Terapeuta del habla: ¿cuándo es correcto traer al bebé?

Terapeuta del habla: ¿cuándo es correcto traer al bebé?

Muy a menudo escuchamos de padres que llevan a sus hijos a logopeda, aunque en ocasiones todavía existe confusión sobre el papel de este médico.

Terapia del habla, como sugiere la etimología del nombre (formada a partir de las palabras griegas logos "discurso" y paideia "educación") es una disciplina que estudia y, sobre todo, busca una cura para desordenes comunicacionales. Por supuesto, este concepto contiene muchos significados, porque la comunicación se habla no solo del lenguaje, sino también cuando se trata de gestos, comunicación no verbal o la forma en que una persona habla.

La logopedia es precisamente la ciencia que estudia las patologías que atañen a estos aspectos, intentando dar respuesta a preguntas como “¿Por qué mi hijo no puede hablar bien? ¿Cómo se puede tratar el impedimento del habla? ¿Por qué tartamudeas? ¿Por qué no entiende lo que está escuchando? ", O" ¿Por qué tiene la voz ronca? ¿Cómo puedo curarlo? ¿Por qué mi bebé todavía no habla? ¿Por qué pronuncia mal algunas letras? ¿Por qué no puede leer bien? ¿Por qué no puedes escribir bien? ”.

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    ¿Qué hace un logopeda?

    que hace el terapeuta del habla
    Fuente: web

    El logopeda es precisamente el profesional que atiende a los pacientes con los trastornos del habla más dispares, trabajando codo con codo con los especialistas médicos que envían pacientes a rehabilitación. Las distintas fases de su obra se refieren a:

    • Anamnesia: esa es la recogida de datos, que se realiza a través de preguntas que quieren averiguar si existen novedades relevantes en el pasado del paciente, en su historia clínica o en la de su familia. Por ejemplo, saber que la madre de un niño habló por primera vez a los 4 años puede ser una pista de la presencia de familiaridad por el retraso del lenguaje.
    • Prueba y observación: el diagnóstico real a menudo se produce sometiendo al paciente a pruebas que, en comparación con los datos de normalidad, dan s cuantificables del grado de alteración. Sin embargo, en algunas circunstancias es suficiente mantener una conversación, u observar al niño, para tener una imagen precisa de la situación, mientras que en otras ocasiones puede ser necesario contar con el asesoramiento de figuras externas como psicólogos, otorrinolaringólogos, neuropsiquiatras infantiles, psicomotricistas o fisioterapeutas.
    • Tomando el cargo: si el logopeda cree que tiene que hacerse cargo del paciente, sometiéndolo a terapia de rehabilitación, entonces desarrollará un plan de trabajo dirigido a recuperar los trastornos, también con la ayuda del paciente; puede llevar desde una sesión a la semana hasta una intervención prácticamente diaria, según el tipo y grado del trastorno.
    • Prueba final o de control: al final de la terapia el logopeda vuelve a someter al paciente a la prueba, para evaluar la posible mejoría de la situación. Es importante aclarar que el tratamiento es subjetivo y concierne al paciente individual, no al trastorno: dos niños que padecen el mismo problema pueden requerir fácilmente diferentes tiempos de curación, porque esto depende de ellos, no del problema encontrado. Por tanto, es inútil que los padres comparen la situación de sus hijos con la de los demás.

    ¿Cuándo es necesario acudir a un logopeda?

    Aunque tanto los niños como los adultos pueden acudir al logopeda, es más probable que lo frecuentan de niño, cuando tiene retrasos o trastornos en el lenguaje, el habla o la escritura. Son tantas las situaciones en las que una madre, una maestra o cualquier persona en contacto directo con el niño puede sugerir la intervención de un logopeda; esto sucede, por ejemplo, en estos casos:

    En niños de 2 a 4 años cuando:

    • Aún no ha comenzado a hablar.
    • No parece comprender las órdenes, ni siquiera las más simples, ni las palabras.
    • No tiene buena coordinación.
    • No se expresa de forma comprensible, sobre todo entre los 3 y 4 años.
    • No se comunica bien con sus compañeros.

    En niños de 4 a 6 años, sin embargo, el logopeda es útil si el niño:

    • Habla usando solo dos sílabas.
    • No pronuncia bien algunas palabras o letras.
    • Intercambia las letras dentro de las palabras.
    • No socializa con otros niños.
    • No puede dibujar y tiene poca coordinación.
    • No traga bien.
    • Tartamudea.

    Finalmente, el logopeda será útil para el niño de 6 años o más si este último:

    • Tiene dificultad para concentrarse en la escuela.
    • Tiene dificultad para aprender, escribir o leer.
    • Es disléxico.
    • Tiene problemas con la ortografía o la ortografía incomprensible.
    • Tiene dificultad para hacer matemáticas o memorizar.
    • Tiene dificultad para socializar y parece agresivo.
    • No se detiene ni un momento y no se concentra en nada.

    En los niños, los trastornos más comunes tienden a ser rotaxismo, el llamado "r moscia" y sigmatismo, una pronunciación siseada de la letra s.

    Los ejercicios del logopeda

    logopeda
    Fuente: Web

    La terapia del terapeuta del habla tiene varias herramientas y consiste en tarjetas de ejercicios, juegos de terapia del habla, y el profesional dependerá en gran medida de su creatividad. El tratamiento se divide en momentos de trabajo "serio", frente a un cuaderno, y otros en los que sigues trabajando profesionalmente incluso tumbado en el suelo, coloreando o dibujando.

    Los ejemplos de ejercicios son realmente muchos, pero en general se pueden definir como ejercicios de estimulación lingüística: el terapeuta, usando libros, dibujos, títeres, trata de cerrar la brecha cognitiva del niño con respecto al vocabulario, creando, por ejemplo, combinaciones de palabras para darle conciencia de la sintaxis y la semántica. Estimulación foniatrica, en el que el terapeuta, durante el juego, corrige sonidos y sílabas; estimulación motora, para el fortalecimiento muscular, que ayudan a los pacientes a comprender el proceso de comer y tragar o tomar la percepción espacio-temporal con pruebas psicomotoras específicas.

    Llevar al niño al logopeda: ventajas y desventajas.

    Ciertamente el logopeda, al establecer una relación empática que va más allá del mero aspecto profesional, puede ayudar al niño a resolver sus problemas, pero por supuesto no se debe hacer que el trastorno experimente al niño como una discapacidad o un motivo para sentirse diferente a los demás. ; llevarlo al logopeda demasiado pronto, de hecho, podría ser perjudicial para su autoestima además de inútil, porque algunos desórdenes desaparecen espontáneamente, y hacer que el niño se sienta "diferente" sólo podría empeorar las cosas. El progenitor debe más bien tener paciencia, confianza, tranquilidad y, sobre todo, hablar correctamente con los hijos, para que la veracidad del lenguaje pase a través de ellos y se desarrolle en ellos hasta que los órganos fonéticos estén maduros y puedan funcionar correctamente. Sin embargo, no debes demorarte en consultar a un logopeda cuando comience la edad escolar y / o notes una situación que no te convence, pues un profesional te hablará con sinceridad y, luego de haber evaluado completamente el lenguaje de tu hijo, podrá decirte si y en qué. forma en que debe actuar.

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