Mujeres y puntualidad (o demora)

Mujeres y puntualidad (o demora)

Mujeres y el retraso a estas alturas, ya sabes, son una pareja más que evidente, sobre todo cuando se trata del fin de semana, un compromiso especial, en definitiva, algo que implica un maquillaje, peinado y outfits adecuados y bien pensados.

El problema de las mujeres siempre tardías es elinesperado último minuto que llega un momento antes de salir. Listo, sentado en el sofá durante diez minutos, cuando estamos a punto de cruzar la puerta principal nos damos cuenta de que algo anda mal. Los posibles casos son diferentes y más de uno, por supuesto, y cuando todos estos casos se superponen, el retraso se vuelve colosal.

Vestido y zapatos a juego De repente mal: si al primer intento todo fue perfecto, en el momento de la salida nos asaltan las dudas y la mayoría de las veces esos zapatos no encajan del todo con ese vestido. Como consecuencia directa, surge cualquier duda sobre el vestido: demasiado corto, demasiado ajustado, demasiado asimétrico y al pánico y la búsqueda, en no más de 5 minutos, del atuendo perfecto.

Si la combinación (por una vez) no crea ningún problema, entonces podría ser el turno del maquillaje manchado o exagerado, del pliegue rizado que fue perfecto en la peluquería mientras que en casa se vuelve muy feo, de las llaves del auto que no se encuentran, del spot sin gasolina. En definitiva, conviene decir: quien tiene más, más.

Y luego nos preguntan por qué llegamos tarde, no sé ustedes, pero en nuestra opinión parece imposible no llegar tarde con todas estas razones. ¿Qué estas diciendo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más Información