¿Qué es la adolescencia y qué pasa en los adolescentes?

¿Qué es la adolescencia y qué pasa en los adolescentes?

La adolescencia es una época hermosa, llena de nuevos descubrimientos y muchas "primicias", pero al mismo tiempo también es un período difícil y tenso; de hecho, estamos llamados a afrontar diversas tareas que despiertan preocupación y requieren de mucho compromiso. Ahí tormenta hormonal que asalta el cuerpo y la mente del adolescente, altera el equilibrio y genera un verdadero trastorno: la relación entre pensamiento y emociones cambia y el trabajo mental del joven se vuelve intenso, nunca se detiene; durante esta etapa de la vida, uno también comienza a tener habilidades de planificación y toma de decisiones cada vez más complejas, para enfrentar las solicitudes cada vez más exigentes que uno encuentra.

Numerosos y muy cercanos cambios, hechos de elecciones en diferentes ámbitos (escolar, religioso, emocional, político, etc.) que por tanto necesitan tiempo para ser asimilados porque crean un verdadero nueva imagen de sí mismo. Todo esto, sin embargo, es a menudo una fuente de miedo y ansiedad: la noticia, aunque emocionante, causa preocupación y tristeza.

La relación con el fisicalidad es difícil: a muchos adolescentes no les gusta su cuerpo y no se sienten cómodos con él Este malestar puede llevar al rechazo total o al odio real tanto por el cuerpo en su conjunto como por una de sus partes: el línea, el peso, la estatura pueden ser objeto de críticas, que a menudo adquieren un carácter obsesivo y la menstruación y las primeras eyaculaciones pueden aparecer como eventos traumáticos. Además, el adolescente se ve obligado a aceptar un físico que no ha elegido. Un cuerpo cambiante que escapa a su control y el niño se ve obligado a contemplar, impotente, sus transformaciones.

SEPARACIÓN DE LOS PADRES. La madurez tan deseada se alcanza con autonomía e independencia: hoy en día muchos jóvenes aún no son autónomos porque carecen de trabajo, viven en familia y dependen casi totalmente de sus padres; luchan por dejar el nido porque todavía no saben a dónde ir y qué hacer. En este contexto llegan a situarse todos aquellos fenómenos de malestar que tienen conexiones con la inseguridad y el miedo al futuro y que en ocasiones pueden producir efectos patológicos pero tampoco porque la mayoría de los adolescentes pasan esta fase sin hundirse en la patología, demostrando así , la gran capacidad que tienen para adaptarse y afrontar incluso las situaciones más difíciles.

La adolescencia es sin duda una época de crisis: ya no puedes ser como antes, las modificaciones físicas también conducen a cambios de comportamiento y la presión psicológica que se deriva de estos cambios otorga a la adolescencia esta característica de un "período de crisis".

PASANDO A LA EDAD ADULTA. En resumen, la crisis es un punto de inflexión decisivo, es un momento de transición, una puerta que hay que cruzar para llegar a una resolución y por tanto es saludable porque sin la crisis no podría haber evolución y cambio. Tiene un significado madurativo porque no representa patología sino evolución; es quizás su ausencia lo que es patológico. El malestar y las dificultades se deben muchas veces al paso en el que los jóvenes tienen que distinguir entre su vida pasada, segura y feliz de la infancia y la vida aún desconocida de la madurez y decidir qué hacer con su vida. Las perturbaciones se deben precisamente al abandono de un estado feliz y por ello explican las fuertes reacciones psicológicas de ira, ansiedad, depresión, que caracterizan este delicado momento.

Y no hay escasez de truco! Algunos niños intentan seguir siendo niños el mayor tiempo posible porque les hace sentirse protegidos, porque tienen miedo de afrontar nuevas responsabilidades y se sienten abandonados en esta fase crítica. Los momentos de duda, incertidumbre y malestar, sin embargo, generalmente no representan un drama: la mayoría de los adolescentes viven una crisis que dura unos años, obviamente con momentos más críticos que otros, ya que sufren una mutación física, psicológica y social que cambia. poco a poco su forma de ser, su autoimagen y su relación con ellos mismos, con los demás y con el mundo circundante.

Luego me gustaría responder una pregunta que los padres me hacen a menudo en terapia conmigo y que están luchando con este momento delicado: "Porque parece que a mi hijo le gusta ser opositor y discutidor?"La presencia de dinámicas familiares particulares puede ser la respuesta pero, de manera más general, los comportamientos opuestos (como rechazar los abrazos y besos de los padres, que en el pasado estaban tan necesitados) ocultan la necesidad de los jóvenes de crea un espacio privado, cerrarse al mundo adulto y construir un "cáscaraProtector, atrincherado en su habitación, con la música a todo volumen y dejando la habitación en completo caos.

El trastorno se comprende fácilmente: al no poder actuar sobre los eventos externos o sobre la propia evolución interna, uno se deprime, se encuentra con una crisis de identidad y se teme perder el control de la propia vida, la necesidad de ser entendido es la búsqueda continua de claridad dentro de uno mismo. El mecanismo que se desencadena es este: el adolescente tiene que enfrentar su antigua identidad con la confusión de identidad que tiene ahora, es decir, debe superar su identificación con la infancia buscando otra forma de relacionarse con los demás.

¿CÓMO ENFRENTAR LA CRISIS? El secreto es superar esta crisis de identidad acepta que eres diferente de lo que eras, sabiendo que son siempre los mismos; es necesario tener un sentimiento de continuidad, tener la conciencia de ser siempre uno mismo y sentirse coherente con las experiencias anteriores, a pesar de los cambios vividos. Todos hemos estado allí, la adolescencia es una etapa necesaria de la vida, en la que todas las certezas parecen fallar y se buscan sin cesar puntos de referencia estables, poniendo a prueba los de siempre rebelándose contra las instituciones y las reglas de la paternidad.

Alcanzar una identidad definitiva, coherente y separada de los demás es sin duda un objetivo difícil de alcanzar y el adolescente, por un lado, tiene dificultades para abandonar las certezas del mundo infantil, por otro lado, se siente atraído por el mundo adulto pero al final. al mismo tiempo, también es rechazado por sus características aún desconocidas e inquietantes.

La película "Trece - 13 años" es una visión excelente, completa e interesante de la Adolescentes del planeta. Pero recuerda que aunque es difícil, la adolescencia es un momento que sin embargo pasa, ¡dejando experiencias y emociones inolvidables! ¡Así que anímate! Trabajar con adolescentes es sin duda uno de los más satisfactorios para un terapeuta, precisamente por su capacidad de reacción y el aire de novedad y entusiasmo que los caracteriza, que, aunque ocultos por miedos y controversias, siempre están presentes en el entorno. sesiones de terapia!

Dra. Cristina Colantuono

Artículo original publicado el 14 de octubre de 2012

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