Nadia Comaneci y ese intento desesperado de no dejar florecer un cuerpo asexual

Nadia Comaneci y ese intento desesperado de no dejar florecer un cuerpo asexual

Juegos Olímpicos de Montreal, 1976. Nadia Comaneci, una gimnasta rumana de 14 años, realiza un ejercicio paralelo asimétrico perfecto e por primera vez en la historia, los jueces otorgan un 10. Solo aparece un 1 en el marcador electrónico, porque una calificación tan alta era impensable. Al final, Nadia se llevó a casa tres oros, venciendo incluso a los temibles oponentes soviéticos y convirtiéndose en una estrella de la gimnasia.

Un éxito increíble, fruto de años de formación casi imposible de imaginar. En la biografía titulada El pequeño comunista que nunca sonrió, también describe el camino de una niña que había estado en "Prohibido" crecer, a costa de dietas y entrenamientos con hierro, como ella misma contó en una entrevista con Repubblica hace unos años. Tenía que tener un vientre plano, sin caderas ni senos, como un bebé.

Recuerdo la sorpresa cuando en la villa olímpica me di cuenta de que la comida era gratis: pizza, cereales, ricotta, mantequilla de maní. ¿Quién los había visto antes? Digo visas, porque el médico del equipo nos mantuvo a dieta. Tampoco sabía que existía la anorexia. Lo llamé hambre.

Su entrenador lo pasó mal, pero incluso hoy Nadia parece mirar atrás con un toque de melancolía.

Cuando íbamos al baño teníamos que orinar con la puerta abierta, le preocupaba que estuviéramos bebiendo agua, lo cual en realidad estábamos tratando de hacer. Sí, era exigente. Pero ahora que tengo un hijo que desobedece, que no quiere irse a la cama a las diez, muy listo, entiendo que las reglas son importantes. Si no me hubiera acostumbrado, hoy no podría seguir el ritmo de mi vida entre citas y programas. Y ahora cuando viajo pienso en mí como un niño que iba al extranjero, todos me preguntan: ¿qué trajiste a casa? Calcetines de colores, nunca los había visto antes. Cintas para el pelo. Y chicle. Mascar chicle para hacer burbujas. Qué felicidad, aparte del primer celular que obtuve alrededor de los 40 años.

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Fuente: Getty Images

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