Grasofobia: porque la grasa nos asusta, aunque no queramos admitirlo

Grasofobia: porque la grasa nos asusta, aunque no queramos admitirlo

En una era como la actual, cada vez m√°s dedicada a una actitud de inclusividad y rompiendo barreras, no es raro encontrar situaciones de verg√ľenza corporal y discriminaci√≥n dictadas por la diversidad f√≠sica. Incluso hoy, un f√≠sico en exceso de peso puede suscitar desprecio y ser motivo de cr√≠tica y burla: en estos casos, nos encontramos ante lo que se define fatofobia.

Las v√≠ctimas son principalmente mujeres, no solo ordinarias, sino tambi√©n VIPs y celebridades, hoy en d√≠a muy expuestas tambi√©n por las redes sociales, uno de los medios por los cuales episodios de verg√ľenza corporal a nivel mundial. Sin embargo, las redes sociales tambi√©n son las que pueden orientarnos hacia una real. revoluci√≥n cultural. Veamos espec√≠ficamente qu√© significa la fobia a la grasa y cu√°les son las herramientas que tenemos para combatirla.

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    ¬ŅQu√© es la fobia a las grasas?

    La fobia a las grasas, o verg√ľenza por las grasas, es el miedo y la desprecio hacia las personas gordas que se manifiesta en varios niveles, desde comentarios ofensivos y fuera de lugar, hasta prejuicios basados ‚Äč‚Äčen una est√©tica que no se ajusta a los c√°nones definidos vigentes, hasta real discriminaci√≥n a nivel social, lo que conduce a la exclusi√≥n y penalizaci√≥n de los sujetos con sobrepeso.

    Por lo tanto, la verg√ľenza es ante todo una problema social, as√≠ como de car√°cter est√©tico. De hecho es una actitud, no siempre consciente, que tiene sus ra√≠ces en una cultura espec√≠fica que durante a√Īos se ha basado en la idea de que delgadez y la perfecci√≥n est√©tica eran una ideolog√≠a a hacerse propia y un objetivo fundamental a perseguir para establecerse y ser reconocido a nivel social.

    Los orígenes de la fatofobia: cultura dietética y privilegio delgado

    Como se mencionó, la renuencia actual a aceptar un cuerpo diferente al definido como "normal", incluido y sobre todo un cuerpo gordo, es hija ante todo de un sistema cultural que siempre se ha visto en delgadez un valor.

    Desde este punto de vista, es f√°cil comprender c√≥mo el concepto de fatofobia est√° estrechamente relacionado con la cultura de la dieta, o cultura de la dieta, en el que la sociedad ha permeado durante las √ļltimas d√©cadas y que se basa en la idea de que lucir la talla 42 es motivo de orgullo, s√≠mbolo de estatus y motivo de afirmaci√≥n. De ah√≠ la creencia opuesta, que llev√≥ a la identificaci√≥n de un cuerpo graso con un cuerpo descuidado, holgaz√°n, indigno de atenci√≥n y desprovisto de dignidad.

    Una consecuencia directa de esto es el privilegio delgado, o privilegio de la delgadez. Para explicar claramente de qu√© se trata, y sus repercusiones en el √°mbito social, est√° Mara Mibelli, activista y fundadora junto a Chiara Meloni de Belle di Faccia, un proyecto nacido en Instagram en 2018 - y que se convirti√≥ en asociaci√≥n el a√Īo next, que aspira a poner la aceptaci√≥n o liberaci√≥n de la grasa en el centro del discurso de la positividad corporal.

    Esto es lo que Mara expresa sobre el privilegio delgado en una entrevista con Rolling Stone:

    En primer lugar, es un privilegio social. Una serie de beneficios que solo tienes porque est√°s delgado, y que no has hecho nada por conseguir. Algunas cosas para una persona delgada son m√°s f√°ciles y sencillas: encontrar trabajo, visibilidad social, respeto, accesibilidad a los servicios p√ļblicos (incluidos los servicios de salud), disponibilidad de bienes dise√Īados solo para personas delgadas (como ropa, objetos, medios de transporte). Hay muchas cosas que una persona delgada da por sentadas y que para una gorda son una fuente de estr√©s.

    Los dos activistas quieren subrayar que esto no significa culpar a las personas delgadas, que tambi√©n son posibles v√≠ctimas de verg√ľenza corporal o prejuicios. De hecho, a trav√©s de su plataforma, pretenden promover un mensaje de hermandad y compartir, orientado a la inclusi√≥n de toda forma f√≠sica y cuerpo femenino.

    De hecho, el mensaje de liberación de grasa está injertado en un discurso más amplio de positividad corporal que también toca la cuestión feminista: durante décadas se ha exigido al cuerpo femenino, incluso implícitamente, que corresponda a estándares ideales para satisfacer la mirada masculina y así encontrar unaceptación también a nivel social.

    Por tanto, el compromiso del movimiento de aceptación gorda también tiene como objetivo erradicar las creencias ideológicas que han penalizado a la figura femenina, despojándola del derecho de libertad y autoafirmación.

    La verg√ľenza gorda y la excusa de la salud

    No es infrecuente que las críticas a un cuerpo graso se escondan detrás de razones que dan razones para saludo. Un cuerpo gordo a menudo se asocia con un físico poco saludable; de hecho, lo que dificulta la aceptación de un físico gordo es, ante todo, la no adherencia a regalías considerado normal durante demasiado tiempo.

    Luego hay una gran variedad de personas a las que ve en positividad corporal una promoción de la obesidad. El malentendido que ha surgido, sin embargo, surge de la afirmación de ver razones físicas o médicas detrás de las motivaciones detrás de la aceptación de la grasa, cuando la verdadera intención sigue siendo crear conciencia sobre los problemas de naturaleza social que provienen de una sociedad que sufre de fatofobia.

    Como también afirman los dos fundadores de Belle di Faccia en una entrevista con nosotros, el mensaje de este movimiento es y quiere ser promover no solo elaceptación de cuerpos gordos, pero de todo tipo de cuerpos, y disipar el mito de que hay una sola forma de concebir el cuerpo, con miras a una inclusión de la que todos puedan beneficiarse.

    Por tanto, si por un lado sigue siendo imprescindible tener en cuenta el aspecto de la salud, por otro hay que admitir que incluso la medicina ha sufrido muchas veces la estigma contra la grasa, en algunos casos incluso sobreestimando los riesgos. Amy Erdman Farrell tambi√©n reitera esto en Verg√ľenza gorda, de la que hablaremos m√°s adelante.

    La misma ciencia de nutrici√≥n no pocas veces es v√≠ctima de los dictados de la cultura diet√©tica, demonizando h√°bitos y actitudes que corren el riesgo de ser acusados ‚Äč‚Äčde excesivo √©nfasis negativo y que pueden contribuir a difundir un enfoque obsesivo y menos libre de la alimentaci√≥n.

    Aceptación de la grasa y positividad corporal en la cultura moderna

    Hay que admitir que mucho se ha hecho en este sentido por la cultura estadounidense, especialmente por las mujeres jóvenes que, a partir de finales de la primera década de los 2000, han puesto un discurso sobre feminismo nueva generación basada principalmente en la importancia de la normalización e inclusión de todo tipo de fisicalidad femenina.

    Un aporte fundamental vino, por ejemplo, de la actriz, guionista y activista Lena Dunham, que, con su serie 2012, Muchachas, celebró una nueva forma de retratar la feminidad. La propia protagonista de la serie, la actriz mostró por primera vez el suave físico de una mujer normal con extrema naturalidad.

    Junto a esto, Dunham tambi√©n rompi√≥ otros tab√ļes, como el de desordenes mentales y endometriosis, ayudando a dar a conocer y normalizar lo que siempre ha estado excluido de la narraci√≥n televisiva y del debate p√ļblico com√ļn.

    Son muchas las figuras que en los √ļltimos a√Īos han hecho una fuerte contribuci√≥n a mensaje de positividad e inclusi√≥n corporal: es imposible no pensar, por ejemplo, en la actriz y comediante Amy Schumer, la escritora y actriz Mindy Kaling y la modelo Ashley Graham.

    Una defensora de la inclusi√≥n, Ashley Graham, adem√°s de un perfil de Instagram que rompe todos los tab√ļes y celebra la normalidad en todos los aspectos, tambi√©n ha creado un podcast titulado Bastante gran oferta - del cual tambi√©n hay un perfil de Instagram - en el que entrevista a destacadas personalidades femeninas para hablar sobre temas importantes, como la verg√ľenza corporal y los trastornos alimentarios, para promover la autoaceptaci√≥n y el amor propio.

    Otro paso importante contra la verg√ľenza por la grasa y hacia el nacimiento de una nueva cultura de conciencia es la publicaci√≥n del primer ensayo en Italia sobre grasofobia, del t√≠tulo Fat Shame, el estigma del cuerpo gordo, por Amy Erdman Farrell, editado por Tlon.

    La antrop√≥loga estadounidense que ense√Īa estudios de g√©nero en Dickinson College en Carlisle, Pensilvania, ha decidido poner en el centro de su investigaci√≥n lo que significa estar gorda en cultura occidental, las repercusiones que esta condici√≥n tiene en la vida social y los medios de resistencia para combatir la discriminaci√≥n.

    No es casualidad que este libro se est√© publicando ahora en Italia, casi diez a√Īos despu√©s de su estreno en Estados Unidos (2011): es una se√Īal de que el momento ha llegado tambi√©n en nuestro pa√≠s.

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