"No tengo nada que ponerme": 6 cosas que debes dejar de usar después de los 50

"No tengo nada que ponerme": 6 cosas que debes dejar de usar después de los 50

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Antes de descubrir cómo debe vestirse una mujer de mediana edad, hay que entender cuándo comienza.

Mi profesor de italiano coloc√≥ el "Medios del camino de nuestra vida" en treinta y cinco a√Īos y esto me parec√≠a absolutamente plausible: a mis ojos de trece a√Īos, ella y sus colegas estaban decr√©pitas, aunque luego se fueran a la baja por maternidad.

Es normal, por lo tanto, que hagan alarde de faldas hasta la pantorrilla y medias color carne, zapatos anchos y costillas extrovertidas; en resumen: que tuvieran un guardarropa acorde con su condici√≥n de se√Īora mayor.

Desde entonces olvido las cosas importantes, pero las insignificantes las recuerdo todas, tambi√©n recuerdo haber le√≠do un libro para chicos en el que la protagonista adolescente acompa√Īaba a su t√≠a en sus treintas para ir de compras sin convencerla de que se comprara un vestido colorido. el azul se adaptaba a su edad.

minifaldas

Entonces hubo un tiempo en que las edades estaban estrictamente codificadas en un armario que reveló el estado personal, económico, civil y hormonal del usuario. La dama burguesa después de los treinta y cinco se cubrió las rodillas, después de los cuarenta se rindió al beige.

Luego vinieron las hombreras acolchadas del Milán para beber, el nihilismo grunge, el rigor monástico de Miuccia Prada, y cuando se creyó que por fin habíamos llegado al "libre todo" fue Madonna quien nos advirtió: alrededor de los cuarenta es recomendable tapar los antebrazos colgantes - ¡Ella siempre lo hizo!

Hab√≠an pasado unos a√Īos desde el disco de Erotica y esa afirmaci√≥n estall√≥ entre sus inesperados compa√Īeros, desestabiliz√°ndolos y esparciendo su desconcierto en ondas conc√©ntricas que han llegado hasta nuestros d√≠as: tambi√©n es culpa suya si hoy nos detenemos a pensar que ese top nos gusta tanto. no es adecuado para nuestra edad.

Por lo tanto, no es de extra√Īar que a la edad de cincuenta a√Īos, en la mitad de la vida ya en toda regla, en cada cambio de estaci√≥n surja la pregunta: ¬Ņc√≥mo debe vestirse para evitar el mundo nos encuentra anticuados, caricaturizados o - Dios no lo quiera - juventud?

Nunca he sido una experta en estilo, pero sí algunas sugerencias sobre qué es preferible que una dama deje de usar.

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    El rencor

    Esto no significa disculparse por el perdón, sino aligerar la mente y el cuerpo mantener la piel estirada: el rencor prolongado es un terrible precursor de las arrugas glabelares y luego no hay Botox que se mantenga. Si realmente quieres guardarle rencor a alguien, al menos vale la pena.

    Sentimientos de culpa

    Los sentimientos de culpa desequilibrar la postura y aplastar la figura haciéndonos ver más gordos y ya sabes, a cierta edad la cintura deja de ser nuestro punto fuerte; no empeoramos las cosas.

    El peso del mundo

    Olvidamos el cumplea√Īos de nuestro amigo, el expediente que se supon√≠a que estaba listo sigue pendiente y no pudimos ir a las entrevistas con los profesores. De acuerdo, paciencia. El peso del mundo debe dejarse en el suelo, siempre (a menos que ayude en las sentadillas haci√©ndolas m√°s efectivas; en ese caso, hazlo, pero b√°jalo lo antes posible para evitar la inflamaci√≥n).

    Los cuernos

    D√©jame entender, todav√≠a pensamos en t√©rminos de ¬ŅPara "poner" y "llevar" los cuernos? Se√Īor, la monogamia estaba bien en tiempos de casarse a los quince y morir a los treinta, hoy solo sobrevive si aguantas los pedos de tu pareja bajo las s√°banas.

    El tama√Īo cuarenta

    "¬ŅDe verdad queremos, a nuestra edad, renunciar a la comida para poder mostrarnos en bikinis tirados e instagrameables, en pose de pl√°stico, agarr√°ndonos de la barriga?" pregunta mi amiga Rita. La tuya es obviamente una pregunta ret√≥rica, sin embargo‚Ķ Rita, ¬Ņest√°s realmente segura de lo que est√°s diciendo? ¬ŅPodr√≠a ser que perdimos la talla 40 en el 92? "¬°Sin, ya es suficiente!" ella responde lapidaria. Est√° bien.

    Las gafas rosas

    Una de las ventajas de la edad es poder mirar el mundo con ojos de desencanto. Seamos realistas: la vida es dif√≠cil y est√° estropeada por colegas pedantes, ni√Īos traviesos, parejas perezosas y carpetas equitativas, todo lo que Pollyanna no sab√≠a. En lugar de usar gafas rosas, podemos usar un par de negros, adquiriendo encanto y disimulando ojeras y patas de gallo al mismo tiempo.

    Y finalmente, el consejo m√°s importante de todos:
    Si está en la página escribiendo "Qué llevar a los cincuenta" sepa que va en la dirección equivocada. Has llegado a esta edad saludable, seguro y hermoso:

    ¬°Ponte lo que quieras, por el amor de Dios!

    No necesitas que nadie te diga cómo hacer las cosas (si lo necesita, deténgalo ahora: se está perdiendo la mitad de la diversión)

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