Historia real de incontinencia posparto

Historia real de incontinencia posparto

Este contenido es parte de la sección "Llamemos a las cosas por su nombre" impulsada por Nuvenia
Leer todo

Han pasado tres meses desde que di a luz. Tres meses desde que sostuve a mi hijo en mis brazos. Y tres, largos meses desde que empecé a sufrir incontinencia urinaria. No es fácil admitirlo en voz alta, pero no puedo evitarlo más.

El nacimiento, el inicio de la lactancia, el regreso a casa, el frenesí y las hormonas en circulación fueron los ingredientes de estos tres meses ... junto con el pis que salió sin que yo pudiera detenerlo, claro.

En cuanto pude, después de un par de semanas desde el nacimiento del bebé (y después de darme cuenta de que la cosa no se resolvería sola), fui a mi ginecólogo. Sentado en su estudio, me di cuenta de que tenía que sacar todo.

Luego de la visita para comprobar que todo estaba bien después del parto, el médico me hizo abrir las piernas frente a un espejo, para mirarme la vulva y me dijo algo que no esperaba: así, para solucionar el problema. , Primero tenía que averiguar qué hay exactamente debajo. En ese momento me pareció una locura. Me parecía obvio lo que había allí. Entonces el ginecólogo empezó a hablarme, entre otras cosas, del mío. suelo pélvico y me di cuenta de que sabía muy poco al respecto.

Entonces, hoy que la situaci√≥n no se resuelve pero claramente est√° mejorando, lo puedo decir sin verg√ľenza: sufro de incontinencia posparto y esta es la primera vez que lo admito en voz alta.

En la visita de alta del hospital después del parto, todo parecía ir bien. Ya me había dado cuenta, por supuesto, del problema, pero pensé que era temporal y fisiológico y no dije nada. Entonces… No hubo un estornudo, una tos, un movimiento un poco más brusco de lo habitual que no me hizo escapar de unas copiosas gotas de pis en mis bragas. Dondequiera que estuviera: en el bar, caminando por el centro, incluso esa vez sentada en el sofá de mi suegra. Una vez me puse tan mal que tuve que hacer que mi marido diera media vuelta en el coche, después de haber reducido el asiento en lamentables condiciones.

Mientras estaba en el consultorio de mi ginecólogo me di cuenta de que el mío vulva y mío vagina Sabía muy poco. De hecho, para ser honesto, más de una vez incluso me he confundido.

¬ŅPor qu√© sufro de incontinencia y otras madres primerizas no? ¬ŅHice algo mal? Le pregunt√© al m√©dico, quien no pareci√≥ sorprendido en absoluto por mis preocupaciones. Me dijo que muchas mujeres realmente no conocen su vulva y, como resultado, no siempre saben c√≥mo cuidarla. Tambi√©n me dijo algo que realmente no sab√≠a y estaba tan avergonzado de ello: las vulvas son todas diferentes (¬°todos, quiero decir! No solo por el color), ‚Äúcomo copos de nieve‚ÄĚ.

Cuando, fuera de ah√≠, habl√© de eso (¬°por fin!) Con una amiga, por la noche me envi√≥ este enlace en WhatsApp. W la Vulva, esta canci√≥n creada por Nuvenia para celebrar la diversidad de cada vulva y tomar conciencia de ella: y de hecho las vulvas de todo tipo, forma, color, tama√Īo la cantan y bailan.

En definitiva, como dec√≠a el ginec√≥logo: ‚ÄúNo existe un modelo de referencia en lo que a vulvas se refiere, solo existe el propio‚ÄĚ. Y, en lo que a incontinencia se refiere, tambi√©n en este caso puede ser un hecho subjetivo (muchas veces tambi√©n debido a la salud de nuestro suelo p√©lvico). Entre otras cosas, en este sentidosite, tambi√©n el m√©dico, afirma que la incontinencia posparto est√° m√°s extendida de lo que uno podr√≠a pensar. Excepto que a menudo es "silenciado", por verg√ľenza.

El folleto que me dio con los datos de una investigaci√≥n delInstituto Auxol√≥gico Italiano, por as√≠ decirlo, dice que padecer este problema en Italia somos 4 millones de mujeres mayores de 35 a√Īos. A medida que aumenta la edad promedio, las causas cambian: prolapso genital, tos cr√≥nica, STIPSI, las actividades deportivas intensas son el origen de la incontinencia. En mi caso, fue el nacimiento.

Y, seg√ļn otra investigaci√≥n presentada durante la conferencia Disfunciones, diagn√≥stico y tratamiento del suelo p√©lvico a cargo de expertos en Uroginecolog√≠a del Centro M√©dico Lazzaro Spallanzani en Reggio Emilia, solo el 25% de las mujeres que la padecen buscan ayuda m√©dica.

√ćndice()

    Mi nuevo mejor amigo: el suelo pélvico

    Del video ‚ÄúViva la vulva‚ÄĚ, campa√Īa de Essity para Nuvenia

    los suelo p√©lvicoahora lo s√©, es ese conjunto de m√ļsculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal. Y es fundamental porque este conjunto de tejidos asegura que los √≥rganos p√©lvicos (vejiga, uretra, √ļtero, vagina y recto) est√©n equilibrados en la posici√≥n en la que deber√≠an estar. Cuando este conjunto de m√ļsculos cede y se suelta, aparece la incontinencia.

    Hice los ejercicios para entrenar mi suelo p√©lvico y perineo, que es su parte m√°s externa, durante el embarazo tambi√©n los hice (durante el curso preparatorio de yoga), pero obviamente no de la forma correcta y, sobre todo, lo confieso, subestim√°ndolos mucho . Me parecieron una cosita nueva era, sin fundamento. O, simplemente, como dijo la partera, "a veces sucede, y no debemos culparnos a nosotros mismos‚ÄĚ.

    ¬ŅQu√© hacer ahora para reparar el suelo p√©lvico? Los ejercicios de Kegel, por supuesto. De hecho, lo mismo hice antes del parto, una serie de contracciones voluntarias y dirigidas de los m√ļsculos p√©lvicos para entrenarlos y mantenerlos en forma y tonificados.

    Hice una revisi√≥n con el ginec√≥logo, solo para recordar lo esencial: primero me hizo vaciar la vejiga, luego me record√≥ que tengo que tratar de no involucrar el ano en los movimientos. Frente a ella hice el ejercicio b√°sico que nos ense√Īaron en el curso prenatal, ese en el que aprietas los m√ļsculos de la vagina manteniendo la posici√≥n por lo menos 10 segundos, luego te relajas y finalmente comienzas de nuevo.

    El doctor me dijo que usar pelotas de Kegel o algunos juguetes sexuales puede ser una ayuda válida, su función también es esta: son prácticamente el equipo de gimnasia del suelo pélvico.

    Al insertar las bolas chinas en la vagina mientras cocina o pasea, por ejemplo, los m√ļsculos p√©lvicos se contraen autom√°ticamente y se tonifican gradualmente, tal como podr√≠a suceder con los ejercicios espec√≠ficos de los gl√ļteos o los brazos.

    Dicho esto, incluso sin las bolas de Kegel y los juguetes sexuales, siempre puedo hacer estos ejercicios, incluso en el bar mientras desayuno.

    Ahora, despu√©s de tres meses, puedo decir, s√© (por primera vez realmente), c√≥mo funciona mi vulva, piso p√©lvico, uretra, etc. me permiti√≥ embarcarme en un camino de curaci√≥n, ahora casi completamente completado, pero tambi√©n me dio una diferente conciencia de mi cuerpo y mi sistema reproductivo. ¬ŅC√≥mo los ignor√© todo este tiempo? ¬ŅCreer que mi vulva no tiene poder? Esa gota de pis sigue goteando, pero ahora s√© qu√© hacer y, sobre todo, que no debo avergonzarme de ello,

    Y pensar que un espejo era suficiente para hacerme abrir los ojos.

    Subir

    Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más Información