The Bite Massage: la noticia que cautiva a los vip

The Bite Massage: la noticia que cautiva a los vip

El mundo esta lleno de trabajos extraños, profesiones absurdas con las que algunos incluso logran ganar lo suficiente como para no dedicarse a otra cosa. Es el caso de Dorothy Stein, masajista con una técnica particular, que cada vez encuentra más el favor de las estrellas, especialmente en el campo musical. Y ya sabes, desde los hábitos de los VIP hasta las modas globales, el paso es corto. Así que preparemos amigos para el advenimiento de un nuevo tipo de masaje revolucionario, o incluso mejor, de (masaje, ya que no son las manos las que proporcionan alivio a los músculos, sino la morsi.

Los primeros en beneficiarse de las técnicas profesionales de Dorothy fueron los Def Leppard durante uno de sus conciertos, cuando solo tenía 15 años y logró ganar su boleto con bocados. La paternidad del apodo por el que se conoce a la masajista en el medio, Dr. Dot, sin embargo, debe atribuirse a Frank Zappa, uno de los responsables del éxito de la mujer, que desde el backstage en busca de conciertos gratuitos ha conseguido ahora, a sus 48 años, crearse una reputación que le permite incluso pedir 130 euros por sesión.

Fuente: web
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Los talentos particulares y la idea de reemplazar las manos por mordiscos parecen tener su origen eninfancia hippy Dorothy, que de niña se deleitaba mordisqueando la espalda de su madre. Pero entre sus dientes han pasado muchos más famosos, incluidos los de Kanye West, David Bowie, Rihanna, Keith Richards, Gwen Stefani, Eminem y Oasis. Por tanto, está claro cómo, teniendo estos nombres entre los clientes leales, el éxito y la fama de la mujer no pudo evitar crecer, tanto que ahora incluso ha logrado formar un grupo de estudiantes, que esperan convertirse en la futura Dra. Dot.

No estamos muy seguros de querer experimentar con esta nueva tendencia, a pesar de que parece ser muy popular entre los VIP. Especialmente si para hacerlo tenemos que desembolsar la belleza de 130 euros. Estamos convencidos de que, si realmente sentimos la necesidad de hacerlo mordisquear tu espalda, nuestros hombres estarán más que preparados para la tarea o, en su ausencia, incluso el gato estará más que feliz de caminar sobre él. Tendremos rasguños en lugar de picaduras, pero al menos los obtendremos gratis.

Artículo original publicado el 5 de mayo de 2016

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