La lección de Giampiero Galeazzi más allá del Parkinson

La lección de Giampiero Galeazzi más allá del Parkinson

Vivir una enfermedad con dignidad, sin compadecerse de sí mismo y sin querer atraer miradas de compasión y palabras fáciles de conmiseración. También se necesita mucha fuerza para aceptar el dolor y aun así estar agradecido por una vida que ha sido plena, brillante, llena de éxitos y satisfacciones profesionales, por eso es la lección que Giampiero Galeazzi dio TV en vivo, invitado a la Domingo en de su amiga Mara Venier, debe tenerse en cuenta, como una advertencia para recordar que quejarse o convertirse en víctima del victimismo es probablemente la forma más sencilla, pero no la ganadora.

Está enfermo, Galeazzi, que desde hace algún tiempo ha optado por ausentarse de la pantalla chica precisamente por la enfermedad que lo ha golpeado, el Parkinson. Pero hizo una excepción con Mara, quien quería que él en 1994 la apoyara en su primera experiencia en Domingo en y, al fin y al cabo, hizo descubrir al público su brío cómico e ingenioso, lejos de los rígidos marcos del periodismo a los que estábamos acostumbrados.

Se presentó en el salón del contenedor Rai Uno Sunday en silla de ruedas, cansado por la enfermedad pero absolutamente decidido a seguir con su vida que, recuerda, "me dio mucho".

Todavía tengo una pancarta que cruzar - dijo filete, como lo llama cariñosamente el público, los últimos 500 metros.

Una metáfora deportiva para describir toda la fuerza de voluntad y las ganas de volver a luchar, y no podía ser de otra manera, quien durante años ha sido la voz de algunas de las empresas deportivas más bellas y conmovedoras de Italia, desde el remo hasta el tenis. pasando por el fútbol.

Giampiero Galeazzi dio una lección a todos, presentándose frente a la pantalla sin velos y sin giros banales de frase para contar su nueva realidad: la de un hombre agradecido por todo lo que ha recibido, y dispuesto a afrontar con serenidad, pero sin resignación, lo que la vida ha decidido darle. Para afrontar, en definitiva, esos últimos 500 metros fatídicos sin rendirse, y sin mirar atrás con pesar.

Por este motivo, hemos decidido dedicarle esta galería, donde repasamos su carrera y algunas de las históricas alegrías deportivas que los italianos de ayer vivieron gracias a su comentario.

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