Todos los secretos que debes saber sobre el rubor

Todos los secretos que debes saber sobre el rubor

El rubor, también llamado rubor, es un producto utilizado desde los antiguos egipcios para darle al rostro un mirada más fresca y saludable. De hecho, este fantástico cosmético ha sido especialmente creado en colores desde el rosa hasta el coral para ser aplicado en las mejillas, creando así ese efecto genuino que cuando éramos pequeños conseguíamos cuando nos sonrojábamos por algún bonito cumplido.

Muchas veces, sin embargo, el rubor puede ser multitarea. De hecho se caracteriza por la posibilidad de ser utilizado también en ojos (en polvo) y labios (en el caso de líquido). Es por tanto perfecto cuando tenemos que preparar nuestra belleza de viaje y no queremos traer demasiados productos, yendo así a pesar innecesariamente nuestra maleta.

Además, podemos utilizarlo para obtener diferentes efectos en nuestro rostro: de hecho, también podemos aplicarlo de forma correctiva, para modificar y corregir un rostro demasiado redondo o demasiado cuadrado. Entremos ahora en detalle, vamos a ver los diferentes rubores en función de su consistencia.

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    1. Ruborizarse en polvere

    Ruborizarse en polvere
    Fuente: web

    El rubor puede ser en polvo suelto o compacto. Este tipo de rubor es perfecto para aquellos con piel grasa y que tiende a pulirse fácilmente, ya que el polvo absorberá todo el exceso de sebo que se crea durante el día. Por el contrario, no es muy adecuado para personas con piel seca o madura porque, al igual que los polvos, tenderá a crear cutículas en el rostro y a resaltar aún más las arrugas.

    El rubor en polvo se puede aplicar mediante el uso de una brocha y, si ha notado demasiado tarde que ha aplicado una cantidad exagerada, puede ayudarse con la brocha o esponja que usó para aplicar la base pasándola ligeramente sobre el rubor. haciendo menos intenso el matiz de las mejillas.

    Otro uso que puedes hacer de este rubor es definitivamente cómo sombra, útil cuando amas un color en particular y quieres crear un maquillaje completo tono sobre tono.

    2. Colorete en crema

    Colorete en crema
    Fuente: web

    A diferencia del rubor en polvo, el rubor en crema es perfecto para aquellos con piel seca o madura, ya que no resecará más tu rostro, por el contrario no es recomendable para personas con piel grasa porque no podrá adherirse perfectamente a tu rostro y correrá el riesgo de desaparecer en unas horas.

    La textura de este producto la hace propia. fácil aplicación para hacerse con las manos y sobre todo hace que el efecto final sea más natural que su compañero en polvo. Su textura también te da la posibilidad de decidir si aplicarla antes o después de la base de maquillaje, en función del efecto que quieras conseguir.

    Luego aplícalo antes de la base para un maquillaje súper ligero, fresco y natural, al contrario, aplícalo después en el fondo para que todos noten su presencia.

    3. Rubor líquido

    Rubor liquido
    Fuente: web

    Por último, hablemos del rubor líquido, un producto bastante reciente en el mundo del maquillaje y que se caracteriza por una textura líquida y duradera. Si no tiene una formulación perfecta, definitivamente es más difícil de usar en comparación con la crema o el polvo, esto se debe a que tiende a secarse rápidamente y, por lo tanto, deberá ser rápido y cuidadoso para mezclarlo y hacerlo homogéneo.

    En cuanto a su acompañante en crema se puede aplicar mediante el uso de las manos para poder trabajarlo perfectamente. Por último, también se puede utilizar para dar un toque de color en los labios, especialmente cuando buscamos un simple toque de color.

    4. La brocha perfecta para aplicar rubor

    Brocha para rubor
    Fuente: web

    Si siempre te has preguntado cuál es la brocha perfecta para poder aplicar tu rubor en polvo de forma impecable, la respuesta encontrarás mirándote al espejo. Sí, porque cada rostro está hecho a su manera y necesita un pincel que mejor se adapte a su forma. Además, hay que tener en cuenta la pigmentación del producto que vamos a aplicar.

    La forma más común que se asigna a la brocha para rubor Definitivamente es el angulado, de hecho estamos hablando de un pincel con el corte de punta oblicuo, como lo que puedes ver en la imagen. Obviamente las formas son diferentes y puedes elegirlas según el tamaño de tu rostro o la precisión que quieras obtener de tu pincel. Pero si este tipo de cepillo no es para ti puedes probar uno cerdas anchas con punta redonda o uno con cerdas compactas. En resumen: probar es la mejor manera de saber qué cepillo es perfecto para tu rostro.

    Artículo original publicado el 7 de septiembre de 2015

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