habrá nada que hacer. Puede que no alcen la voz, pero cuando tienes personas que no dejan de hablar durante todo el vuelo como tus vecinos, tu paciencia se pone a prueba. Sobre todo cuando se trata de personas que no se preocupan por sus propios asuntos, sino que involucran a sus vecinos, con preguntas, comentarios, a menudo inapropiados.

    El silencioso

    Este tipo de pasajero no necesita hablar con su vecino ya que está acostumbrado a volar. No les gusta la charla sobre el progreso del vuelo y prefieren conversaciones más íntimas.

    El cobarde

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    Fuente: iStock

    Todos habrán tenido al vecino que les dice que es su primer vuelo intercontinental y que saca todos los amuletos y tarjetas sagradas, escudriñando la sonrisa de las azafatas como si a partir de ahí se pudiera predecir cómo irá el vuelo.
    Se registró para el vuelo hace exactamente veintitrés horas y desde entonces ha estado estacionado en el aeropuerto. Son los primeros en subir, pero no saben cómo funcionan los números de los asientos, presionan todos los botones y, sin embargo, no encuentran la luz.

    El alcohólico

    Cada año, más viajeros se emborrachan mientras vuelan en aviones y montan un espectáculo o, en el peor de los casos, acosan a otros viajeros. No hay más strip-teases y peleas reales. Pero no se preocupe, hay nuevas reglas en camino. Ciertamente, se podrían imponer restricciones a la venta de alcohol en las zonas francas. La razón es simple, las aerolíneas pueden negarse a embarcar a un pasajero borracho pero no a los de los diversos souvenirs que tienen botellas de alcohol compradas a buen precio pero que nunca llegarán a su destino pero que alegrarán al viajero durante el viaje.

    El narcoléptico

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    Fuente: iStock

    Nada en contra de dormir en el avión, pero siempre que lo haga en su asiento. Sí, porque también hay pasajeros somnolientos, los que duermen donde descansan y cuando están en medio de sus sueños, cualquier lugar está bien, cualquier apoyo está bien.
    El asunto es grave, ya que una vez que el “narcoléptico” reposa en tu brazo, puedes despedirte de tu mano y antebrazo.

    El niño gritando

    El fuera de clase es siempre él. No hay escapatoria. Tanto si estamos en vuelo como si no, el niño que grita siempre representa el pináculo de las peores molestias durante el viaje. ¿Qué son las conversaciones de un vecino hablador o los constantes anuncios de un mayordomo en comparación con estas máquinas de ultrasonido? El nivel de decibelios que alcanzan los gritos de un niño es inversamente proporcional a su edad: cuanto más pequeño es, más fuertes serán sus gritos. Los pasajeros están más nerviosos. A quien le gustaría dirigir todo su odio hacia el niño, aun sabiendo que es solo una pobre criatura inocente. Porque en realidad todo el mundo sabe que en la mayoría de los casos, para un niño que grita, hay un padre que no está cumpliendo con su deber.

    El habitante del avión

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    Fuente: película "Mr Bean, la última catástrofe"

    El narcoléptico pudo haber traído la almohada, pero este tipo de pasajero trajo toda la casa. Tienen suficiente comida para alimentar a un pequeño ejército y se quitaron los zapatos antes de que despegara el avión. Tienen una muda de ropa por si acaso, una biblioteca personal y un perro pequeño escondido debajo del asiento de enfrente.

    El cinéfilo

    Tuvo tiempo para descargar ocho películas de acción para un vuelo de dos horas, obviamente, olvidándose de sus auriculares en casa. O el volumen que sale de los auriculares es tan alto que no importa tenerlos o no tenerlos.

    El impaciente

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    Fuente: insiderpro.it

    Se trata de pasajeros que, con prisa por bajarse, se ponen de pie lo antes posible, creyendo que esos minutos extra ganados son más importantes para ellos que para los demás.

    El viajero

    Puede que te entusiasme conocer gente que está acostumbrada a viajar por trabajo o por placer, pero este tipo de pasajero usa el diálogo como un alarde casual. Te contarán cada vuelo realizado, se jactarán de cada lugar que visiten escondidos bajo una falsa máscara de pudor.

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