¿No recuerdas los nombres? Ahora sabes porque

¿No recuerdas los nombres? Ahora sabes porque

Te habrá pasado varias veces de olvidar el nombre de alguien a la que le ha dado la mano durante un rato. La situación es casi vergonzosa y al final pensamos que hemos causado una mala impresión. Inmediatamente después resulta irónico: "Debería comer más pescado", O decir"me estoy haciendo viejo“; pero en realidad hay una explicación científica detrás de todo esto y el profesor de neurobiología de UCLA, Dean Buonomano, se lo explicó al equipo de Business Insider:

El cerebro humano es el dispositivo más complicado que existe en el universo - comienza el profesor

Esto se debe a que, según el experto en cuestión, también el cerebro tiene muchos defectos, limites los mal funcionamiento; como resultado, tenemos problemas para recordar ciertos tipos de información (largas listas de números o nombres, por ejemplo). Los humanos no evolucionaron para recordar los nombres de las personas; de hecho, el hábito de darse nombres entre sí es probablemente una costumbre reciente en la historia de la evolución. ¿Lo habrías imaginado alguna vez?

Según Buonomano, no poder recordar parece depender dearquitectura del cerebro y la forma en que este último tiende a almacenar recuerdos (pero también porque, según la ciencia, el ser humano no es muy bueno para memorizar piezas de información que no están relacionadas con otras piezas de información). Para que lo comprenda mejor, este fenómeno se conoce como "la paradoja de Baker Baker"(Del inglés baker = basket) y Buonomano da un ejemplo para explicar tanto el origen del nombre como el significado de la paradoja:

Si en un avión te sientas al lado de alguien que te dice que es panadero y tienes una conversación interesante, un día quizás recuerdes ese momento y digas: "Tuve una conversación interesante con un señor que era panadero". En otro viaje, podría sentarse junto a alguien que le diga: "Mi nombre es John Panettiere y soy contador". Puede recordar esa conversación, pero tenderá a olvidar su nombre.

Entonces, es la misma información: en el primer caso, la palabra "panadero" se usa para significar profesión, en el segundo caso, en cambio, para indicar el apellido. Según el profesor, por tanto, parece que existen estudios que demuestran que tendemos a recordar mejor la profesión que el nombre, ya que la arquitectura del cerebro tiende a asociar la primera más que la segunda con una situación determinada.

Según el profesor, aprendemos a asociar información vinculando las cosas que observamos o las cosas que suceden; y cuando escuchamos que la palabra "panadero" pretende ser una profesión más que un nombre, nos resulta natural colocarla en un contexto vinculado a ese trabajo, como un bonito sombrero, la bondad del pan, levantarnos temprano en la mañana o cualquier otra cosa que hagamos. me viene a la mente esta palabra. Por el contrario, cuando escuchamos un nombre esto no sucede, porque en realidad ¿con qué podríamos asociarlo?

Según el profesor, de hecho, los nombres tienden a estar aislados y no asociados. En conclusión, por tanto, si tenemos problemas para memorizar nombres, largas listas de cosas o piezas de información, todo depende de la arquitectura asociativa del cerebro.

¿Has escuchado esta teoría antes? Aparentemente, por lo tanto, no se trata ni de envejecimiento prematuro ni de nutrición, es solo una cuestión de ciencia.

Artículo original publicado el 23 de mayo de 2017

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