¿Los recién llegados? ¡Son optimistas!

¿Los recién llegados? ¡Son optimistas!

"Los que nacen con un temperamento ansioso están preocupados, muchas veces tienen miedo de no hacerlo y, por eso, siempre intentan llegar unos minutos antes a una cita.Es lo que dice el Dr. Di Salvo, psiquiatra y presidente de la Asociación para la Investigación de la Depresión de Turín, quien explica a la revista científica Airone que los factores que determinan nuestra capacidad para gestionar y controlar el tiempo son el temperamento, carácter y personalidad.

Por eso, al contrario, los de temperamento más relajado suelen llegar siempre tarde porque no se molestan en respetar la rigidez de un horario.

El carácter y la personalidad son en cambio aspectos del individuo que se forman desde la primera infancia gracias a la enseñanza de los padres y la educación recibida. Por eso, ser rezagados crónicos no siempre es síntoma de angustia psicológica, de hecho "También puede depender de factores externos que intervienen de forma completamente aleatoria y que determinan una reacción en cadena involuntaria”Explica el profesor Derek Chapman de la Universidad de Calgary.

Por tanto, además de los retrasados ​​crónicos, existen otro tipo de retrasados: los involuntarios, que solo necesitan unos minutos más tarde en la mañana para cambiar toda la agenda del día; los optimistas, que se comprometen más de lo debido y se pasan todo el día corriendo para hacer todo; y finalmente los recién llegados en la lucha perenne contra el tiempo. De estas tres últimas categorías Paolo Zucconi, psicoterapeuta cognitivo-conductual de los estados de Udine "Estas personas tienen un carácter fuerte y son extremadamente eficientes, competitivas y exitosas.“.

Los italianos en el extranjero tienen la reputación de ser personas rezagadas y poco confiables en términos de puntualidad.. Piense que, por ejemplo, un periodista de Los Angeles Times escribió sobre los ferrocarriles italianos que tienen dos horarios "La primera fantasía, la segunda, que destaca los retrasos en la llegada y la salida, es la real.“.

No pudiendo argumentar lo contrario, ¡solo tenemos que decir que los italianos somos un pueblo de optimistas!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más Información