Sexting, esa "prueba de amor" que puede costarte la vida

Sexting, esa "prueba de amor" que puede costarte la vida

Todos somos muy conscientes de los riesgos que corren a diario nuestros hijos al navegar por Internet, acudir habitualmente a las redes sociales o desplazarse de una p√°gina Web a otra, pero, por mucho que lo intentemos con compromiso y controles para proteger a los menores, ponlos por completo. A salvo de posibles trampas virtuales, que de repente pueden volverse peligrosamente reales, no siempre es 100% posible.

Desde ciberbullismo (sobre el cual, afortunadamente, se acaba de hacer una ley en nuestro país, precisamente para prevenirlo y combatirlo adecuadamente) que en las distintas redes sociales encuentra un terreno demasiado fértil para crecer y expandirse como la pólvora, hasta la sobreabundancia. de contenido inapropiado por decir lo mínimo para los más jóvenes, desde pornografía hasta escenas de violencia generosamente distribuidas en la Web, el terreno de la Red se ve socavado a la hora de salvaguardar a nuestros hijos.

Entre los fen√≥menos que deber√≠an despertar la alarma, pero que muy a menudo, en cambio, pasan a un segundo plano, est√° el sexting; ¬ŅDe qu√© se trata? Simplemente, Se pide a las personas que env√≠en, quiz√°s a trav√©s de aplicaciones como WhatsApp o Messenger, fotos de ellas mismas desnudas o en poses provocativas.. Por ejemplo, los chicos con novias lo hacen o, en general, los chicos que saben que les gusta alguien de la misma edad, compa√Īero de escuela o amigo. Por supuesto, el sexting puede proliferar gracias a aplicaciones como las mencionadas anteriormente, pero tambi√©n a trav√©s de plataformas sociales como Instagram o Snapchat, que tienen como objetivo, exclusivamente, la exposici√≥n de fotos, selfies y videos.

Como se mencionó, a veces el fenómeno puede subestimarse en comparación con la proporción real del problema; Para entender concretamente de qué estamos hablando, estos son algunos datos sobre sexting.

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    Sexting: un alarmante fenómeno creciente

    El fen√≥meno del sexteo afecta por igual a ni√Īos y ni√Īas y, lamentablemente, crece constantemente desde la escuela secundaria. Seg√ļn lo informado por Vanity Fair, de 1,112 ni√Īos tratados en 2016 por Centro multidisciplinario de angustia adolescente de Fatebenefratelli en Mil√°n, El 80% tuvo problemas en l√≠nea, el 40% solo por enviar material sexy. Seg√ļn diversas encuestas, realizadas por Tel√©fono Azzurro y Eurispes entre 2011 y 2012, m√°s de uno de cada 4 adolescentes dijo haber recibido mensajes de texto, mms o videos con contenido sexual.

    Los que envían este material son principalmente amigos (38,6%), pareja (27,1%) o desconocidos (22,7%). El 59,2% dijo que se divirtió o disfrutó recibiéndolos, mientras que uno de cada 6 adolescentes se mostró indiferente. El 20% de las chicas se molestó. El 12,3% de los adolescentes admitió haber enviado este tipo de imágenes (en 2011 el 6,7% lo había dicho). Entre ellos, el 41,9% no ve qué tiene de malo hacerlo, el 11% dijo que quería gastar una broma, el 16,1% dijo que lo hizo con su pareja, de la que confiar.

    Por √ļltimo, al 20,5% de los j√≥venes les parecieron vergonzosas fotos propias Online y al 11,1% videos desagradables. L 'Asociaci√≥n Pepita Onlus hizo una investigaci√≥n de sexting. Cuando se le pregunt√≥ "¬ŅPor qu√© razones decidi√≥ compartir contenido sexual recibido de otra persona?" 29,5% de los chicos respondieron "Para demostrar que es genial".

    De una encuesta de 2016 realizada por Censis y la Polic√≠a Postal, se desprende que alrededor del 10% de los l√≠deres escolares italianos tuvieron que manejar episodios de sexting - explic√≥ el Comisario Jefe Rocco Nardulli, jefe del sector de Prevenci√≥n General de la Polic√≠a Postal de Lombard - Las familias de chicos, desesperados, vienen a nosotros porque descubren que las fotos de sus hijos han sido publicadas en alg√ļn sitio porno, o est√°n paseando por la escuela.

    Adem√°s del sexteo, tambi√©n existe la sextorsi√≥n, fen√≥meno a√ļn m√°s grave ya que implica una extorsi√≥n real, es decir, que alguien obliga a una persona a hacer algo en contra de su voluntad, para obtener beneficios. En este caso, el agresor obliga a la v√≠ctima a enviar fotos / mensajes / videos con contenido sexualmente expl√≠cito.
    Algunos hombres pueden verse obligados a enviar mensajes de texto sexuales por parte de su pareja para mantener viva su relación. A veces, sin embargo, las relaciones se interrumpen y puede suceder que esas fotos se divulguen por venganza o por diversión. Esto es, por ejemplo, lo que le pasó a la pobre mujer Tiziana Cantone, suicidándose tras la publicación de un video privado de la expareja.

    Los riesgos de sextear

    El sexteo en s√≠ no es ilegal, y ciertamente puede ser percibido como una nueva forma de comunicaci√≥n e interacci√≥n sexual, utilizada por los adolescentes pero no desde√Īada ni siquiera por los adultos, a veces por las parejas, donde se vive como un juego er√≥tico.

    Lo cierto es que las implicaciones negativas a√ļn son muchas, por ello, si bien es completamente leg√≠timo donde hay consenso, a√ļn es necesario estar atento a los peligros potenciales que trae consigo:

    La venganza del ex

    Nadie espera tener un ex que decida vengarse publicando nuestras fotos íntimas, pero este es definitivamente uno de los riesgos. De hecho, las imágenes pueden usarse contra la pareja para vengarse, con todas las consecuencias emocionales y sociales que se derivan de ello. Historias como la del mencionado Tiziana Cantone, o Michela Deriu, no son, lamentablemente, una excepción.

    Cuidado con el aseo

    El sexteo es visto a menudo como una forma, por los muy j√≥venes, de explorar su sexualidad, si no como un m√©todo real de cortejo. Sin embargo, mientras que entre los adultos es m√°s com√ļn que dos parejas intercambien fotos privadas, entre los adolescentes tambi√©n existe la loca tendencia a enviar im√°genes √≠ntimas a perfectos desconocidos, quiz√°s conocidos en las redes sociales. Por tanto, est√° claro que detr√°s de un perfil que puede parecer el de un par, se puede esconder un ped√≥filo o un se√Īuelo sexual. los aseo, de hecho, es decir, el grooming Online, ha aumentado significativamente en los √ļltimos a√Īos, tanto que un buen porcentaje - 30% de 25.000 - de los adolescentes de entre 9 y 16 a√Īos fueron atra√≠dos directamente en la red (EuKids, 2012).

    La microprostituzione

    Para algunos, el intercambio de im√°genes puede convertirse repentinamente en una oportunidad tentadora de dinero r√°pido. El fen√≥meno de microprostituzione, nacida en los √ļltimos a√Īos, prev√© precisamente que los adolescentes, a veces incluso ni√Īos, hombres y mujeres, env√≠an sus im√°genes a cambio de peque√Īos obsequios, recargas telef√≥nicas o modestas sumas de dinero.

    Es cyberbullismo

    Ni que decir tiene que la exposición de imágenes íntimas, sobre todo si no están controladas en manos de quienes las reciben, puede conducir a la generación de episodios de ciberacoso.

    Cada vez son m√°s los menores perseguidos a trav√©s de la Web a trav√©s del uso de sus im√°genes sexuales y su sufrimiento psicol√≥gico es especialmente intenso, en casos excepcionales puede llevar a los ni√Īos incluso a gestos extremos.

    Recordó la Federación Italiana de Sexología Científica (Fiss).

    Solo el 15% de los ni√Īos italianos son conscientes de haber experimentado el sexteo: lo importante que es una acci√≥n educativa, dirigida tanto al uso espec√≠fico de Internet como al descubrimiento de la sexualidad, queda claro precisamente al examinar estos datos y analizar los peligros que conlleva. pueden esconderse detr√°s de un gesto que s√≥lo aparentemente puede parecer inofensivo.

    Artículo original publicado el 12 de enero de 2019

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