Perros y niños: valiosos consejos

Perros y niños: valiosos consejos

El perro es el mejor amigo del hombre y esto es bien conocido. Pero, ¿ocurre lo mismo también en el caso de los niños?

En la actualidad existen varios estudios e investigaciones científicas que muestran cuánto La presencia de una mascota en la casa afecta positivamente el desarrollo de los niños., interviniendo principalmente en el llamado inteligencia emocional (IE) que, a diferencia del cociente intelectual (CI), que se considera inmutable, puede variar con el tiempo, mejorando o aumentando.

La inteligencia emocional se refiere principalmente a la capacidad de comprender adecuadamente los propios sentimientos, logrando gestionarlos y expresarlos plenamente, y al mismo tiempo reconocer los de los demás, interpretándolos correctamente; por ello se considera una de las claves fundamentales para una calidad de vida considerada óptima.

Precisamente porque la IE puede mejorar con el tiempo, y por tanto con la edad, la ayuda de un amigo de cuatro patas en casa puede ser fundamental para un niño, sobre todo ayudándole a desarrollar cinco características muy importantes. Veamos cuáles son:

  • Compasión: tener un animal en casa significa aprender, desde temprana edad, a cuidar a otro ser vivo, alimentarlo, limpiarlo, mimarlo. Al principio es un camino de observación de los gestos de los padres que, si se aprenden (y se hacen para aprender) correctamente, se repetirán en una edad posterior. Vivir con un animal lleva a los niños, según muchos estudios, a ser aún más empáticos y compasivos con otros animales y otros niños.
  • Autoestima: la "carga" de responsabilidad que da tener que cuidar un animal ayuda al niño a adquirir una mayor independencia, haciéndolo sentirse realizado. Un experimento realizado por Nienke Endenburg mi Ben Baarda, autores de The Waltham Book of Human-Animal Interaction, demostraron que los niños con baja autoestima lograron un progreso significativo después de mantener a un animal en clase durante nueve meses.
  • Desarrollo cognitivo: los niños suelen entablar diálogos reales con los animales, y esto solo puede influir positivamente en su capacidad para expresarse, mejorando las habilidades verbales. Tanto es así que, se ha encontrado, "conversar" con un animal también mejora la tartamudez infantil.
  • Disminución del estrés: el aporte afectivo y emocional que da un animal no tiene precio, tanto es así que en una investigación reciente, la mayoría de los niños a los que se les preguntó a quién acudirían en caso de necesidad mencionaron a su animal. Los animales no juzgan ni critican, simplemente hacen sentir su apoyo y amor incondicional constantemente.
  • Comprender el ciclo de la vida: dado que, lamentablemente, las mascotas suelen tener un ciclo de vida más corto que el nuestro, la muerte de la mascota puede ser un punto de partida, aunque extremadamente doloroso de tratar, para que los niños comprendan el ciclo de vida natural. El niño no debe quedarse solo cuando el animal muere, pero hay que explicarle que esto es simplemente parte de la vida y debe ser aceptado como tal.

Aunque los aspectos positivos son muchos, vale la pena recordar que también se deben tomar algunas precauciones indispensables antes de dejar que un niño viva con un animal, especialmente si se trata de un niño muy pequeño.

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    Consejos útiles para la convivencia de perros y niños

    perros y niños
    Fuente: Web

    En primer lugar, debe recordar nunca dejes a un niño solo con un perro, porque, incluso sin darse cuenta, en el juego este último podría lastimarlo (aunque hay razas que son realmente extremadamente delicadas en contacto con los más pequeños), dado que, una vez conocido, el animal se comporta con el niño como con una persona. adulto.

    Por otro lado, también se debe prestar atención a cómo se relaciona el niño con el perro, ya que las crías a menudo pueden tirar de las orejas o la cola del animal, o meter los dedos en los ojos, y la reacción de este último también puede ser bastante agresiva. Si no hay adultos que controlen la situación y el niño no puede interpretar las señales negativas del perro, puede correr el riesgo de ser mordido.

    Muy a menudo el perro ve en el niño un cachorro a defender, pero puede suceder, sobre todo en perros que no están acostumbrados a socializar con los pequeños desde que son cachorros, que en cambio lo ven como una presa; en este caso, además de la supervisión constante de los padres, el perro también necesitaría un curso educativo.

    Lo más importante de todo, sin embargo, sigue siendo el hecho de comprender cuáles son las verdaderas razones que llevan a un niño a pedir un animal: mamá y papá deben tener mucho cuidado para comprender que no es solo un capricho, y lo suficientemente bueno para hacer entender al pequeño que tener un animal implica responsabilidad y compromiso, porque es un ser vivo al que cuidar y amar.

    ¿Hay razas que se adapten mejor a estar con niños que otras, o todos los perros se adaptan perfectamente a convivir con los más pequeños?

    Las mejores razas de perros para niños

    perros para niños
    Fuente: Web

    Eso sí, es fundamental conocer las actitudes y la naturaleza del perro antes de acompañarlo a un niño, especialmente si decides llevárselo cuando ya no es un cachorro. Para los niños menores de 5 años se prefieren generalmente perros pequeños con un carácter tendencialmente dócil y sociable, pero conviene recordar que es inútil generalizar, ya que todo perro tiene, al igual que las personas, una personalidad y carácter distintos y bien definidos. , por eso el conocimiento subjetivo del animal es fundamental.

    Sin embargo, las razas que se adaptan mejor a la vida familiar con un bebé o un niño pequeño son, por ejemplo, Golden Retriever y Labrador, con una naturaleza mansa; Border collie, hiperactivo y, por tanto, recomendable para padres con hijos mayores; Boxer, sumamente cariñoso y protector con los pequeños de la casa; Perro tejonero, muy juguetón, o Buldog, de temperamento muy tranquilo (tanto al borde de la pereza) pero muy dulce.

    Sea cual sea la raza a la que se oriente la elección (es importante recordar, sin embargo, que también hay mestizos, ¡capaces de dar el mismo amor!) Lo realmente fundamental es eduque a su hijo para que respete al animal, que no puede ser considerado como un juego o un objeto: por esta razón, cada padre debe hablar en profundidad al hijo del Compromisos (notables) que todo animal inevitablemente trae consigo, enseñándole a cuidarlo adecuadamente y a que aprenda a reconocer sus responsabilidades.

    Un método realmente divertido pero muy eficaz es repartir las tareas en la familia, entre quienes piensan en sacar al animal a pasear, quienes lo alimentan y quienes lo lavan, por ejemplo. Al hacerlo, el niño solo puede sentirse tomado en consideración y aprender a hacer su trabajo con dedicación. Por otro lado, está mal dejar que el niño no haga nada y que todas las necesidades del animal recaigan completamente sobre los padres.

    Siguiendo estos pequeños pero muy importantes consejos, le dará a su hijo el mejor regalo del mundo: una criatura que lo amará incondicionalmente durante toda su vida.

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