Quieres dormir siempre: ¿qué pasa?

Quieres dormir siempre: ¿qué pasa?

Quieres dormir siempre: ¿qué pasa?

Hay momentos en los que quieres dormir a todas horas. La cama o el sofá se convierte en el mejor refugio. Si estás pasando por un momento similar, averigua a qué podría deberse.

“Hace un tiempo que solo quería cerrar los ojos y dejarme arrullar por el descanso, sin tener que pensar en nada, sin tener que hacer nada”. ¿Cuántos se habrán identificado con este pensamiento, con este irresistible deseo de dormir?

Sherlock Holmes, el famoso personaje creado por Arthur Conan Doyle, dijo que el sueño es casi siempre la solución a todos los males y preocupaciones. A veces, sin embargo, más que una solución parece ser una ruta de escape.

Sumergirnos en ese estado de inconsciencia donde cuerpo y mente están inactivos y en reposo puede ser saludable. Sin embargo, el descanso es refrescante cuando se respeta el ritmo circadiano y nunca supera las 8 o 9 horas diarias. Contrariamente a la creencia popular, si dormir poco es malo para la salud, incluso un exceso es contraproducente.

La vida es equilibrio, respeto por una serie de biorritmos, siendo consciente de las necesidades del cuerpo Sentir repentinamente que necesita dormir más no es normal. Por tanto, es importante volver al motivo.

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    Deseo irreprimible de dormir: ¿a qué se debe?

    Dormir demasiado no es saludable ni recomendable. Ciertamente, la mayoría de nosotros habremos experimentado esta sensación: despertarnos después de diez u once horas de sueño y sentirnos más somnolientos que nunca. Estudios como el realizado en Standford Medical University nos dicen algo al respecto.

    Dormir más de 9 horas reduce la calidad de vida y puede ser un obstáculo para el trabajo, la escuela e incluso el desempeño social. Sabemos que dormir demasiado y durante períodos demasiado prolongados fomenta un estilo de vida sedentario, aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y cerebrales.

    Ciertamente, no es un hecho insignificante. Si solo has querido dormir últimamente, ciertamente es necesario identificar el problema subyacente.

    Estrés y fatiga hacia atrás

    A veces tenemos que afrontar periodos de gran presión en el trabajo, en la familia, o nos sentimos abrumados por un exceso de preocupaciones. Si esta situación continúa más allá de una semana, el cuerpo y la mente están atrapados en un estado de hiperactividad y agotamiento.

    Con el tiempo, llegará el momento en que el cerebro nos pedirá una sola cosa: descansar. En este caso es necesario darle al cuerpo lo que necesita.

    Enfermedad

    La Sociedad Española del Sueño considera necesidad continua de dormir como un posible indicador de enfermedad. En la mayoría de los casos, un trastorno del sueño está relacionado con un trastorno físico.

    Por tanto, es aconsejable hablar de esto con su médico. Las enfermedades generalmente asociadas con la necesidad de dormir mucho son:

    • Desequilibrios hormonales. El hipotiroidismo a menudo causa fatiga extrema y sueño excesivo. Estos indicadores son una llamada de atención que no debe ignorarse.
    • Sueño nocturno insuficiente. Hay muchos que duermen mal por la noche. Esto significa que por la mañana, además del cansancio, solo quieres descansar.
    • Narcolessia. Dentro de los trastornos del sueño, encontramos la categoría definida por hipersomnia o sueño excesivo. Uno de los desencadenantes puede ser la narcolepsia, una enfermedad neurológica que puede hacer que te duermas de forma incontrolable durante el día.
    • Síndrome de Kleine-Levin. Es un trastorno poco común que afecta principalmente a adolescentes varones. Se presenta con hiperfagia, agresión e hipersexualidad.
    • Apnea obstructiva del sueño. Es una enfermedad caracterizada por pequeñas obstrucciones respiratorias durante la noche. Además de los ronquidos, es muy común experimentar una hipersomnia intensa durante el día.

    Dormir como escape y no por necesidad

    La hipersomnia es una cosa, pero el deseo voluntario de dormir como escape es otra muy distinta. El primero define una necesidad fisiológica motivada por un trastorno físico o metabólico (como, por ejemplo, el hipotiroidismo). El segundo, sin embargo, es síntoma de saturación mental.

    También es una forma de escapar de las responsabilidades, que “tengo que hacer tantas cosas que no sé por dónde empezar, pero ahora mismo solo quiero dormir”. Este comportamiento esconde la tendencia a posponer y, a menudo, también una ansiedad no gestionada correctamente.

    "Solo quiero dormir", la depresión enmascarada

    Un estudio realizado en la Universidad de Bristol profundizó en la relación obvia entre los trastornos del sueño y la depresión. Una manifestación muy común entre quienes padecen este trastorno del estado de ánimo es el insomnio o, por el contrario, la hipersomnia.

    Una reacción habitual es buscar el descanso o la soledad refugiándose en los cojines de la cama o del sofá. Dejar de estar activo y quedarse dormido es una forma de escapar, para calmar el sufrimiento. En muchos casos, esto refleja una forma depresiva.

    ¿Qué debo hacer si tengo mucho sueño?

    Es recomendable, en primer lugar, acudir al médico para comprender la causa de esta necesidad.. A veces es el cuerpo el que necesita descanso; en otros casos, la mente desea la almohada porque quiere escapar de preocupaciones o problemas emocionales.

    Si en las últimas semanas tu único deseo es cerrar los ojos y dormir, te invitamos a reflexionar:

    • Dormir más de 9 horas al día todos los días ha efectos negativos para la salud y lo harán sentir más cansado.
    • Es mejor seguir una rutina y tener un horario fijo. Levantarse y acostarse al mismo tiempo es fundamental.
    • Evite un estilo de vida sedentario. Planifique actividades que puedan animar su día. Hacer ejercicio o interesarse por un pasatiempo siempre ayuda.
    • Trate de permanecer al sol (con la protección adecuada). La fototerapia ayuda a regular los ritmos circadianos y a mejorar los hábitos de sueño.

    Por último, tenga en cuenta que una buena calidad de descanso forma parte de una buena calidad de vida. La salud física y mental también depende de esto.

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