Viaje a la "mezra", entre la tortura, la violación y el electrochoque

Viaje a la "mezra", entre la tortura, la violación y el electrochoque

Ellos los llaman aldea, que en italiano podría traducirse como "almacenes", pero si los definieran como verdaderos círculos del infierno no estarían tan lejos de la verdad.

Reconstruyendo la historia de las muchas personas que terminaron prisioneras en la mezra, amontonados como moneda de cambio, aterrorizados como animales listos para ir al matadero, es complejo y extremadamente doloroso; porque, mientras entre los banquillos de las instituciones y en las mesas de los bares se "golpea" ideol√≥gicamente pero no demasiado en el tema de la inmigraci√≥n, mientras surgen terribles verdades sobre el trabajo de las ONG, acusaciones, antecedentes, y en las altas esferas el La responsabilidad por el destino de los migrantes parece haberse convertido en deporte (inter) nacional, mientras tanto, en un segundo plano, se mueven las vidas de quienes conf√≠an su destino a barcos, traficantes criminales, traficantes sin escr√ļpulos. Est√°n las historias de quienes intentan irse para darse la esperanza de una nueva vida y terminan en las garras de los delincuentes, pero tambi√©n de quienes no tienen intenci√≥n de irse, pero son empujados all√≠ de todos modos, en los barcos.

También está esto, en la tragedia de la inmigración que llena día a día las noticias y los medios de comunicación, que aumenta la indignación por "los que llegan" y hace que muchos digan la clásica frase "todos en casa".

Hay mezra, de hecho, almacenes abandonados en el corazón de Libia, que no guardan bienes, pero la gente.

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    Violencia sin fin

    Fuente: web

    El negocio multimillonario de los traficantes de personas, estimado por Europol en 4-6 mil millones de euros, seg√ļn informa L'Espresso, se basa en los abusos, en la violencia ... en la barbarie.

    Cientos de personas est√°n presas en la mezra, mujeres, hombres, ni√Īos: golpeadas con tubos de goma, aturdidas con descargas el√©ctricas, dejadas en ayunas durante muchos d√≠as, ni√Īas violadas. A menudo, incluso quienes no tienen la intenci√≥n de salir del pa√≠s terminan en los barcos, especialmente los menores, que muchas veces terminan siendo contrabandistas. Porque as√≠ no tienen que pagarles el patr√≥n, pero pueden viajar gratis. Para explicar el mecanismo es un arrepentido, Nuredin Atta Wehabrebi, Eritreo, a los 32 a√Īos una verdadera "estrella" en el clan de los traficantes, pe√≥n importante de la organizaci√≥n, hasta que en Palermo lo arrestaron los fiscales, y decidi√≥ "cantar". Fue puesto bajo protecci√≥n, como la mafia arrepentida o los testigos clave en los juicios de la mafia, por haber contado c√≥mo funcionaba la trata de personas, y porque los contrabandistas fueron elegidos entre los ni√Īos que quer√≠an escapar.

    Un contrabandista marroqu√≠, tunecino o egipcio recibe entre 20 y 30 mil euros por un viaje y si consigue traer el barco de vuelta le pagan el doble. Si el contrabandista es alguien de los pa√≠ses subsaharianos, no recibe ning√ļn pago pero puede viajar gratis. √öltimamente los clanes prefieren la √ļltima soluci√≥n.

    Obligan a los adolescentes gambianos, nigerianos y malienses a conducir el barco, con el dolor de un palo o la culata del rifle. Después de desembarcar son arrestados por ser contrabandistas profesionales, y usted intenta explicarles que en realidad lo obligaron, que lo golpearon para convencerlo de que manejara.

    El propio Atta explic√≥ a los investigadores de Palermo c√≥mo funciona la "colecci√≥n" de migrantes, haci√©ndoles saber la realidad de la mezra. Gracias a su testimonio, no solo el fiscal de Palermo Geri Ferrara, coordinado por el diputado Maurizio Scalia, logr√≥ concluir dos investigaciones con la detenci√≥n de 50 personas, sino que tambi√©n se enter√≥ de laexistencia de cuatro almacenes, la mezra precisamente, donde se re√ļnen los migrantes antes de partir hacia Europa: dos est√°n ubicados en la localidad de Zuwara, un lugar de embarque utilizado por las bandas de contrabandistas al oeste de Tr√≠poli, y administrado por un tal Muktar, mientras que tres son en Tajura, 30 kil√≥metros al este de la capital libia, y dirigido por un tal Hagi Naser Moham.

    Una foto aérea de la mezra (Fuente: L'Espresso)

    All√≠ se encierra a los pobres presos en jaulas de hormig√≥n y hierro, con temperaturas que en verano superan los 40 grados, sufriendo castigos que definir inhumanos es quedarse corto. Pero son parte del millonario negocio de los traficantes. En ocasiones los migrantes que no pueden pagar, seg√ļn el testimonio de Atta recogido por el Espresso, son entregados a un grupo de egipcios que los matan para llevarse sus √≥rganos a la venta en Egipto por una suma de unos 15 mil d√≥lares. Estos egipcios est√°n equipados para explantar el √≥rgano y transportarlo en bolsas t√©rmicas.

    En 2013, en la carretera Sahara-Sinai que conduce a Tel Aviv, confió Atta, se encontraron más de 400 cadáveres de personas cuyos órganos habían sido extraídos.

    Un horror sin fin, por una rotaci√≥n que enriquece a las pocas bandas de traficantes, cuatro, argumenta Atta, las que operar√≠an principalmente en Tr√≠poli, con la √ļnica excepci√≥n de una que en cambio operar√≠a en Bengasi, bajo el mando de Abdurazak, llamado el traficante m√°s importante. Algunos, siempre le dicen al arrepentido, como Salha Maskout, un ex miembro de la polic√≠a militar en el momento de Gaddafi (asesinado en mayo de 2017, ed.) transport√≥ a migrantes de Koufra a Tr√≠poli, con minivans que usaban para traslados desde la frontera libia, un viaje por el que fueron pagados por todos migrante $ 600.

    El gueto de Ali

    Fuente: web

    Pero la historia de Atta no es la √ļnica, lamentablemente, que describe un escenario apocal√≠ptico para los prisioneros de la mezra.

    El descubrimiento de otra mezra ubicada en Sabah, en el centro sur de Libia, ocurrió cuando un grupo de migrantes rodeó a un tal Fanti en un centro de recepción en Lampedusa, tratando de agredirlo. Se dice que Ganese, que aterrizó con ellos en Sicilia el 5 de marzo, es uno de los torturadores de lo que los inmigrantes llaman Il Ghetto di Alì. La policía intervendrá para guardarlo, que sin embargo querrá interrogar a los responsables del atentado, que dirán una terrible verdad. Hablan de una verdadera prisión

    … Vallada con altos muros de piedra, se accede a ella por una gran puerta. Estábamos bajo una estrecha vigilancia de guardias, vestidos de civil y armados con rifles y pistolas. Estuve detenido durante unos ocho meses, fui sometido en numerosas ocasiones a torturas y torturas por parte del grupo encabezado por Ali el Libio. Fanti era miembro de esta organización de contrabando.

    Los polic√≠as del escuadr√≥n Agrigento Mobile quieren saber a qu√© tortura fueron sometidos, y los agresores-ex agredidos responden, mostrando las cicatrices a√ļn visibles en su piel, explicando en detalle c√≥mo se produjeron las torturas.

    Fanti por dos meses me tiene azotado continuamente con un cable eléctrico, provocándome profundas laceraciones. En cambio, fue otro tira la olla de agua hirviendo en mi pierna. También vi a Fanti golpear violentamente a otros migrantes encarcelados en ese campo de concentración con palos.

    Un segundo testigo agrega:

    A menudo conectó electrodos a mi lengua para descargarme la corriente eléctrica. Me hizo quedarme 5 días sin comer ni beber. ES He visto mujeres violadas.

    Muchos de ellos quedaron especialmente impresionados por un verdugo, al que la banda llam√≥ Rambo, quien de acuerdo con los testimonios de quienes se encontraban en esa mezra, presuntamente tambi√©n mat√≥ a dos migrantes con palos. Hablan de John Ogais, un nigeriano de 25 a√Īos, que fue detenido el 20 de junio en el centro para solicitantes de asilo de Isola Capo Rizzuto en Calabria.

    En el gran grupo de migrantes que pasaron por la mezra, sin embargo, como dec√≠amos, tambi√©n hay quienes no quisieron salir de √Āfrica, pero se vieron obligados a hacerlo. Como K.

    El viaje obligatorio de K.

    Fuente: web

    K. se vio obligado a cruzar el Mediterráneo de noche, tras escapar de Malí, donde había sido acusado de subversivo, y haber llegado a Libia. Allí lo encierran en una prisión privada, de donde logra escapar, se dirige a Trípoli donde entiende que

    … Como en Argelia, los negros no los quieren, trabajamos como esclavos, sin que nos paguen.

    Alguien lo recoge una noche, junto con otros, lo carga en una mini furgoneta y lo lleva con el resto del grupo a una playa donde será abordado contra su voluntad. L'Espresso ha leído numerosos minutos en los que los muchachos muy jóvenes admiten que se fueron en contra de su voluntad, uno, de fecha 8 de abril de 2016, que dice:

    ‚Äú¬ŅCu√°nto pagaste por el viaje a Italia?‚ÄĚ, Pregunta uno de los miembros de la comisi√≥n. ‚ÄúNo pagu√©, me obligaron a abordar‚ÄĚ, es la respuesta de D. Incluso Oy se vio obligado a subir a un ‚Äúgran barco‚ÄĚ.

    Muchos, una vez llegados a nuestro país, han solicitado asilo, pero la mayoría son rechazados, por lo que es necesario apelar. Con todos los retrasos de la burocracia. Por ejemplo, el pasado mes de marzo un juez de Catania pospuso la audiencia de un recurso presentado en 2015 para junio de 2018. En promedio, pasan más de 600 días para la decisión de la comisión territorial, a los que hay que sumar los mil días necesarios para la definición de la apelación. Es otro infierno, de un tipo completamente diferente, pero nunca tan terrible como el de la mezra.

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