'Te abrazo fuerte, mamá que hoy abandonó a tu bebé'

'Te abrazo fuerte, mamá que hoy abandonó a tu bebé'

No sabemos porque lo hizo, si fue forzada, si pensara que no tenía otra opción, si no supiera simplemente que hay una ley que le dio la derecho a dar a luz de forma anónima su bebé a salvo, en el hospital, y luego decide entregarlo.
No sabemos si lo hizo arrancándose un trozo de corazón y pensando que este era el mejor regalo que podía darle a su bebé: esa oportunidad que sintió que no podía darle.

No lo sabemos, pero muchos piden la cárcel, la pena de muerte, el destierro del concepto mismo de ser humano (nótese la humanidad contradictoria de estos "predicadores" del bien) por la madre que hoy, en Brescia, ha abandonado a un recién nacido de unos diez días.

Lo que sabemos es que el niño era bien alimentado y cuidado, vistiendo su mono azul.
Lo que sí sabemos es que, en el cochecito, junto a él, esa persona ha puesto una manta, un cambio y una botella de leche.
Lo que sabemos es que el pequeño fue abandonado en una calle recóndita pero céntrica de la ciudad, donde era posible, quien es de Brescia bien sabe, irse sin ser visto con la certeza de que el bebé sería encontrado en muy poco tiempo.

Después de todo, nadie habla del padre del niño. Se sabe que los niños en Italia son madres y las madres tienen la culpa. Entonces, qué importa quién es el padre: es ella quien lo abandonó, ella la bruja, ella para quemar.

Quien lo hizo, quien abandonó a ese niño, cuidó a ese pequeño y se aseguró de que la cadena de cuidados no se rompiera.
Junto a él dejó la comida del bebé y lo necesario para que alguien tuviera todo lo necesario para que el pequeño no estuviera en una situación de hambre o necesidad ni siquiera durante el tiempo del viaje al hospital o a la policía.

No sabemos nada de esta mamá, porque no nos importa y preferimos tirarle lo nuestro inhumanidad mezquina e hipócrita.
De lo contrario sabríamos que la humanidad no se agota en la ternura por ese niño y que si perdemos la capacidad de ver el amor donde hay amor, aunque esté fuera de nuestra escala de valores, entonces nosotros mismos dejamos de ser humanos.

En ese cambio, en la botella de leche, en el mono azul antes de saludarte, hay toda la dignidad y el coraje de tu mamá, hijita: espero que algún día alguien te lo diga y que, entregándote esos pocos objetos, te abrace recordándote que esto también es amor.

Me gustaría mucho abrazar a tu mamá.
Te dirán lo contrario, pero la tuya no es mala mamá. Más probablemente solo una mujer desesperada.

IMPORTANTE: dar a luz de forma anónima, que permite a la mujer dar a luz en el hospital, luego optar por entregar al hijo es un derecho garantizado por el Decreto Presidencial 396/2000, art. 30, párrafo 2, que protege a madres y bebés, lamentablemente aún no conocidos hasta la fecha, especialmente por aquellas mujeres - extranjeras, clandestinas, en situación de pobreza económica - que lo necesitan.

Artículo original publicado el 22 de mayo de 2018

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