Lapo Elkann, el insulto imperdonable y la verg√ľenza de ser un hombre desobediente

Lapo Elkann, el insulto imperdonable y la verg√ľenza de ser un hombre desobediente

Fue a principios de la d√©cada de 2000 cuando un joven v√°stago de una de las familias italianas m√°s importantes, heredero, junto a su hermano, de un imperio hist√≥rico, guapo, impecablemente vestido y puntualmente acompa√Īado de hermosas mujeres hizo su entrada oficial en escena. Italiano e internacional, encarnando la imagen del dandy moderno y el sue√Īo, inalcanzable para la mayor√≠a, del ideal masculino para los hombres.

Todos, en ese momento, querían ser Lapo Elkann: impulsando la comunicación de la marca Fiat - algo que, en Italia, significa éxito garantizado - excéntrico (recuerde su increíble 500 con la carrocería impresa pie de pulso), eje de la mundanalidad de la época.

Entonces, como suele suceder con quienes se encuentran en el centro del inter√©s, la admiraci√≥n y la envidia de muchas personas, hay un vac√≠o en la vida de Lapo: ocurre en 2005, precisamente en el momento de m√°xima realizaci√≥n profesional, para √©l, cuando, con el nombramiento de su hermano John Elkann como vicepresidente del grupo, se convierte en el responsable de la promoci√≥n de las tres marcas: Fiat, Alfa Romeo y Lancia, ocup√°ndose tambi√©n del lanzamiento mundial del nuevo Fiat 500 con pasi√≥n y dedicaci√≥n. hospitalizado en estado muy grave en la sala de reanimaci√≥n del Hospital Mauriziano de Tur√≠n, por una sobredosis de opi√°ceos despu√©s de una noche en compa√Ī√≠a de varios transexuales, entre ellos Patrizia B., el primero en llamar a la ambulancia.

Hay un antes y un después, en la vida de Lapo Elkann, y la boya que pasa es esa misma noche, en la que el joven vástago arriesga su vida.

All√≠ Lapo decide renunciar a sus puestos en Fiat y trasladarse a Arizona, para comenzar la terapia de rehabilitaci√≥n, antes de trasladarse a una residencia familiar en Miami. Pero lo que provoc√≥ un alboroto, y para atraer la atenci√≥n morbosa de la prensa sensacionalista, no es la sobredosis que corre el riesgo de acabar prematuramente con la vida del v√°stago de la familia Agnelli, sino el hecho de que Lapo estaba en compa√Ī√≠a de un transexual.

De repente, el hombre que representaba lo que cualquier hombre so√Īar√≠a con ser - guapo, elegante, rico, poderoso, amado por las mujeres - se hab√≠a convertido en "alguien que se volvi√≥ trans".

Que quede claro, este art√≠culo no es ni una santificaci√≥n de Lapo Elkann, con quien queremos amnistiar los errores cometidos a lo largo de los a√Īos, ni una condena de √©l; pero su historia es ciertamente interesante y digna de ser contada, porque representa la "traici√≥n" de una iconograf√≠a, la de masculinidad, de hecho, que a menudo cambia adquiriendo caracter√≠sticas de toxicidad.

"Atrapado" con la trans, Lapo mostr√≥ lo que, para quienes se alimentan del machismo y la virilidad a toda costa, es una debilidad, que de inmediato lo ech√≥ del Olimpo de los envidiados para ser relegado al de los marginados. Y la historia sincera y conmovedora de la gente ciertamente no contribuy√≥ abusos sufridos en el internado a los trece a√Īos, m√°s bien; eso tambi√©n se experiment√≥ como otra ca√≠da de un ex mito, por el que ahora val√≠a la pena sentir la mayor compasi√≥n y ya no admirar. Porque las historias de violaci√≥n, inevitablemente, tienen una respuesta diferente si las sufren los hombres en lugar de las mujeres.

El hombre que hab√≠a marcado un giro decisivo hacia la contemporaneidad del gigante Fiat, que pudo desvelar su larga lista de conquistas, de Martina Stella al multimillonario kazajo Goga Ashkenazi, fue culpable de ‚Äúalta traici√≥n‚ÄĚ a los valores de la masculinidad, dando su lado a las cr√≠ticas m√°s feroces que casi lo empujan hacia el punto de no retorno.

Dado que, eventualmente, la esfera sexual de cada uno de nosotros debe permanecer en la dimensión de la intimidad personal, lo que Lapo experimentó fue un verdadero pasaje "de las estrellas a los harapos" provocado por haber desatendido las expectativas de generaciones enteras de varones adultos. pan y machismo. Lapo, en cambio, como todos los demás, es simplemente humano, y por tanto falible, complicado, simplemente marcado por su pasado. normal, a pesar del nombre que le ha cosido la herencia, la cuenta bancaria y también esa fama que, probablemente, otros siempre han tratado de darle, desde luego no a él.

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Lapo Elkann, el insulto imperdonable y la verg√ľenza de ser un hombre desobediente

Fuente: instagram @laps_italy

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