"Puedes sonreír aun sabiendo que la muerte está cerca", si la eutanasia es legal

"Puedes sonreír aun sabiendo que la muerte está cerca", si la eutanasia es legal

"A los treinta, ¿puedes seguir viviendo sabiendo que la muerte está cerca?".

Es con estas palabras que Andrea comienza su llamado a "Distinguidos representantes del pueblo italiano".
Con una pregunta terrible, a la que sin embargo no busca respuesta. Él ya conoce la respuesta:

Nuestra historia - dice - prueba que sí.

Un poco 'su Irene respondió por él, un poco' sí lo construyeron juntos. Irene descubrió su enfermedad pulmonar en 2015

a pesar de las metástasis […], infusiones de quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia, inflamaciones, infecciones, hemorragias, perforación bronquial, a pesar de todo esto Irene ha decidido seguir sonriendo, viajar, salir con amigos, adoptar Totò e incluso casarte conmigo.

Irene y Andrea, juntas, lograron hacer lo que para muchos es inconcebible o parece imposible.
No para Irene, no para Andrea.

Irene vivió libre casi hasta el final.

Eso casi le fue impuesto, contra su voluntad:

El 24 de agosto murió como no hubiera querido.
Irene estaba aterrorizada de sobrevivir atada a una máscara, que a su vez estaba conectada a un cilindro de oxígeno. Estaba aterrorizada de que este oxígeno pudiera terminar repentinamente. Con el miedo de que el monstruo pudiera extenderse cada vez más, hacerla sufrir cada vez más, limitando su autonomía y libertad.

Cuando se dio cuenta de que la enfermedad se había apoderado de ella, Irene inició los procedimientos para obtener ayuda médica por muerte voluntaria en una clínica en Suiza, también pidiendo apoyo a Marco Cappato: estas prácticas, sin embargo, tomaron demasiado tiempo.

Irene vivió su vida como quiso. Como dj Fabo. Como Piergiorgio Welby. Y muchos otros.
Ven dj fabo, ven Piergiorgio Welby, ven Giovanni Nuvoli, ven Eluana Englaro, ven Mario Fanelli, ven Walter PiludoSin embargo, Irene ni siquiera pudo vivir su muerte, no tenía opciones: lo obligaron a ser doloroso, inhumano, sufrido, como si se tratara de otra persona.

Y así será hasta que la eutanasia sea legal.

Por eso, como dice Andrea Curiazi, el marido de Irene:

Distinguidos representantes del pueblo italiano,
por mi Irene y por toda y toda Irene de este país,
Creo que es hora de hablar sobre la eutanasia legal.

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