"Me esterilizaron por no tener hijos y no, no me arrepentiré"

"Me esterilizaron por no tener hijos y no, no me arrepentiré"

La verdadera libertad debe ser capaz de estar seguro de que las elecciones de uno se respetan incluso cuando no se comparten, de que nadie puede juzgarnos solo porque imaginamos nuestras vidas diferentes de lo que parecen ser las expectativas sociales o culturales del contexto en el que nacemos y vivimos. crecemos.

Así, si nadie se permitiera jamás juzgar a una mujer que voluntariamente elige ser esposa y madre, igualmente las mujeres que no pretenden ser madres, que no se ven aisladas en el papel de padres y no tienen interés en la maternidad, no lo hacen. deberían ser estigmatizados socialmente, como ocurre con demasiada frecuencia.

El concepto, no hace falta decirlo, tiene ra√≠ces antiguas y profundamente arraigadas en ese universo de patriarcado, chovinismo masculino y consideraci√≥n femenina que a√ļn hoy hacen absurda la idea de una mujer y no una madre, y contin√ļa con clich√©s ahora banalmente inflados como el de la mujer. ‚ÄúIncompleto o incumplido‚ÄĚ sin hijos o, peor a√ļn, de ‚Äúel mejor d√≠a de la vida de una mujer es cuando nace su hijo‚ÄĚ; como si todo se redujera √ļnica y exclusivamente a eso, en el momento del nacimiento, y no hubiera destellos de belleza o alegr√≠a para las "pobres mujeres" que nunca vivir√°n ese momento, por causas de fuerza mayor o por elecci√≥n.

A√ļn as√≠, el movimento Childfree, nacido en Estados Unidos pero con amplia difusi√≥n tambi√©n en Italia, especialmente entre los j√≥venes menores de 30 a√Īos, se est√° volviendo cada vez m√°s popular: no para imponer una cosmovisi√≥n "diferente" de los c√°nones tradicionales, sino para reivindicar el derecho libertad para elegir sin sentirse sometido a un juicio general.

TPI, estudiando un video reportaje realizado por Laura Bonasera para el programa de TV Nemo - Nadie excluido, recogi√≥ el testimonio de dos ni√Īas, del movimiento italiano Childfree, que decidieron someterse a intervenciones voluntarias de esterilizaci√≥n irreversibles precisamente para no correr el riesgo de quedar embarazadas.

√ćndice()

    Giulia: "Mi entrevista con el ginecólogo fue un interrogatorio"

    Ten√≠a una cita en el hospital. Llego y hago las visitas - dijo Giulia, quien por algunos imprevistos tuvo que posponer la cirug√≠a para el mes siguiente -. Algunas enfermeras y m√©dicos eran de una arrogancia y un disgusto √ļnicos, especialmente el ginec√≥logo que me visit√≥.

    Giulia luego relata la entrevista que tuvo con el médico, que ella define como un interrogatorio real que tuvo lugar frente a su madre.

    Ella: '¬ŅPor qu√© esta intervenci√≥n?'.
    Yo: '¬°Porque no quiero hijos!'.
    Ella: 'Hoy no los quieres, ¬Ņqu√© sabes ma√Īana?'
    ¡Lo sé! ¡No los quiero ahora y nunca y estoy seguro!
    Ella: 'Hay mil otras formas de evitar quedar embarazada, esta es irreversible. ¬°Muchas mujeres lo hicieron y luego, despu√©s de 10 a√Īos, vinieron llorando y no hab√≠a nada m√°s que hacer! '
    Yo: 'Si lloro me compro los pa√Īuelos, ¬°quiero hacerlo!'.
    Ella: '¬ŅQu√© sabes ... En 10 a√Īos conoces al hombre de tu vida y cambias de opini√≥n, luego te arrepientes!'.
    Yo: 'En 10 a√Īos tendr√© casi 40 a√Īos ... ¬°Un ni√Īo con s√≠ndrome de Down no parece ser el caso!'
    Ella: '¬°Puedes conocerlo en un a√Īo, el hombre adecuado!'.
    Yo: 'El hombre adecuado para mí no quiere hijos, si los quiere lo dejo, ya pasó'.
    Lei: 'Ah.
    En este punto me hace firmar los papeles, los de consentimiento, luego envía a mi madre a la visita. Estamos solos.
    Ella: '¬ŅPero por qu√© esta decisi√≥n?'.
    Yo: '¡Porque elegí ese camino!'.
    Ella: 'Cu√©ntame un poco ... ¬ŅEs posible saber lo que te pas√≥ tan en serio que tomaste esta decisi√≥n tan dr√°stica?'
    Yo: 'No me pasó absolutamente nada, se toman decisiones en la vida y he elegido no tener hijos ahora ni nunca. ¡Cada elección debe ser respetada! '
    Así que se pone los guantes y… ¡Me duele muchísimo durante la visita! Salgo de allí con un dolor debajo de la barriga que tengo desde hace una semana.
    Para Giulia, finalmente llega el día de la cirugía.
    [‚Ķ] Mientras espero, una loca hist√©rica viene y me grita: '¬ŅCu√°ntos embarazos has tenido?'.
    Yo: '¬°Ninguno!'
    Ella: '¬ŅPero cu√°ntos a√Īos tienes?'.
    Yo: '28'.
    Ella: '¬ŅPero te das cuenta de lo que est√°s haciendo?'.
    Yo: '¬°Claro!'.
    Ella: '¬ŅPero qui√©n es tu ginec√≥logo?'

    Reunió',
    Ella: '¬ŅEst√°s segura?'
    ¬°Hago!'.
    En este punto hace una mueca de disgusto y grita: 'Mamma miaaaaaaaaaaa, mamma miaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa' y se va corriendo al quirófano sin dejar de gritar y balbucear algo que no trato de entender.
    Luego viene la enfermera de antes: '¬ŅQui√©n es tu ginec√≥logo?'.
    Te dir√© el nombre. Ella: 'Pero no hay firma en los documentos, ¬Ņtal vez habl√≥ con nosotros por tel√©fono?'.
    Hago'.
    Ella: 'Ah aquí'.
    Se va, luego vuelve: '¡No firmó el consentimiento!'.
    Yo: '¬ŅC√≥mo no? ¬°Firm√© todos los consentimientos! Le puse muchas firmas '(¬ŅQuer√≠as joderme? ¬ŅCre√≠as que no lo recordaba solo porque las firm√© hace un mes?).
    Ella: 'Me dijeron que no hay firma'.
    Yo: '¡Compruébalo con cuidado porque están todas las firmas!'.
    Ella: 'Está bien, pero el médico no está hoy y no podemos contactarlo'.
    En este punto se va y me deja allí esperando un cuarto de hora. El peor cuarto de hora de mi vida.

    Tuve un ataque de p√°nico loco, solo quer√≠a levantarme, gritar y escapar de la ansiedad, pero luego me dije a m√≠ mismo: '¬ŅQui√©n me obliga a hacer esto? Si me levanto ya no me operan, si me quedo aqu√≠ y me va mal no me operan y luego puedo escapar, si todo va bien me anestesian y ya no entiendo nada! ¬°Qu√©dense quietos y esperen!
    ¬°Y afortunadamente lo hizo! Lo √ļltimo que recuerdo es una persona que me dijo: 'Pronto no sentir√° nada porque la drogamos'.
    Sue√Īo. Sue√Īo que me atan con una cuerda en ambas manos y que me obligo a liberarme. Finalmente me las arreglo para romperlo. Entonces abro los ojos y una voz me dice: '¬°La cirug√≠a termin√≥, todo sali√≥ bien!'
    Sonrío y con voz débil digo: '¡Qué hermoso!'. Entonces me doy cuenta de que tengo mocos en la garganta y no puedo respirar ... Ansiedad ... En mi mente ya me estoy muriendo.
    Una muy mala sensación, no puedo moverme y hablar para decir las cosas como son pero afortunadamente puedo conseguir una almohada y no asfixiarme. Lo hice chicos, y todavía no lo creo. ¡Lo haría otras 10,000 veces! Me esterilizaron. ¡Estoy feliz! ¡Soy libre!

    Roberta: "Los peores juicios son los de otras mujeres"

    Roberta también dice que tiene un recuerdo maravilloso del día de la cirugía.

    ‚Äú¬ŅPor qu√© lloras?‚ÄĚ, Pregunta la enfermera que me atiende. No puedo abrir los ojos ni hablar, tengo mucho sue√Īo aunque estoy perfectamente consciente.
    'Porque soy feliz', trato de responder con voz débil.
    Tengo 26 a√Īos, soy nul√≠para y me he sometido a una salpingectom√≠a bilateral laparosc√≥pica voluntaria. Hice esterilizaci√≥n tub√°rica permanente. Me esterilic√©.

    La idea de la esterilización, para Roberta, surgió después de correr el riesgo de quedar embarazada debido a un método anticonceptivo que falló.

    No quiero hijos, nunca los quise y para mí una prueba de embarazo positiva hubiera sido la peor de mis pesadillas. Donde yo vivo, fue muy difícil usar la píldora del día después debido a la gran cantidad de médicos que objetaban, ¡y mucho menos abortaban!
    Ya no podía vivir esperando esa maldita prueba. Estaba demasiado enferma y estaba en un estado de pánico casi perenne, tenía una cistitis hemorrágica muy fuerte, dolor de estómago y vómitos, ese pensamiento siempre me mantenía despierto y me atormentaba.

    […] ¡Pero afortunadamente la prueba de embarazo en sangre resultó negativa! ¡No estaba embarazada!
    Me recuper√© de la conmoci√≥n despu√©s de mucho tiempo, la cistitis dur√≥ mucho tiempo pero por suerte fui mejorando poco a poco. ¬ŅY ahora? ¬ŅQui√©n puede reanudar las relaciones con su pareja?
    Estaba aterrorizado de que volviera a suceder. Había estado demasiado enfermo y me había jurado no sufrir más.
    Prob√© varios otros anticonceptivos, pero ya no pod√≠a recurrir a m√©todos hormonales debido a los muchos efectos secundarios que me causaron y a los √ļnicos m√©todos de "barrera" en los que no confiaba.
    Preferir√≠a haberme abstenido de tener relaciones toda mi vida. Pero he tenido una pareja durante tantos a√Īos, ¬Ņpor qu√© deber√≠a privarme de algo?
    Siempre hubo esterilizaci√≥n de trompas. Pero no quer√≠a la ligadura de trompas porque sab√≠a que pod√≠a fallar. Quer√≠a que se los quitaran. ¬°Pfffff, y mucho menos si se quita una nul√≠para de 26 a√Īos de las tubas!

    Roberta comienza su investigación, entre consultores, hospitales, ginecólogos privados.

    Perdí mucho dinero, tiempo y energía y escuché las peores excusas para hacerme rendir: la esterilización de trompas es ilegal, solo se hace a quienes tienen al menos cuatro hijos o más de cuarenta, causa efectos secundarios graves te hace pasar por la menopausia, es mutilación, te duele, trastorna tu cuerpo ... ¡Mierda! ¡Todas mentiras!
    Agradezco el d√≠a en que, durante mi investigaci√≥n, conoc√≠ a A., una ni√Īa nul√≠para que unos a√Īos antes hizo la misma intervenci√≥n que yo y que me dio los contactos adecuados. Nunca dejar√© de agradecerte.

    Roberta llama al n√ļmero que le dio esta chica. A pesar de los temores iniciales, dice:

    […] Había encontrado un gran profesional. Un médico que me tranquilizó, con quien hablé con serenidad, que me informó bien tanto de los otros métodos anticonceptivos como de la operación y que sobre todo no me juzgó. Más bien.
    "Te doy mi consejo ... Pero todo el mundo es libre de hacer lo que quiera con su cuerpo y yo no soy nadie para oponerse". Me invitó a pensarlo y luego decidirme, volví a casa mucho más tranquilo y sereno, finalmente había encontrado un médico que me entendía.

    Un mes y medio después estaba en el quirófano. La elección correcta que he tomado.

    Cu√°ntas veces he escuchado resonar en mi cabeza la frase: 'No lo hagas porque vas a cambiar de opini√≥n, eres joven, te arrepentir√°s'. Es totalmente in√ļtil y contraproducente decir una frase as√≠ a quienes deseen realizar esta intervenci√≥n.
    Aquellos que realmente lo deseen llegarán hasta el final. Aquellos que no estén realmente convencidos no lo lograrán.

    En su camino, sin embargo, incluso cuando habla de la intervención, Roberta admite haber recibido muchos juicios negativos.

    Pero he escuchado las peores cosas de mujeres ... Me han dicho que no soy una mujer de verdad porque no quiero hijos, que soy irresponsable e inmadura, que cierro mi coraz√≥n a la vida, que es imposible no tener instinto maternal, que 'aquellos como yo' odian a los ni√Īos ya la humanidad y no tienen coraz√≥n.

    Algunos ni siquiera creen que me hayan operado y piensan que no puedo, pero no quiero confesarlo ('¬°es imposible que una mujer no quiera tener hijos!').
    Me miran como si estuviera loco. Querían que me arrepintiera amargamente.

    '¬°Piensa en todas las mujeres que quieren tener hijos y fallan en cosas pobres!'. Entonces, ¬Ņtengo que hacerlos por ellos?
    'No sé cómo hiciste para mutilarte así, la mujer está hecha para dar la bienvenida'. Mutilarme? Todavía estoy completo, afortunadamente. Bienvenido que? No soy un contenedor.
    '¬ŅPero puedes dormir por la noche despu√©s de lo que hiciste?'. Hasta que no se demuestre lo contrario no he matado a nadie y s√≠, ahora duermo mucho m√°s tranquilo.

    Mis respuestas los perturban, mi felicidad los turba. Parece que mi elecci√≥n afecta su vida. Ciertamente no me alegro de sus dificultades, ¬°todo lo contrario! Lo siento por ellos y sus desgracias, pero ¬Ņqu√© tiene eso que ver con mi elecci√≥n? ¬ŅNo querer hijos significa odiar a las mujeres que quieren hijos? ¬ŅSignifica odiar a los ni√Īos? ¬ŅSignifica estar insensible y sin coraz√≥n? No lo creo.

    Roberta luego agrega:

    Creo que una mujer que es consciente de sus opciones, que piensa por sí misma y que elige la esterilización de trompas o el aborto si no quiere continuar un embarazo y tener un hijo, es mucho más responsable que una mujer que sostiene a la fuerza a un bebé y de mala gana, tal vez después de haber sido presionado por familiares o médicos.

    Incluso he o√≠do que determinadas intervenciones deber√≠an ser ilegales. Pero, ¬Ņqui√©n eres t√ļ para juzgar las decisiones de los dem√°s? ¬ŅQui√©n eres t√ļ para decidir sobre el cuerpo de los dem√°s? ¬ŅQu√© derecho tienes sobre nuestro cuerpo?

    La respuesta a todas estas preguntas es ... Ninguna. Muchas gracias al m√©dico ya las (pocas) personas que me acompa√Īaron y apoyaron en mi camino de liberaci√≥n‚Ķ Sin juzgarme. Lo hice ... ¬°Finalmente estoy feliz, finalmente soy libre!

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