La PTI (trombocitopenia inmune primaria)

pti

Es una enfermedad autoinmunitaria en la cual hay un conteo plaquetario bajo (conocido como trombocitopenia o trombopenia) debido al aumento de la destrucción plaquetaria y, en menor grado, a un defecto en la producción plaquetaria. Decimos que tiene un origen auntoinmune porque es el propio sistema inmunológico del paciente el que produce anticuerpos que destruyen las plaquetas en la sangre e impiden su producción en la médula ósea. Tener un número bajo de plaquetas significa que los pacientes están en mayor riesgo de sangrado y posible hemorragia. Puede afectar tanto a niños como a adultos.

En la actualidad el término púrpura trombocitopénica idiopática o inmune ya no se utiliza y se denomina trombocitopenia primaria (ITP en español e ITP en inglés) o inmunitaria secundaria.

No existen datos sobre la prevalencia o incidencia exacta de la PTI en España, aunque algunos expertos estiman que hay alrededor de 5.000 casos. En otras partes del mundo, como los Estados Unidos, se estima que la incidencia de la PTI en adultos es de alrededor de seis casos por cada 100.000 habitantes, mientras que en el Reino Unido la prevalencia en adultos se estima en 1,6 por cada 100.000 habitantes. Lo que está claro es que la incidencia de esta enfermedad ha ido en aumento en los últimos años.

Índice()

    Causas de la trombocitopenia inmunitaria primaria (TIP)

    Los pacientes con PTI crean autoanticuerpos que atacan las membranas plaquetarias y los megacariocitos (células precursoras de plaquetas en la médula ósea), causando que las plaquetas sean destruidas al llegar al bazo y disminuyendo la producción de plaquetas a nivel de la médula espinal.

    En la mayoría de los casos, se desconoce la causa de la producción de autoanticuerpos contra las plaquetas, especialmente en adultos. Sin embargo, en los niños, la PTI a menudo ocurre después de infecciones virales o vacunaciones con virus vivos atenuados.

    Existen otras trombocitopenias autoinmunes secundarias en las que se conoce la causa, por ejemplo, asociadas con enfermedades autoinmunes, inmunodeficiencia común variable, embarazo, infección por el virus de la hepatitis C o infección por el VIH. La trombocitopenia autoinmunitaria secundaria a la medicación también es común.

    Síntomas de la PTI

    La forma de presentación de la PTI, así como sus signos característicos y el desarrollo clínico de la enfermedad, son muy variables, lo que complica el diagnóstico, la elección del tratamiento adecuado y el seguimiento de los pacientes, claramente afectados por su calidad de vida.

    Las personas con trombocitopenia inmunitaria primaria pueden no tener síntomas o pueden tener manifestaciones hemorrágicas de gravedad variable, dependiendo principalmente de su conteo de plaquetas.

    Las petequias, que son pequeñas erupciones en la piel o las membranas mucosas, como manchas rojas o moradas, causadas por glóbulos rojos que se filtran a través de la pared de los vasos sanguíneos, son características. Las petequias no desaparecen ni se blanquean cuando se comprimen. Esta particularidad los distingue de otras lesiones cutáneas papulares que pueden ser similares (como las causadas por picaduras de insectos, alergias, infecciones...) que se deben a una simple vasodilatación y se blanquean cuando se comprimen con el dedo.

    Cuando las petequias son mayores de 3 mm, se llaman púrpura, de ahí el nombre de esta enfermedad. Las lesiones púrpuras de más de 1 a 2 cm se denominan equimosis, que se conocen popularmente como hematomas.

    Las petequias, púrpura o equimosis ocurren con mayor frecuencia en el tercio inferior de las piernas, la parte del cuerpo donde los vasos sanguíneos están bajo la mayor presión. También pueden ocurrir después de un traumatismo menor.

    Además, puede haber sangrado de las membranas mucosas, como sangrado nasal (epistaxis), sangrado de las encías o sangrado vaginal. Con menos frecuencia, se presenta sangrado más severo, como hemorragias gastrointestinales, articulares o cerebrales.

    Tratamiento de la PTI

    El tratamiento terapéutico de la PTI debe tener en cuenta no sólo el recuento plaquetario, sino también las manifestaciones hemorrágicas del paciente y las enfermedades asociadas.

    El objetivo del tratamiento con PTI es lograr un recuento plaquetario suficiente (generalmente >30,000 plaquetas/µL) para prevenir el sangrado con la menor cantidad de efectos secundarios de los medicamentos utilizados. El riesgo de hemorragia debe ser individualizado en función de las enfermedades asociadas, la edad del paciente (hay un mayor riesgo de hemorragia en niños y ancianos) o en aquellos que deben someterse a una cirugía mayor, por lo que el número de plaquetas que queremos conseguir con el tratamiento puede variar según estas circunstancias.

    Por otro lado, el tratamiento es innecesario en muchos pacientes con PTI. Por ejemplo, las personas con trombocitopenia leve que no tienen manifestaciones hemorrágicas o enfermedades graves asociadas generalmente no deben ser tratadas. Sin embargo, hay ciertas situaciones en las cuales estos pacientes deben ser tratados, tales como cirugía mayor o embarazo.

    Más información de Enfermedades Autoinmunes

    [orbital_cluster categories="3" order="DESC" orderby="rand" postperpage="40" featured="40"]

     

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Subir

    Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más Información