"Soy tu mamá, pero soy y siempre seré una mujer también"

"Soy tu mamá, pero soy y siempre seré una mujer también"

Este contenido es parte de la sección "Más café para mamá"
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Vivirte, verte crecer, educarte es maravilloso y me encanta ser tu mamá. Yo confiaba en mi el papel más difícil del mundo y eso solo puede hacerme sentir orgulloso de la mujer que soy. Y si soy una mujer orgullosa, te lo debo a ti, hija mía.

Eres el huracán que ha puesto mi vida patas arriba trayendo alegría, ganas de vivir y felicidad. Esa felicidad que antes nunca había podido percibir en 360 °. Solo gracias a ti, comencé a ver el mundo con otros ojos. Y comencé a mirarme a mí mismo, con otros ojos. Entendí que es maravilloso ser tu madre, que dedicarte mis días a ti me hace feliz, pero tú, mi pequeña, es justo que sepas, tu no eres mi unica felicidad.

Eres la felicidad más grande, poderosa, fuerte y eterna y lo feliz que estoy contigo nunca podré estar en ningún otro lugar, pero hay otras cosas en la vida que logran hacerme una mujer feliz.

Tomé la gran decisión de ser madre, asumir la responsabilidad y cambiar mi vida, pero eso no significa borrar el primero de ti y mi ser mujer aparte de ti. Y esto es exactamente lo que quiero enseñarte: desde que una mujer da a luz no deja de ser mujer.

Porque por mucho que seas mi prioridad, no quiero dejar de dedicarme a la mujer que soy y quiero ser.

No he dejado de creer en mí mismo y, sobre todo, de perseguir mis sueños. No he dejado de cuidarme, amarme y respetarme. Desde que me convertí en madre he madurado, crecido y cambiado, y me di cuenta de lo fundamental que es en mi vida. ser mujer, además de madre. Así que debes saber que soy tu mamá, pero también lo soy y siempre seré una mujer.

Y pido disculpas si a veces piensas que estoy demasiado ocupado con el trabajo o si te voy a cocinar una comida preparada sobre la marcha porque tengo una cita con la esteticista: no es egoísmo, sino la necesidad de ponerme primero de vez en cuando.

Siempre serás mi pensamiento fijo, pero habrá momentos en los que te dejaré todo el día porque tendré que dedicarme a mis pasiones o dar un paseo en paz. No quiero ser una mala madre, Me gustaria ser un ejemplo perfecto para ti, pero no lo seré: cometeré muchos errores en mi vida como padre, pero al menos quiero intentar transmitirte lo importante que es dedicarse a las pasiones, a las aficiones, a hacer tiempo para uno mismo y perseguir los sueños.

Intento hacerlo todos los días: poder, en 24 horas, dedicarme a ti, a la casa, a la familia, pero también a mi trabajo y mis intereses: no me gusta llamarme “multitarea”, simplemente soy una mujer. Una mujer capaz de cuidar a un niño, de formar una familia y a cumplirse al mismo tiempo.

Y pido disculpas por todas esas veces en las que prefiero salir a tomar un café con un amigo que llevarte al parque y jugar contigo. Pido disculpas por todas esas veces en las que prefiero salir a cenar con tu papá dejándote con los abuelos porque necesitaremos estar solos. Pido disculpas por todas esas veces en las que te colocaré frente a las caricaturas para que puedas hacer algo por mí.

En realidad no, no me disculpo por estas cosas: porque no tengo que disculparme si, gracias también a esto, aprenderás a convertirte en una mujer capaz de entregarse a los demás, pero también de amarse, valorarse y realizarse.

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