Marta Dillon: "Luchamos contra la familia tradicional es un lugar para oprimirnos"

Marta Dillon: "Luchamos contra la familia tradicional es un lugar para oprimirnos"

Llegó a Italia con la satisfacción de ver la tan esperada ley de legalización del aborto aprobada por la Cámara Argentina, que el 13 de junio aprobó el primer paso histórico en el Parlamento y ahora espera la aprobación del Senado. Marta Dillon, periodista y activista que en su vida ha hecho del feminismo y la no discriminación de género sus principales batallas, sin dejar de atender a los hijos y familiares de millones de desaparecidos exterminada por la dictadura militar de Videla, llegó a Bolonia para una serie de encuentros sobre feminismo y para hablar sobre el documental que está rodando en el Festival Biografilm. Se llama Línea 137, o más bien la línea de intervención anti-violencia.

Cuando la víctima llama, interviene un equipo formado por un psicólogo y trabajadores sociales que primero echan a la persona violenta de la casa - explicó el fundador de Ni una menos, el movimiento contra la violencia que luego se extendió por todo el mundo, al Fatto Quotidiano, acompañó a la víctima hasta la denuncia. El documental se centra en el trabajo de las operadoras, mujeres en el campo para defender a otras mujeres, una suerte de burnout frente a la violencia machista, que hemos naturalizado y que hemos asumido.

No hace falta decir que la lucha reñida contra el patriarcado y el machismo es, para Dillon, más abierta que nunca para las mujeres, porque a pesar de lo que puedan hacernos creer, la sociedad aún está fuertemente imbuida de prejuicios y ese sentido de superioridad del hombre. en la mujer.

Sentido de superioridad que, para el activista sudamericano, se expresa y encuentra su razón de ser sobre todo en familia tradicional, el verdadero lugar de la opresión, explicó de nuevo a Ocurrencia diaria, De mujer.

El feminismo es un tema político revolucionario - dice Dillon - Hacemos alianzas con colectivos LGBT porque son identidades vulnerables por el mismo patriarcado que oprime a las mujeres. Y la familia es el lugar privilegiado de la derecha, que quiere colocar a las mujeres para que controlen su sexualidad y su capacidad reproductiva. Por eso es un lugar de prisión.

La referencia, clara y explícita, es al ministro de la familia Fontana, a lo que Marta Dillon responde diciendo que no solo existen las familias arcoiris, sino que son sumamente numerosas y con una historia a sus espaldas.

El fundador de Ni una menos pero tambien critica el Pontífice, que en los últimos tiempos parece haber corregido sus aperturas iniciales a las personas homosexuales, reafirmando la singularidad de la familia como formada exclusivamente por hombres y mujeres: "Conocíamos a Bergoglio antes - explica - lui es lo que él llamó los "planes del diablo" de los homosexuales y quienes tomaron una posición firme contra el aborto comparando a las mujeres que terminan un embarazo con el holocausto nazi. Está claro que no se puede ser progresista y ser parte de la Iglesia […] la iglesia es una institución donde las mujeres se cambian los zapatos de los sacerdotes y son camareras“.

En cuanto al feminismo, Dillon encuentra diferencias entre el europeo y el realizado en Argentina, basado en la rebelión y la desobediencia. "El feminismo en Europa tiene una historia más larga que la nuestra, pero para nosotros se basa en una huella colonialista, porque niega clases y razas, mientras que las luchas de clases y razas son necesarias cuál es nuestra situación, incluso con respecto a la nuestra ser lesbiana o pertenecer a otros grupos vulnerables“.

Finalmente, Dillon está preocupado por el giro de Europa a la derecha, especialmente en lo que respecta al tema de los inmigrantes: "Estas personas tienen a sus espaldas una historia de sufrimiento, de colonialismo, todas han sido colonizadas por esos mismos países que ahora cierran sus puertos. Todo esto es preocupante“.

Nos hacen creer que el peligro son los migrantes, cuando en cambio es la capital la que es peligrosa. Deben cerrarse las puertas a la especulación financiera, no a las personas.

Marta Dillon: "Luchamos contra la familia tradicional es un lugar para oprimirnos"

web

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más Información