Pauline Léon y las otras Lady Oscar reales en las barricadas que atacan la Bastilla

Pauline Léon y las otras Lady Oscar reales en las barricadas que atacan la Bastilla

Las mujeres del revoluci√≥n Francesa hab√≠a muchos, de hecho muchos, pero a menudo sin nombre e invisibles. Encontrar sus historias en los libros escolares es una haza√Īa: todos hemos o√≠do hablar de Robespierre y Marat, pero de Pauline Leon?

Joven, soltera e hija de chocolateros, represent√≥ la encarnaci√≥n perfecta de la hero√≠na revolucionaria. Obstinada e indomable, su figura ha asumido idealmente los rasgos endulzados de los protagonistas de dibujos animados como Se√Īora oscar mi La estrella del Sena.

Desde sus primeros d√≠as de activismo, muchos sans-culottes parisinos se identificaron con Pauline L√©on, seg√ļn relata el escritor Claude Guillon. Presente en todas partes, desde disturbios en la ciudad hasta clubes de mujeres, no tuvo miedo de presentarse.

Sent√≠ el entusiasmo m√°s vivo ya pesar de ser mujer no me qued√© quieta; de la ma√Īana a la noche me vieron apoyando a los ciudadanos contra los arquitectos de la tiran√≠a [‚Ķ], barricadas en las calles e incitar a los cobardes a abandonar sus hogares.

√ćndice()

    ¬ŅQui√©n era Pauline L√©on?

    Pauline L√©on, nacida en Par√≠s el 28 de septiembre de 1768, ten√≠a solo 21 a√Īos en 1789, cuando estall√≥ la Revoluci√≥n Francesa. Hu√©rfana de padre desde hace varios a√Īos y mayor de cinco hijos, ayud√≥ a su madre a mantener a la familia gracias al negocio de producci√≥n de chocolate.

    Hu√©rfana de padre y sin marido, ning√ļn v√≠nculo le impidi√≥ participar en los disturbios, incluido el del 14 de julio que marc√≥ para siempre la historia de Francia. Para ella, sin embargo, fue solo el comienzo: a partir de febrero de 1791 comenz√≥ a asistir a varios sociedad Protagonistas parisinos de la posrevoluci√≥n.

    El 6 de marzo de 1792, junto con otras mujeres, fue a laAsamblea Legislativa, el primer organismo representativo nacional moderno. Allí habló en nombre de otros 320 parisinos y leyó una carta pidiendo permiso para organizar una guardia nacional de mujeres.

    La sociedad no puede quitarnos este derecho que nos otorga la naturaleza; salvo que se establezca que la Carta de Derechos no tiene valor para las mujeres, que deben dejarse sacrificar como corderos.

    En 1793 fund√≥ la Sociedad de Republicanos Revolucionarios, abierto solo para mujeres, con Claire Lacombe, tambi√©n una nota revolucionaria. Sin embargo, unos meses despu√©s de la nueva Convenci√≥n Nacional decidi√≥ romper todas las sociedades femeninas. ¬ŅFue el final de su experiencia como revolucionaria republicana? No exactamente.

    En noviembre de 1793 se cas√≥ Jean-Th√©ophile Leclerc del grupo Enfurecido, el enojado quienes libraron una lucha mucho m√°s radical para garantizar a todas las personas los mismos derechos. Y solo con su marido, al a√Īo siguiente Pauline L√©on fue detenida por cargos de hebertismo, un neologismo que lleva el nombre Jacques-Ren√© H√©bert, el revolucionario a la cabeza de los llamados exagerado.

    Liberada de prisión a los pocos meses, sus huellas se perdieron en la historia, hasta su muerte en 1838. Quedan algunas cartas suyas, que hablan de una nueva vida como institutriz y el deseo de permanecer al lado de su marido. sabe exactamente el final.

    Me he dedicado enteramente al cuidado de mi familia y he dado el ejemplo del amor conyugal y las virtudes domésticas que son la base del amor a la patria.

    Los otros revolucionarios

    La Revoluci√≥n Francesa casi siempre se ha contado desde el punto de vista de los hombres, pero tambi√©n fueron las mujeres quienes la hicieron posible. Sin embargo, incluso despu√©s de 1789 no se les concedi√≥ ning√ļn derecho, como si no fueran parte del pueblo.

    En agosto de 1789, el Declaraci√≥n de los derechos del hombre y del ciudadanopero no hab√≠a lugar para las mujeres. Unos meses m√°s tarde, el 5 y 6 de octubre de 1789, fueron las mujeres las primeras en invadir Versalles, ca√Īones y armas improvisadas en mano, para traer al rey de regreso a Par√≠s.

    Un art√≠culo de Le Media Presse describe bien esos momentos, desde la reuni√≥n en la Place de l'H√ītel de Ville de Par√≠s hasta la llegada a la residencia real. El grupo estaba formado por Damas de las Halles, los representantes oficiales del pueblo de Par√≠s, que marcharon durante seis horas bajo la lluvia incesante junto a las miles de mujeres que se hab√≠an sumado a la procesi√≥n.

    Estaban los nobles que luchaban por más derechos y las campesinas que no tenían pan para su familia. Entre ellos tambien Heroína de Méricourt, Este yo 'Amazon rojo, que había abandonado su carrera como cantante para disfrazarse de guerrera y luchar. Se la escuchó gritar estas palabras:

    Armémonos: tenemos derecho por ley a mostrar a los hombres que no somos inferiores a ellos ni en virtud ni en coraje.

    Luego estuvo encerrada durante veinte a√Īos en una celda diminuta en la Salp√™tri√®re, donde muri√≥ de hambre a la edad de 55 a√Īos. Se dice que en 1830 el pintor eugene Delacroix se inspir√≥ en ella para pintar su famosa pintura La libertad que gu√≠a a la gente.

    Artículo original publicado el 16 de septiembre de 2020

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