Frenología, ese estudio del cerebro que ha justificado los mayores horrores

Frenología, ese estudio del cerebro que ha justificado los mayores horrores

Desde hace alg√ļn tiempo, la ciencia ya no se basa en frenolog√≠a. Seg√ļn esta doctrina muy en boga en el siglo XIX, pero ahora refutada y ya no cient√≠ficamente v√°lida, era posible determinar las caracter√≠sticas ps√≠quicas de un individuo, su personalidad, sus facultades intelectuales y morales, evaluando aspectos particulares del cr√°neo y algunas √°reas del cerebro. .

Leer el carácter de un individuo mediante el estudio de estos dos elementos también tenía implicaciones en la vida diaria. De hecho, muchos empleadores confiaban en los frenólogos locales para ver si sus empleados eran confiables y trabajadores.

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    Frenología: significado y etimología

    Inicialmente frenolog√≠a (del griego madera, mente y logos, estudio) fue llamado craneolog√≠a. Este √ļltimo t√©rmino fue pronto abolido porque su objeto de estudio no era el cr√°neo sino el cerebro. Para ser m√°s concretos, de hecho, el m√©dico alem√°n Franz Joseph Gall, que lo concibi√≥ y promovi√≥ su difusi√≥n, utiliz√≥ la palabra ‚Äúorganolog√≠a‚ÄĚ, precisamente porque no quer√≠a crear confusi√≥n en su doctrina. En cualquier caso, el t√©rmino frenolog√≠a es el que nos ha llegado y con el que se ha consolidado este m√©todo a lo largo de los a√Īos.

    Historia de la frenología

    frenología
    Fuente: Pixabay

    Franz Joseph Gall había identificado 27 áreas del cráneo correspondientes a tantas regiones de la mente, cada una identificando una determinada característica de la personalidad. De estos 27, 19 unieron hombres y animales mientras que 8 eran exclusivamente humanos. Entre estos:

    • instinto reproductivo (ubicado en el cerebelo);
    • tendencia a pelear;
    • instinto carn√≠voro, tendencias homicidas;
    • astucia, ingenio, astucia;
    • cuerpo religioso;
    • firmeza de prop√≥sito, constancia, perseverancia.

    Para sus estudios, el m√©dico utiliz√≥ los cr√°neos de personas que en vida se hab√≠an distinguido por caracter√≠sticas particulares de comportamiento, ps√≠quicas y psicol√≥gicas, a fin de profundizar la estructura morfol√≥gica de su cr√°neo. Seg√ļn su teor√≠a, por ejemplo, la tendencia de un hombre a apropiarse de los bienes ajenos era evidente desde una zona particularmente sobresaliente ubicada detr√°s de las orejas: por eso, seg√ļn la frenolog√≠a, los ladrones y estafadores los ten√≠an particularmente sobresalientes.

    Sus ideas fueron acogidas por otro cient√≠fico, el alem√°n Johann Gaspar Spurzheim: este √ļltimo tambi√©n hizo una enorme contribuci√≥n a la frenolog√≠a y su difusi√≥n, que lleg√≥ a Europa pero tambi√©n a Estados Unidos. En Italia su partidario m√°s conocido fue Luigi Ferrarese, autor de un trabajo considerado fundamental en el sector: Memorias sobre la doctrina frenol√≥gica, Adem√°s Cesare Lombroso, quien lo convirti√≥ en una base fundamental de sus estudios de criminolog√≠a.
    En el siglo XIX la teoría perdió su credibilidad y los posteriores descubrimientos científicos demostraron que, efectivamente, las funciones que Gall había rastreado hasta ciertas áreas del cerebro no pertenecían a esas áreas, excepto una, identificada correctamente al azar: la del lenguaje. Por lo demás, hoy sabemos que las funciones del cerebro se pueden localizar, pero las diversas partes que componen el órgano no influyen en la conformación física del cráneo.

    Mujer y frenología

    Una famosa comedia musical de finales del siglo XIX en Londres llamada Florodora llevaba un verso que decía: "Hay que elegir la esposa con cuidado y la frenología, porque en el reino bajo su sombrero está trazado tu futuro".

    De hecho, los solteros de la Inglaterra victoriana confiaron, como due√Īos de f√°bricas, en los consejos de los fren√≥logos para identificar a "la esposa perfecta", aquella cuya forma del cr√°neo les garantizar√≠a poder cuidar la casa y la familia. LOS manuales frenol√≥gicos sobre el matrimonio eran muy populares. ‚ÄúUno de los primeros requisitos de una buena esposa es verificar que tiene buena cabeza‚ÄĚ, dice un texto de 1841.

    Y "tener buena cabeza" significaba aprobar el examen filoprogenicidad, el aspecto frenológico vinculado al afecto por los hijos y el potencial de una madre. También se analizó el ámbito vinculado al deseo sexual, que habría garantizado una agradable noche de bodas y habría evitado el riesgo de traiciones.

    Frenología hoy

    La frenolog√≠a ya no es considerada confiable por la comunidad cient√≠fica, sobre todo porque en los a√Īos de su desarrollo, las teor√≠as avanzadas nunca han sido respaldadas por datos recolectados con un m√©todo cient√≠fico. Sin relaciones de causa y efecto, solo observaciones. Por tanto, con el tiempo todas las declaraciones han perdido validez en beneficio de las nacientes. neurociencia.

    En lo que nos estamos enfocando hoy en d√≠a es el tema de la conciencia: ¬Ņc√≥mo surge? ¬ŅQu√© distingue a la mente del conjunto de neuronas? ¬ŅC√≥mo est√°n conectados el cerebro y la personalidad?

    Sin embargo, aunque ya no es una ciencia por derecho propio, la frenolog√≠a todav√≠a tiene un impacto hoy en algunas √°reas de investigaci√≥n y todav√≠a influye en algunas doctrinas. Como muestra un libro de Giovanni Pietro Lombardo y Marco Duichin, las teor√≠as de Gall a√ļn ejercen cierto encanto y cierta sugerencia.

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