"Mi mejor perfil" es el que todavía me cuesta mostrar a veces

"Mi mejor perfil" es el que todavía me cuesta mostrar a veces

Desde hace alg√ļn tiempo, a menudo me encuentro frente al espejo. No por puro esp√≠ritu narcisista o solo por vanidad. Lo hago para leer en mi rostro y en mi cuerpo el tiempo que pasa y que no entiendo y, muchas veces, ni siquiera me doy cuenta.

Cuando declaro mi edad, 45 a√Īos, yo mismo me quedo asombrado, me pregunto profundamente c√≥mo lleg√≥ aqu√≠, qu√© concluy√≥ y, a veces, lo confieso, me pregunto si todav√≠a tiene derecho a tener esa sacrosanta inconsciencia de so√Īar y desear una vida totalmente diferente de lo que dirijo.

No porque no me guste el actual o no est√© agradecido conmigo mismo y con mis seres queridos por el camino personal y profesional que he tomado, sino simplemente porque en algunos momentos desear√≠a poder intentarlo. el lujo de escapar de todas esas peque√Īas y grandes dificultades de la vida cotidiana que aparecen de repente con su grado de gravedad y que no siempre son capaces de contrastar con el mismo aire y que se vierten sobre el rostro y el cuerpo con peque√Īos signos indelebles, que pesan a ambos.

No s√© si a ti tambi√©n te pasa o si ha habido un tramo particular de tu vida caracterizado por esta fantas√≠a, pero me gustar√≠a √ļnica y exclusivamente ser otro: m√°s ligero (y no me refiero s√≥lo al peso corporal), m√°s bonito, m√°s brillante. , m√°s libres, m√°s j√≥venes porque es como si esta sociedad maldita de aparecer siempre de cierta manera como si hubi√©ramos sido producidos en masa, hubiera inculcado en las conciencias y cabezas de todos que Mantente joven es el √ļnico objetivo de la humanidad y s√≥lo si est√°s debajo de la "puerta" todav√≠a tienes derecho a poder construir la vida de tus sue√Īos y hacer encuentros que hagan latir tu coraz√≥n, barriga y cabeza.

Ciertamente el continuo adoctrinamiento mediático, incluidas las redes sociales en primer lugar, no ayuda y cuando se baja la guardia es realmente un momento para cruzar esa frontera sutil pero fundamental entre lo real y lo virtual donde, mágicamente, todo está permitido, todo está permitido. posible, todo es "realizable"; cómo ser otra persona y darle a este avatar un alma y una consistencia que si vas a apretar es esa parte de nosotros que nos cuesta liberar y mostrar. Yo primero.

Acecho Mi mejor perfil por Safy Nebbou, distribuido por Wonder Pictures - basado en el libro Qu√© te gusta de Camille Laurens - e interpretada por una encantadora Juliette Binoche en el papel de Claire de cincuenta a√Īos, divorciada y madre de dos hijos, me enfrent√≥ a toda una serie de inseguridades y deficiencias que tambi√©n sent√≠ a veces y, tal vez, como escrito, seguir√° apareciendo.

Ciertamente su car√°cter me inspir√≥ ternura ante las debilidades y deseos que una mujer adulta, educada y adem√°s madre debe poder manejar con una buena dosis de racionalidad como exige la sociedad y el rol que le ha asignado a la mujer. Dif√≠cilmente se digiere, de hecho, que con medio siglo de vida puedes tener un ni√Īo de juguete, te etiquetan como "puma" o "milfone" en la mejor y m√°s educada de las hip√≥tesis.

El amante de Claire se llama Ludo (Guillaume Gouix), pero sobre esta relación puramente física pero insatisfactoria desde el punto de vista sentimental, solo puede hablar con su terapeuta, la Dra. Bormans (Nicole García), quien en la película interpreta exactamente a su ancla en el mundo real. Obviamente, esto no se aplica a los hombres que, a la misma edad, pueden fácilmente romper una familia y comenzar una relación con mujeres mucho más jóvenes para seguir sintiéndose vivos.

Como le pas√≥ a Gilles (Charles Berling) su ex marido y padre de los ni√Īos. Y es precisamente este anhelo de vida adem√°s del de seguir sinti√©ndose amado o quiz√°s la simple necesidad de comprometerse "algo imperdonable incluso a uno mismo para sentirse vivo" lo que lleva a Claire a crear un perfil Online exactamente al rev√©s de su enga√Īo. la mitad de sus a√Īos y teniendo una relaci√≥n virtual con Alex (Fran√ßois Civil) a quien le conf√≠a todo y con quien pasa de simples mensajes de texto a tener sexo telef√≥nico, entrando en una espiral tan r√°pida y envolvente de mentiras que confunde la realidad con la fantas√≠a. ; hasta el punto de ponerla frente a s√≠ misma y las consecuencias de sus acciones.

Aparte de la trama de la historia que tiene implicaciones sorprendentes y que solo se revelará al final, no tengo ganas de culpar a Claire, sus necesidades y la forma "poco ortodoxa" en que intentó satisfacerlas. Creo que puedo entenderla y abrazarla íntimamente cuando confía en sus sesiones de terapia que la luz verde del chat le da consuelo, ilusión y eso a su manera. se siente amada y libre para ser como ella quiera.

Vivimos en una era donde es muy dif√≠cil entablar relaciones con la gente, es como si el gusto por conocer al otro se hubiera perdido con solo mirarnos a los ojos y hablar, lejos de tel√©fonos y pantallas que, si bien en m√°s de una ocasi√≥n se han convertido en nuestros √≠ntimos confesionarios, otros no son m√°s que una feroz barrera que est√°n agotando nuestras almas. ¬ŅTe ha pasado alguna vez escribir tus fantas√≠as m√°s indescriptibles sin velos y reservas y luego no poder expresarlas verbalmente y en persona? En todo esto sent√≠ que su coraz√≥n lat√≠a con fuerza cuando el tel√©fono vibr√≥ y sonre√≠ con ella ante ese nuevo mensaje que la hizo sentir realmente como una "veinticuatro casi veinticinco" con toda la energ√≠a y fuerza que proviene de un encuentro que te trastorna. 'existencia.

La pel√≠cula est√° ambientada en Par√≠s pero les aseguro que no hay ning√ļn elemento paisaj√≠stico que recuerde la ciudad del amor. Parece estar en cualquier metr√≥polis del mundo, abarrotada de bloques de apartamentos, rascacielos y gente encerrada en sus casas buscando compa√Ī√≠a y consuelo en l√≠nea. Pensamos en nuestras noches o en las de la mayor√≠a de las personas que conocemos. Siempre est√° con su tel√©fono a su lado para verificar si hay nuevos mensajes o para echar un vistazo a estados, perfiles y notificaciones.

A la luz de toda esta fotografía que nos golpea sin rodeos en la cara, la deriva de nuestra capacidad de interactuar entre nosotros y, una vez que el momento inicial y el garbo, determinado sobre todo por una situación tan misteriosa y excitante, siempre surge una especie de enfrentamiento donde realmente se necesita el mundo de la red y necesario salir y donde debemos tener el coraje y la voluntad de llevar nuestro mejor perfil al día a día, corriendo el riesgo de escribir un final diferente a nuestra vida.

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