La psicología de las emociones para afrontar la Navidad

La psicología de las emociones para afrontar la Navidad

La psicología de las emociones para afrontar la Navidad

La Navidad no es una fiesta en la que debamos ser felices a toda costa. Es un momento en el que podemos entendernos, cuidarnos y encontrar la mejor manera de adaptarnos a las diversas situaciones que se van presentando. En este artículo te contamos cómo abordar la Navidad desde el punto de vista de la psicología de las emociones.

A medida que se acerca la Navidad, las calles se decoran y hay un ambiente festivo por todas partes. Recibimos saludos de amigos y seres queridos y comenzamos a planificar veladas en las que podamos expresarles nuestro cari√Īo. Es un momento en el que nos unimos y m√°s que dar y recibir es agradable compartir momentos juntos. Pero, ¬Ņc√≥mo abordar la Navidad desde el punto de vista de la psicolog√≠a de las emociones?

Si bien hay quienes lo consideran un momento feliz, divertido y de reunión familiar, algunas personas experimentan la Navidad de manera diferente: con nostalgia, tristeza, frustración, estrés e incluso dolor.

M√°s all√° de la forma en que vivimos y percibimos esta festividad, es la √©poca del a√Īo en la que se experimentan muchas emociones que se correlacionan directamente con las experiencias vividas.

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    ¬ŅCu√°les son nuestros sentimientos hacia la Navidad?

    La Navidad no tiene por qu√© ser una √©poca de felicidad para todos. Todos experimentar√°n diferentes emociones y sentimientos basados ‚Äč‚Äčen eventos y experiencias recientes en la infancia.

    De ni√Īos, la Navidad se asocia a un momento de celebraci√≥n, regalos y la magia de descubrir lo que nos han regalado. Adem√°s, hay reuniones familiares, cenas, etc, por lo que es m√°s probable que exista un predominio de emociones positivas.

    Sin embargo, todo depende de c√≥mo los adultos m√°s cercanos al ni√Īo perciban y afronten esta √©poca del a√Īo. En Navidad, la ansiedad es una de las emociones que m√°s sientes cuando eres adulto. Aparece por varias razones:

    • El cierre de las cuestiones laborales del a√Īo.
    • Participaci√≥n en reuniones de empresa, almuerzos y cenas u otros compromisos similares.
    • Compra de regalos y comida para vacaciones y reuniones familiares.

    Debido a estos compromisos, Es posible percibir la temporada navide√Īa como extremadamente ocupada. Nos sentimos abrumados por el estr√©s y terminamos odiando todo y a todos. Adem√°s de eso, si recientemente hemos perdido a un ser querido o hemos pasado por una ruptura, no ser√° f√°cil tener ese esp√≠ritu de fiesta que se espera de nosotros.

    El acercamiento a la Navidad desde el punto de vista de la psicología de las emociones

    Seg√ļn la psicolog√≠a de las emociones, es importante que en esta √©poca del a√Īo haya un momento en el que podamos identificar lo que estamos sintiendo y reflexionar sobre por qu√© nos sentimos de la forma en que lo hacemos. ¬ŅSentimos alegr√≠a? ¬ŅNos sentimos tristes, melanc√≥licos, enojados?

    Es importante y necesario comprender nuestras emociones, permitirnos probarlos y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para gestionarlos y vivirlos de forma saludable de acuerdo con lo que ocurre a nuestro alrededor.

    No deberíamos estresarnos con la idea de que todo el mundo debería ser feliz durante la Navidad y que si no lo somos, debemos esforzarnos por ser felices. Tenemos que aceptar nuestro estado de ánimo y tratar de adaptarnos a la situación lo mejor que podamos.

    Aprende a relativizar las cosas para afrontar mejor la Navidad

    Cuando atravesamos un momento dif√≠cil, aprender a relativizar, o darle a las cosas la importancia adecuada, es una de las mejores formas de afrontar esta √©poca del a√Īo. Esto significa que podemos aprender a ver la Navidad como una √©poca en la que no tienes que estar bien, resolver todos los problemas o participar necesariamente en diversas reuniones (familia, compa√Īeros de trabajo, etc.).

    Si relativizamos el momento, descubrimos que, como durante el resto del a√Īo, podemos sentirnos libres de vivirlo a nuestra manera, con nuestras emociones y con los sentimientos que sentimos.

    Si la Navidad nos hace sentir emociones negativas, es bueno tomar nota de ellas y considere la posibilidad de cambio. Podemos aprovechar esta √©poca del a√Īo como un momento oportuno para aprender a ver los hechos que nos lastiman desde otro punto de vista. Debemos tratar de entendernos mejor a nosotros mismos y manejar nuestras emociones d√°ndonos la oportunidad de mejorar.

    La Navidad puede ser un momento para establecer metas y metas personales (a nivel emocional) y comenzar a trabajar para lograrlas.

    Cuando consideramos la posibilidad de realizar cambios en nuestra forma emocional, tenemos nuevas metas que nos estimulan a superar nuestra condición paso a paso. Actuar nos ayudará a sentir emociones más positivas. como el deseo de cambiar y la motivación para triunfar.

    Nuestro estado de √°nimo depende √ļnicamente de nosotros. Somos los que generamos nuestras emociones y tenemos un papel activo (y clave) en su aparici√≥n. Otro aspecto que nos ayudar√° a sentirnos mejor es monitorear y mejorar nuestros pensamientos.

    Si asociamos la Navidad con un evento triste, nuestros pensamientos ir√°n en esa direcci√≥n. Se nos llevar√° a pensar: ‚Äú¬°Qu√© tiempo tan triste!‚ÄĚ, ‚ÄúEsperemos que pase pronto‚ÄĚ, ‚ÄúNo soporto la felicidad de los dem√°s‚ÄĚ, etc. Estos pensamientos ocupar√°n constantemente nuestra mente.

    Por el contrario, ser√≠a recomendable cuidarse y ser optimista evitando dejarse llevar por ideas que duelen. Para ello, necesitamos relativizar la Navidad y hacerla m√°s neutral a nuestros ojos. Esto le facilitar√° sobrellevar esta √©poca del a√Īo.

    La psicología de las emociones juega un papel clave en nuestro bienestar y en nuestro enfoque de la vida

    En Navidad, las emociones pueden ser muy distintas y, en ocasiones, dada su ambig√ľedad, pueden llevarnos a tener sentimientos encontrados. Podemos mejorar nuestras habilidades emocionales tratando de comprender y respetar nuestras emociones.

    Si pensamos adoptar una actitud diferente (aunque solo sea para ver qué pasa), podríamos alejarnos un poco de la percepción negativa que tenemos sobre la Navidad. Además, relativizando, podríamos darles la importancia correcta sin caer en la generalización.

    Esto nos ayudar√° a disfrutar del tiempo con familiares y amigos como en cualquier otra √©poca del a√Īo sin sentir una presi√≥n excesiva, sin obligarnos a ser felices y sin herirnos con pensamientos negativos.

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