La madre comenta la tesis de su hijo que falleció unos días antes

La madre comenta la tesis de su hijo que falleció unos días antes

Ella no se dejó llevar por la emoción Cristina Giordana, sin embargo, habría tenido muchas razones. Y no porque, como cualquier estudiante que se encuentra teniendo que discutir su tesis frente a la junta de profesores, ella se quedó allí, hablando de los efectos del jugo de remolacha en el rendimiento a gran altura; pero por qué Esa tesis no era suya, era la de su hijo, Luca Borgone, que murió apenas veintidós en un dramático accidente en el Matterhorn., un lugar que el niño, alpinista y deportista de Cuneo, amaba profundamente.

Luca falleció el 8 de julio, solo cinco días después de entregar la tesis que se suponía debía discutir en la próxima sesión de graduación. Un accidente en Croce Carral, a 3.800 metros de altitud, a esa altura que tanto amaba y que le costó la vida. Pero esa obra, que le había costado tanto estudio y sacrificio, tenía que ser completada, así que, en el aula de la Universidad de Turín, llena de estudiantes, profesores y periodistas, se presentó ella, la madre Cristina. Mientras estaba en la pantalla detrás de él la otra hija, Giulia, desplegaba hermosas imágenes de su hermano, la Sra. Giordana habló sobre la tesis pero también sobre la personalidad de su hijo, sus pasiones, en primis montañismo: después de graduarse en Biología, a Luca le hubiera gustado ir a Nepal, a escalar el Dhaulagir.

Con mi hijo siempre he compartido todas mis pasiones, desde la montaña hasta la de estudiar - dice Cristina - en un vínculo intelectual perfecto. Estar aquí fue lo más natural, correcto y normal de hacer, estoy asombrado por tanta atención. Luca está aquí con nosotros, no debemos escandalizarnos siendo felices de todos modos.

Después de la discusión de la tesis, la presidenta de la comisión de graduación, Daniela Pessani, entregó un certificado lo cual, aunque no tiene valor legal, atestigua no solo el reconocimiento al trabajo de Luca, sino también la gratitud de todo el profesorado y estudiantes hacia esa madre extraordinaria, tan humana y compuesta en su dolor nunca revelado, aunque obviamente fuerte y desgarrador, por haber dado una enseñanza y un ejemplo tan preciosos. Al salir, los compañeros recién graduados se acercaron a la señora Cristina y, tal como lo habrían hecho con sus compañeros, le dieron la mano y la felicitaron.

Me faltaban dos exámenes y la tesis de la licenciatura en Biología - confesó la Sra. Giordana - no los di. Quizás había una razón: tenía que ser de Luca.

Quien, ella está segura, estará mirando desde allá arriba, quizás desde las nubes, arriba, donde siempre quiso estar.

Es allí donde Luca comenzó su nueva vida.

Artículo original publicado el 26 de julio de 2017

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