"Por qué (y cómo) vendimos todo y viajamos por el mundo con nuestro bebé"

"Por qué (y cómo) vendimos todo y viajamos por el mundo con nuestro bebé"

Una familia austriaca cansada del rutina diaria y de la monotonía del mundo occidental decidió abandonar todo y marcharse con un viejo camión militar para descubrir el mundo. Lo que les impulsó a dejarlo todo fue el deseo de mostrar a su hijo de cuatro años allí. belleza que inunda nuestro mundo, el suyo pureza, su fragilidad y su diversidad, es decir, todo lo que es imposible de ver si te limitas a una vida de ciudad, asaltada por la costumbre y la monotonía.

Es una familia que siempre ha amaba la aventura, amante de la naturaleza e interesado en culturas extranjeras. Una pareja de novios que ha estado viajando por el mundo durante más de 10 años y cuando su pequeño tenía apenas un año, ya habían pasado cinco semanas en Tailandia. Sus experiencias, sin embargo, se limitaron a una mochila al hombro y unas semanas disponibles, para luego volver a la vida cotidiana.

Esta vez la aventura es diferente: a finales de 2016, la madre María, el padre Leander y el pequeño Lennox emprenden un viaje alrededor del mundo, a través de estados y continentes con el objetivo de llegar a Nueva Zelanda. Un viaje sin regreso preestablecido, sin reglas ni horarios, con mucho tiempo para concentrarse en las cosas esenciales de la vida: un niño, una familia y un tiempo precioso para pasar juntos.

Abandona todo no fue facil tampoco es viajar a lo largo y ancho a lugares conocidos, sin conocer el idioma hablado o las costumbres de los pueblos encontrados durante el viaje. Burocráticamente es igual de difícil y no todo el mundo está dispuesto a comprender estas opciones de vida.

A pesar de todas las dificultades, las despedidas y el camino a veces gruñón, el riqueza (no material) que este viaje le está regalando a esta familia no tiene precio: recuerdos imborrables que siempre serán parte de su alma.

Encontrando en su sitio web oficial, Akela.world, (Akela es el nombre del camión elegido para el viaje y luego se convirtió en el nombre oficial de su aventura) hemos elegido algunas de las fotografías más significativas tomadas durante el primer año en la carretera, dall'Austria a Vladivostok, término del ferrocarril Transiberiano. Paisajes, personas, animales y vida, todo lo que distingue a un país de otro y todo lo que ha golpeado (en el corazón) a nuestros viajeros.

Solo un peligro: hojear estas fotografías podría hacernos querer comprar un viejo camión militar y emprender una aventura inesperada.

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