Porque Big Brother 15 es lo más ofensivo que hemos visto en la televisión

Porque Big Brother 15 es lo más ofensivo que hemos visto en la televisión

Todavía no nos habíamos recuperado completamente decaso guardarropa de la versión VIP, y apenas estábamos digiriendo el final de la Isla de los Famosos él nació en canna-gate, que se hizo más famoso que los protagonistas del reality show, que la puerta roja de Hermano mayor ya ha reabierto para dar cabida a quince nuevas historias y tantas protagonistas definieron NIP (que significa en pocas palabras Gente no importante, en la cara de Libertad, Igualdad, Fraternidad), pero eso es mucho CORTAR No soy.

En el sentido de que, como se anunció en vísperas de la salida de la edición número 15 del reality show, son "medio conocidos": novios, nueras, hijas ilegítimas o no reconocidas, ex que accedió a participar para olvidar al ex que conoció en otro reality a uno que llegó para olvidar al ex (y aquí nos gustaría Branduardi que glosa con "Que mi padre compró en el mercado").

Todos, o casi todos, proceden del microcosmos dursiano, del salón vespertino de la Barbarella nacional que, al son de la basura, ha recuperado el dominio del padre de todos los reality shows italianos, que ya tenía desde hace tres ediciones.

Si piensas que este tumulto de semi-extraños, que acceden a escupir en la televisión hechos personales como la interrupción de las relaciones con el padre, los amores o las peleas por la herencia familiar (la nuera de Bramieri se ha presentado sosteniendo el Telegatto que había sido objeto de quejas y quejas con el resto de la familia, por así decirlo), no son suficientes para hablar de basura levantada al enésimo grado, podemos darte al menos otras 9 razones por las que esta edición del GF puede ser legítimamente considerada la apoteosis de la basura y la grosería. Lamentablemente lo escribimos con ironía, pero la realidad es que para mí y para muchas otras personas cercanas a ella este primer episodio fue, lamentablemente, mucho más: eso es profundamente ofensivo.

Si es posible, en el primer episodio, hemos sido testigos de todo lo que nuestra televisión y nosotros como sociedad no necesitamos hoy. Y no se trata de ser los moralistas de la última hora o los respetables, sino precisamente porque tenemos la fuerte necesidad de algo completamente diferente a un programa que, desde el principio, demuestra ofrecer un terreno demasiado fértil para la vulgaridad gratuita y el sexismo del peores especies.

A esto, en sus inicios, se sumaron programas que superaban con creces los límites de la obscenidad y lo permitido, incluyendo escenas de acoso gratuito que, en estos días, es justo lo que la televisión debe evitar mostrar, dada la poderosa el papel socializador que tiene y el poder emulador que disfruta.

No es tanto el hecho de que la opinión común, después del primer examen de los competidores, sea que "Para salir a la televisión debes tener el conocimiento" o eso "Las habituales siempre acaban en televisión" -Incluso los detractores del formato como tal admitirán que, al menos en esto, las primeras ediciones fueron más genuinas-, traicionando el espíritu del reality show en sí.

No decimos una palabra sobre la pregunta, en el entendido de que de gustibus... Lo que nos hizo pensar en GF 2018 como un espectáculo literalmente ofensivo radica en otra cosa, y lo explicamos exactamente en la galería.

Porque Big Brother 15 es lo más ofensivo que hemos visto en la televisión

mediaset

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