"Ten sexo, vuela alto, perdona pero ...": el Decálogo de Marta Marzotto

"Ten sexo, vuela alto, perdona pero ...": el Decálogo de Marta Marzotto

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Rebelde e inconformista, reina de la mundanalidad y musa de uno de los más grandes pintores italianos contemporáneos, privilegio reservado solo para aquellos con una personalidad tan fuerte y distinta que pueden emerger de la masa indistinta de estrellas y estrellas que intentan, a codazos, abrirse paso entre los dorados. mundo del entretenimiento.

Marta Marzotto ella era todo esto, y mucho más: era una adolescente fuera de la caja y con un gran sueño, el de poder dar un vuelco a su propia existencia sin dejar de estar agradecida y profundamente apegada a sus humildes orígenes como hija de un cobrador de peajes. y un trabajador. Fue la mondina que huyó de las marismas lomelinas para convertirse en modelo, luego estilista, finalmente esposa de un noble, Umberto, heredero de Marzotto, gracias al cual adquirió el título de condesa, vive la alegría de la maternidad (con cinco hijos ) y, sobre todo, toma el control total de la jet-set, convirtiéndose en su reina indiscutible, la mundano más en boga de los sesenta, mucho antes influencia de hoy que, al son de los me gusta, intentan captar la mayor cantidad de seguidores en las redes sociales.

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Marta dominó la Costa Esmeralda con fiestas faraónicas y se convirtió en un icono del Bel Paese y la personificación del exceso, que ella misma conocía bien, como atestigua. El acierto del exceso, un libro suyo de 1986.

Su salón romano fue una encrucijada de intelectuales, exponentes de la cultura y la buena Roma, de políticos y economistas, y también de gente desesperada por la notoriedad pero con una vida social bastante efímera. Marzotto, sin embargo, como hemos dicho, tenía un carácter completamente poco convencional, uno que decía, muy consciente de lo precaria que era la vida y en constante desequilibrio,

Siempre he experimentado los privilegios como temporales, precarios, nunca me he sentido seguro de tenerlos para siempre.

Uno, para que quede claro, que mostró en la pasarela cien amas de casa, llegan en autobús, como si fueran modelos top.

En su vida, sin embargo, el amor también jugó un papel importante, jugando un papel protagónico; tras el divorcio de Marzotto, a partir de los años sesenta Marta se convierte en musa, en la vida privada y artística, de Renato Guttuso, se conoció en el salón de la Marchi de Milán, quien le dedica sus obras, representándola en muchas de ellas.

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Es un amor muy grande, el de ellos, que sin embargo termina abruptamente veinte años después; más tarde, Marta tiene una relación de diez años con Lucio Magri.

Después de una breve enfermedad, el 29 de julio de 2016 Marta falleció en el Hogar de Ancianos La Madonnina a los 85 años. Además de los excesos, la pompa a menudo ostentosa y los actos poco convencionales, también hay uno de sus Decálogo, diez consejos con los que el diseñador finalizó una entrevista difundida al semanario Conjunto, a Cesare Lanza, hace unos años. Son sugerencias sobre el amor, sobre vivir los sentimientos y la vida, en las que se puede estar de acuerdo o no, pero ellos son suyos, En el verdadero sentido de la palabra. En el interior está toda la esencia de Marta Marzotto.

1. Ten relaciones sexuales, si quieres, sin problemas. No seas como yo. Todo lo que queda está perdido.

2. Vuela alto, pon tu imaginación en ello. Si no tienes una historia de amor, inventala. En el cine, de niña, me identificaba, era la protagonista, vivía la película en todos los roles.

3. Habla poco de ti y de lo que tienes en mente, nunca de sexo, pero trata de ser protagonista.

4. Sin complejos hacia los tabúes. Nadie te lo agradecerá si eres fiel. No recolectes, pero aprovecha el momento fugaz.

5. Mencione el primer paso, si lo desea. Puedes tener a quien quieras.

6. Quien huye gana, pero no tiene sentido huir si no te persigue. Ser encontrado.

7. Celos en el punto correcto: bromear sin atragantarse.

8. Sea lo más caro posible. Cuanto más cueste, más valdrá. Evidentemente, dentro de los límites de sus posibilidades.

9. Perdona. Pero no lo olvide. De vez en cuando, recuerde ... Y el único perdón total sigue siendo, y siempre, solo la venganza.

Artículo original publicado el 22 de febrero de 2019

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