Giuliana Sgrena, de ese secuestro que no perdona sus palabras sobre las mujeres

Giuliana Sgrena, de ese secuestro que no perdona sus palabras sobre las mujeres

Este contenido es parte de la sección "Historias de mujeres".
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4 de marzo de 2005: Giuliana Sgrena, el conductor Andrea Carpani y el funcionario del SISMI Nicola Calipari se dirigen al aeropuerto de Bagdad. El periodista, secuestrado el 4 de febrero por un grupo de yihadistas iraquíes, acaba de ser liberado tras una larga negociación. Antes de llegar a su destino, el coche recibe una lluvia de disparos. Lo que se suponía que era un final feliz se convierte en un final trágico.

Calipari muere, actuando como un escudo para Giuliana Sgrena, quien todavía está herida, al igual que Carpani. El soldado estadounidense disparó Mario Lozano, asistente de ametralladora en el puesto de control. Para los estadounidenses, fue un error fatal: el automóvil no se habría detenido en el punto de control, a pesar de los informes.

Para el periodista, sin embargo, la versión oficial no es cierta, porque el auto no avanzaba a tal velocidad que sugiriera un posible ataque. Además, sus secuestradores le habían advertido sobre la voluntad de los estadounidenses de no verla regresar con vida. En el comunicado de prensa emitido inmediatamente después del secuestro y liberación, el reportero había vuelto sobre el "Día más dramático" de su vida.

Nicola Calipari se arroj√≥ sobre m√≠ para protegerme, e inmediatamente, repito de inmediato, sent√≠ morir sobre m√≠ su √ļltimo aliento. [‚Ķ]. Mi mente fue inmediatamente a las palabras que me hab√≠an dicho mis captores. Dec√≠an que se sent√≠an plenamente comprometidos con liberarme, pero que ten√≠a que tener cuidado "porque hay estadounidenses que no quieren que vuelvas".

Quizás nunca sepamos la verdad, porque Lozano no pudo ser juzgado, porque era parte de una fuerza militar multinacional. Un destino muy diferente recayó en Giuliana Sgrena, quien acabó en otro tipo de proceso, el mediático. Recientemente entrevistada por The Messenger, habló de ese período dramático, en el que gran parte de la prensa la acusó de ser la responsable de la muerte de Calipari.

Si volviera a un ata√ļd, me habr√≠an celebrado (tal vez) como un reportero que buscaba la verdad y hab√≠a hecho algunas primicias. En realidad una primicia, la del uso de f√≥sforo blanco en Faluya, incluso lo hab√≠a hecho, pero nadie se hab√≠a dado cuenta. En cambio volv√≠ vivo y culpable, ya que fui a buscarla.

Nacida en 1948 en la provincia de Verbania, tras sus estudios en Mil√°n Giuliana Sgrena comienza a ocuparse de asuntos exteriores. Adem√°s de la larga colaboraci√≥n con el Manifiesto, iniciada en 1988, lleva d√©cadas contando la historia del mundo √°rabe y conoce bien el Cuerno de √Āfrica, Oriente Medio y el Magreb. Vio la guerra en Afganist√°n de cerca y estuvo en Bagdad durante los bombardeos, lo suficiente como para ser nombrada Caballero del trabajo.

Luego de la historia del secuestro, durante a√Īos sigui√≥ recibiendo amenazas e insultos, incluso de representantes pol√≠ticos e institucionales. Hace apenas unos meses, un concejal de la Liga Norte del municipio de Corsico la insult√≥ en Facebook diciendo que Calipari "No merec√≠a su sacrificio". La respuesta de Giuliana Sgrena, m√°s fuerte que los insultos de los haters en serie, siempre ha estado en su trabajo, realizado con gran profesionalismo y seriedad.

¬ŅLa habr√≠an juzgado de manera diferente si hubiera sido un hombre? Quiz√°s s√≠, y por eso sigui√≥ hablando del papel de la mujer en la sociedad: todav√≠a no nos hemos liberado del patriarcado, aunque haya algunos indicios t√≠midos, como la elecci√≥n de la finlandesa Sanna Marin como primera ministra, como de ella. ella misma menciona en un art√≠culo para Globalist.

Sin duda, es una buena noticia, como muchos han se√Īalado, nuevamente el norte contra el sur. Europa es mujer e Italia es hombre, como argumenta Gad Lerner en Repubblica. Claro que tenemos una clase pol√≠tica retr√≥grada, pero la cultura patriarcal no se trata solo de pol√≠ticos. Y la prensa podr√≠a jugar un papel importante en la emancipaci√≥n del pa√≠s de una cultura mis√≥gina y en cambio basta con leer los art√≠culos que hablan de la violencia contra las mujeres -que siempre la han buscado- para comprender cu√°nto camino queda por recorrer.

Estos son algunos de los libros de Giuliana Sgrena:

1. Giuliana Sgrena, "Manifiesto por la verdad"

En Manifiesto por la verdad, Giuliana Sgrena desenmascara las falsedades sobre las mujeres y no solo que a diario nos atienden la prensa, internet y todos aquellos que tienen inter√©s en hacernos creer que las cosas no son como realmente son. Los enga√Īos se han convertido en un ej√©rcito de noticias falsas peligrosas, multiplicadas y amplificadas por las redes sociales y alistadas por los estados para luchar en la guerra contra la verdad.

Y los que deberían ser los campeones de la verdad, los periodistas, ahora son servidores de los poderosos sin ninguna credibilidad. Incluso hoy, si alguien ha sufrido acoso, está escrito que ha hecho una carrera con ello, mientras que si uno mata a su esposa por los periódicos, actuó en un momento de ira momentánea. Pero las víctimas de este abuso de información no son solo los cuerpos de las mujeres: cuando se trata de migrantes, la verdad se hunde en el mar, como un cadáver ahogado.

2. Giuliana Sgrena, "Dios odia a las mujeres"

Dios odia a las mujeres parte de un concepto básico: cuando se trata de discriminar a las mujeres, las principales religiones monoteístas coinciden. Toda mujer será etiquetada como hija de María o hija de Eva: la mujer es el origen del pecado, la tentadora que seduce y conduce a la perdición. Y luego la religión, la coartada del patriarcado, sirve para oprimir y derrotar, siglo tras siglo, milenio tras milenio; y luego necesitas un dios varón, un hijo varón de dios, un profeta varón, sacerdotes varones.

3. Giuliana Sgrena, "Revoluciones violadas"

Las mujeres fueron las protagonistas indiscutibles de la Primavera √Ārabe. Con su activismo y sus reclamos de derechos, dignidad e igualdad de g√©nero marcaron la modernidad de esas revoluciones. Ahora, sin embargo, corren el riesgo de convertirse en las primeras v√≠ctimas de la contraofensiva islamista. Revoluciones violadas es un an√°lisis preciso y un relato apasionado de la compleja fase de la contrarrevoluci√≥n en los pa√≠ses √°rabes. Giuliana Sgrena investiga las razones del ascenso islamista y recoge las voces de mujeres que pretenden oponerse a una deriva teocr√°tica que limitar√≠a dr√°sticamente sus libertades.

4. Giuliana Sgrena, "El precio del velo"

En El precio del velo Giuliana Sgrena se enfrenta a un tema candente: el regreso del velo, que no solo concierne a los pa√≠ses √°rabes sino que toca el coraz√≥n de Europa. En la cosmopolita Sarajevo, por ejemplo, cada vez m√°s mujeres optan por llevar el velo, pero incluso en las grandes metr√≥polis occidentales aparece con una visibilidad cada vez mayor. En Francia, el problema se abord√≥ impidiendo su uso en escuelas y lugares p√ļblicos, como todos los dem√°s signos de identidad y reconocimiento religioso. En Italia, la respuesta se conf√≠a al llamado "sentido com√ļn", eludiendo efectivamente el significado ideol√≥gico de la pregunta. ¬ŅQu√© cuestiones generales se esconden detr√°s de una elecci√≥n aparentemente personal?

5. Giuliana Sgrena, "Fuego amigo"

En Fuego amigoGiuliana Sgrena relata la dramática experiencia de su secuestro, las heridas y la muerte de Nicola Calipari, el agente que poco antes la había salvado de los secuestradores. Los recuerdos del secuestro, las sensaciones cotidianas vividas en una habitación cerrada y oscura, las pesadillas del secuestro, la relación con los secuestradores se entrelazan con los temas de la realidad iraquí.

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