Pérdida del apetito: ¿por qué ocurre?

Pérdida del apetito: ¿por qué ocurre?

Pérdida del apetito: ¿por qué ocurre?

La pérdida de apetito puede ser un síntoma de una enfermedad, pero también una reacción a un momento difícil o estresante de la vida. Estas son algunas de las causas más comunes.

Cualquier persona puede experimentar una pérdida repentina (o gradual) del apetito.. Es un síntoma del que no hay que preocuparse si está motivado por una situación concreta o un momento concreto. Si se presenta de forma recurrente o es intensa, sin embargo, será necesario acudir al médico para evitar repercusiones desagradables en la salud.

Hemos recopilado algunas de las posibles razones detrás de una disminución del apetito. Como veremos las causas pueden ser físicas o psíquicas ya veces una combinación de ambos.

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    Pérdida del apetito: ¿que significa?

    Antes de profundizar en las posibles causas, veamos qué es la falta de apetito. Ocurre cuando el deseo de comer disminuye o desaparece por completo. Una pérdida anormal del apetito es parte de los llamados trastornos alimentarios (trastornos alimentarios) que también incluyen la anorexia.

    Si esta condición se produce en un momento aislado de nuestra vida, vinculado, por ejemplo, a una situación de alto estrés, no hay por qué preocuparse. Si, por el contrario, ocurre con frecuencia o de forma intensa, el riesgo es enfermarse. En este caso será bueno solicitar una consulta médica.

    ¿Cómo explica la pérdida de apetito? Veamos las posibles causas, incluso si -en esto se debe enfatizar- se tendrá que evaluar caso por caso.

    Enfermedades e intolerancias

    Algunas enfermedades infecciosas pueden explicar una disminución del apetito, especialmente aquellas que afectan el sistema digestivo.

    También puede ser el efecto de una intoxicación alimentaria. o intolerancia a determinadas sustancias como lactosa o el gluten.

    Estrés emocional intenso

    Cuando pasamos por un período o una situación de alto estrés emocional, podemos experimentar una disminución o pérdida del apetito. El estrés emocional puede ser causado por varias razones: mudarse a otra ciudad, perder el trabajo, la desaparición de un ser querido, la ruptura de una relación sentimental o el enamoramiento, el nacimiento de un hijo, etc. Esto significa que tanto los eventos positivos como los negativos pueden ser una fuente de estrés.

    Efectos secundarios de las drogas

    A veces, la falta de apetito es el efecto secundario de un medicamento, desde psicoestimulantes (como los que se usan en el tratamiento del TDAH) hasta medicamentos de quimioterapia.

    Pérdida del apetito por otras enfermedades.

    Otras condiciones pueden explicar una disminución o pérdida del apetito. La insuficiencia renal o cardíaca y la hepatitis son ejemplos de esto.. O el VIH, como plantean Domínguez, Nold, Llorente y Ramírez en un estudio financiado por el Instituto Superior de Ciencias Médicas Santiago de Cuba en 2011. Otra enfermedad que explica un menor deseo de comer es el cáncer.

    La inapetencia puede ocurrir, en algunos casos, en las etapas más avanzadas de la enfermedad (este es el caso de la insuficiencia renal o cardíaca), mientras que en otros casos al inicio.

    Desordenes mentales

    Algunos trastornos mentales podrían explicar una disminución del apetito. Los más frecuentes son la depresión, la distimia, la anorexia, los trastornos de ansiedad y la esquizofrenia.

    Estado animico

    Un estado de ánimo bajo puede ser la causa de una repentina pérdida de apetito. Cuando estamos deprimidos o tristes, tendemos a sentir menos hambre; en algunas personas, sin embargo, ocurre lo contrario.

    "El cuerpo y la mente son universos paralelos, todo lo que sucede en uno se refleja en el otro".

    - Deepak Chopra -

    Tercera edad y pérdida de apetito

    La tercera edad es una fase de la vida en la que a menudo se pierde el apetito. En este caso hablamos de hiporxia, término que también incluye la falta de apetito de los niños.

    Entre las causas de hiporexia en los ancianos se encuentran las capacidad reducida para percibir olores y sabores, factores sociales o personales (pérdida de un ser querido, sentimiento de soledad y abandono), efectos secundarios de algunos medicamentos.

    Temporada

    En verano, a menudo sucede que te atrae menos la comida. Esto se debe a la menor necesidad de nuestro cuerpo de mantener el calor y la ralentización del metabolismo.

    En invierno, sin embargo, tenemos más hambre porque el cuerpo necesita más alimentos y energía para quemar y mantener una temperatura corporal constante.

    Pérdida de apetito: escuchamos a nuestro cuerpo

    Como hemos visto, Hay varias causas que pueden explicar la pérdida de apetito., ya sea gradual o repentino, temporal o prolongado. Estos incluyen estados de ánimo violentos o negativos, estrés, patologías o trastornos mentales.

    Para no poner en riesgo tu salud, es bueno prestar la debida atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo, observar los síntomas, así como el estado vital y el estado de ánimo. Estar atentos nos permitirá saber cuándo buscar ayuda médica..

    "La salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás no es nada".

    - Schopenhauer -

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