"Soy Mia", Mia Martini: "Soy todo y nada"

"Soy Mia", Mia Martini: "Soy todo y nada"

La voz raspada, la mirada a menudo nostálgica, la garra de un animal escénico combinada con la fragilidad de una mujer que no se avergüenza de mostrarse como tal. Y esos chismes sobre ella, tan malos y sin sentido, por los que este año en el escenario de San Remo finalmente se disculpó.

Mia Martini, una de las voces más bellas y poderosas que ha tenido la música italiana, ella se fue el 12 de mayo de 1995, solo 47 años. Por paro cardíaco, dice la versión oficial, aunque el fiscal Busto Arsizio, quien en ese momento ordenó la autopsia del cuerpo del cantante, especificó que se debió a una sobredosis de drogas, en particular cocaína, sugiriendo así que Mimì podría haberse suicidado, tesis que siempre ha sido negada rotundamente por sus hermanas, Olivia, la menor, pero sobre todo Loredana Bertè.

Más bien, en 2009 decidió alzar la voz denunciando públicamente a su padre, definido como "un padre maestro, un cerdo", violento contra su madre y contra ellos. Según contó ella misma en la entrevista con Maurizio Becker para Música ligera, también tomado de Repubblica, de la que informamos un extracto

[…] 'Supe que Mimi había ido con su padre durante dos días (en Cardano al campo, ed), a quien no había visto en 40 años'. Cabe señalar que se refiere a 'su padre' con escalofriante indiferencia, como si no fuera también el de su padre, Giuseppe Radames Berté, estimado profesor de latín y griego en Bagnara Calabra, donde nacieron ella y sus tres hermanas. Le dio un apartamento en la c ..., donde no había nada. Había un colchón en el suelo y eso era todo. Mimi se quejó, dijo que el lugar era asqueroso y que no se quedaría allí. Hubo un total de tres días: uno vivo y dos muertos, pero en ese departamento lo puso su padre allí, se lo podía quedar ... luego cuando la vi dentro del ataúd, la masacraron, llena de magulladuras '

Han pasado más de 25 años, sin embargo, Loredana nunca ha olvidado a esa hermana atormentada, que también había sido afectada por un odioso prejuicio, el de "traer mala suerte", una desagradable superstición que algunos de sus compañeros habían dejado difundir, ciertamente ajenas maldad que todo esto habría causado en la frágil psique de Mimi.

En una entrevista en la sala de estar de Maurizio Costanzo, Bertè confesó cuál es su mayor arrepentimiento hacia su hermana:

[…] por no decir lo suficiente te amo, mi mayor remordimiento es nunca haberla abrazado, nunca abrazarla y decir te amo hasta diez mil veces ... […] No hice.
Costanzo: ¿Puedes decirme brevemente quién era Mia Martini?
Bertè: Estaba loca ...
Costanzo: ¿Por qué?
Bertè: Porque lo hizo todo sin pensar, lo que sea ...[…] no es cierto que el tiempo borra todo porque no borra nada. Lo tengo dentro ... cuando murió, una parte de mí murió.

The Interview-11 de octubre de 2018

El mito de Mia Martini, sin embargo, se ha mantenido intacto un cuarto de siglo después de su muerte, regresando más fuerte y vivo que nunca, también gracias a la película. Soy mío, dirigida por Riccardo Donna, donde darle su rostro y voz a Mimì es fantástico Serena Rossi. El mismo que se disculpó por ella en el escenario de Ariston.

Para crear una historia verdaderamente fiel a la verdad, la guionista Mónica Rametto también se ayudó con el diario de Mimì y con los testimonios y consejos de Alba Calìa, la mejor amiga de la cantante, detalles privados de una cantante tan querida como oprimida por la desgracia y por prejuicios.

De ese sanremo '89 del que arranca la película, donde Mimì cantó Al menos tu en el universo, el resto es, lamentablemente, una historia conocida: después de otras canciones exitosas que, en los 90, dieron esperanzas de un regreso completo de Mimì a la escena, y un segundo lugar en el Eurifestival sueco en 1992, donde presenta la canción Rapsodia, la noticia de la tragedia llega en mayo del '95, en via Liguria, en Cardano al Campo. Mi Martini está muerto.

Y Serena Rossi, que en la ficción interpretó a Mimì, en el escenario de San Remo, la misma que tantas veces vio a su protagonista pero nunca victoriosa (a pesar de eso, el premio de la crítica, que ganó muchas veces, hoy lleva su nombre). después de actuar en el éxito del 89, dijo:

Mimi fue una gran mujer y creo que es hora de pedir disculpas por todo lo que le hicieron.

De ella, por supuesto, queda mucho hoy: sus canciones, por ejemplo, que exudaban ese sufrimiento del que estaba prisionera el alma de Mimi, revelado también por su mirada melancólica, como velada por una tristeza perenne. Su garra vocal que fue capaz de convertirla en un gigante incluso en escenarios muy importantes. Y, sobre todo, el pesar de haber perdido prematuramente un talento realmente demasiado bello y frágil para ser encarcelado.

En la galería volvimos sobre su historia.

Fuente: web

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