¿Perro o gato? El perfil psicológico de quienes eligen estos animales.

¿Perro o gato? El perfil psicológico de quienes eligen estos animales.

Para algunos puede parecer un juego, pero en realidad, preferir uno sobre otro representa la comparación entre diferentes formas de ser y también de diferentes visiones de la vida. Cada animal, de hecho, lleva consigo un bagaje etológico que lo lleva a ser de una manera determinada y no de otra y que lo hace comportarse en consecuencia de manera social, como el perro o de manera independiente y solitaria como el gato. Por tanto, el animal que más amamos representa el espejo de quiénes somos.

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    Gato:

    (foto:Web)
    (foto:Web)

    Cuando pensamos en el gato, el término "amo" parece muy inapropiado. Su belleza, su gracia y esa aura de misterio que lo envuelve nos subyuga y nos encontramos esperando que cada día más nos conceda su atención y su confianza.. Entonces, ¿quién es el verdadero maestro? Con el gato vivimos en igualdad de condiciones, convivimos juntos compartiendo los mismos espacios, sin que nadie invada demasiado el espacio de los demás, es como decir: "estamos juntos porque queremos estar juntos, sin ataduras, cada uno respetando los espacios del otro". Es un error pensar que el gato no se vincula con su compañero humano (el dueño suena un poco excesivo), ni mucho menos. el gato es capaz de amar mucho a su amigo humano, busca y aprecia su compañía, desea recibir y darle cariño, pero aún mantiene su independencia. También le encanta estar solo, ya veces no quiere que lo encuentren, quien tenga el placer de compartir su vida con un gato sabe perfectamente a qué me refiero. Si su gato no quiere que lo encuentren, sabe cómo hacerlo. A ti también te habrá pasado buscarlo y después de haberlo llamado durante mucho tiempo, descubrir que está dormitando tranquilamente en un lugar donde no imaginábamos que pudiera estar. Es como si hubiera un acuerdo tácito basado en la libertad.

    La convivencia con un gato no es del todo relajante, aunque a diferencia del perro requiere un poco menos de esfuerzo en el manejo diario, no debes sacarlo para que haga su trabajo, solo una caja de arena y se acostumbrará a él sin mayores problemas. considerarlo su baño, a diferencia del perro, puede permanecer solo durante varias horas sin problemas particulares, esto no quiere decir que no requiera cariño y atención. Debe establecerse una afinidad psicológica entre el gato y el “dueño” basada en la necesidad mutua de libertad e independencia. Un poco malhumorado, a veces caprichoso, nunca será un compañero "al mando". Es inútil engañarse a sí mismo para ejercer un control real sobre él. ¿Cómo se pone una correa a un espíritu libre, un pensador libre? Pero es precisamente esta independencia la base de su gran encanto.

    Caña:

    (foto: Mondosfondo)
    (foto: Mondosfondo)

    La relación con el perro puede ser más exigente en el manejo de las necesidades diarias, pero quizás sea más fácil desde el punto de vista psicológico: es el perro el que se adapta a nuestras necesidades y nuestra personalidad. Es fácil de entrenar, obedece a técnicas elementales de mando a diferencia del gato que es refractario a cualquier imposición. Sin nosotros un perro no puede vivir, pero el gato, si así lo decide, puede vivir bien sin nosotros. Esto no debe interpretarse como "incluso si el abandono, se lleva bien de todos modos". Absolutamente no, porque un gato acostumbrado a quedarse en casa con quienes se encargan de conseguirle la comida, seguirá teniendo serias dificultades para sobrevivir sin ayuda. Sin embargo, si decide que quiere vivir en libertad, puede optar por hacerlo, mientras que, seguramente un perro abandonado, no podrá sobrevivir sin el coche del hombre. En definitiva, el gato impone sus propias reglas, sólo quien tiene "una ventaja" puede aceptar "un acuerdo" de este tipo y puede disfrutar y apreciar su incomparable belleza y extrema adaptabilidad.

    El perro del amor incondicional, el dueño es el centro de su mundo, lo acepta como es, con fortalezas y debilidades, busca solo a alguien a quien pueda entregarse por completo. En esto el perro es un maestro, nos enseña a los humanos a empatizar con otros seres vivos. El perro se vuelve inseparable de su amo, no puede vivir sin él. Paradójicamente, sería más conveniente aconsejar al perro que elija el dueño adecuado y no al revés. Pero quien se sienta dispuesto a vivir una maravillosa e inolvidable historia de amistad, un perro está dispuesto a esperar para cambiar su vida. Pero recuerda, él te elige toda su vida, un poco como una boda, así que debes saber que es una aventura maravillosa pero que requiere compromiso y dedicación que son ampliamente recompensados ​​con un amor verdaderamente incondicional.

    Artículo original publicado el 30 de julio de 2013

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