La belleza y el arte de Marianne a quien le interesa la vida, no tener senos nuevos

La belleza y el arte de Marianne a quien le interesa la vida, no tener senos nuevos

Si bien los oncólogos y cirujanos plásticos promueven enérgicamente la reconstrucción mamaria, diciendo que ayuda a las mujeres a "sentirse completas nuevamente", hay mujeres que desafían las creencias sociales y los consejos médicos al permanecer sin senos después del cáncer, como artista Marianne DuQuette Cuozzo.

Durante años, los médicos han pensado que la reconstrucción era una parte integral del tratamiento del cáncer para mejorar la calidad de vida, tanto que en Estados Unidos Las asociaciones de mujeres han luchado para que las aseguradoras de salud proporcionen implantes mamarios.

Aunque los médicos continúan recomendando la cirugía reconstructiva posterior a la mastectomía, en realidad hay cada vez más pacientes que van contra la corriente y abandonan la operación, sin dejar de mostrar cicatrices. Como prueba de que no hay mujer igual a otra y no existe una forma única y correcta de afrontar este tipo de intervenciones. Por tanto, es justo y adecuado que la reconstrucción esté disponible para las mujeres que la deseen, en la medida en que no se convierta en una opción obligatoria para quienes prefieren quedarse sin pecho.

Es un ejemplo de esto Marianne DuQuette Cuozzo, De 51 años, que tuvo cuatro infecciones en cinco meses antes de decidir quitarse los implantes, le dijo a al New York Times.

Ningún médico me ha dicho jamás que existía la posibilidad de quedarme sin pecho. La cirugía se dio como una opción forzada.

Marianne tenía 28 años y un futuro como pintora cuando los médicos le diagnosticaron Linfoma en Hodgkin. En ese momento comenzó su increíble batalla. Ella venció el tumor y parecía que la pesadilla había terminado, pero tres años después esa enfermedad volvió a obligarla a someterse a quimioterapia. Marianne perdió el cabello, pero volvió a vencer al cáncer y se convirtió en madre mientras tanto.

Luego, en 2014, ese viejo enemigo regresó a su vida, golpeó sus pechos, tratando de robarle su feminidad. Pero una vez más el artista luchó sin dejar de tener esperanza y cultivar su gran pasión. Hoy Marianne transformó su dolor en arte, para decirle a las mujeres que sobrevivieron a su propia pesadilla que la verdadera belleza está en el corazón, y la vida debe vivirse con una sonrisa, amando profundamente el cuerpo. Las obras de Marianne DuQuette Cuozzo, artista y madre, son un himno a la vida.

En la galería las maravillosas obras de arte de Marianne DuQuette Cuozzo.

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