Flechas, limpiaparabrisas y otras cosas de los autos que fueron inventados por mujeres.

Flechas, limpiaparabrisas y otras cosas de los autos que fueron inventados por mujeres.

Mujeres, motores y creatividad es una de esas ecuaciones en las que muchos no apostar√≠an ni un centavo. Y en cambio inventos de mujeres en la industria automotriz, especialmente en los primeros a√Īos cuando los coches terminaron en la carretera, hay m√°s de los que imagina. Pioneros, idealistas, decididos: son mujeres que han inventado dispositivos de seguridad y accesorios de autom√≥vil que han cambiado la experiencia de conducir y ahora se consideran esenciales.

E incluso si el estereotipo de que la mujer al√©rgica al volante muere duro, fue una mujer a quien se le ocurri√≥ la idea de limpiaparabrisas, sin el cual hoy no podr√≠amos cruzar las ciudades en un d√≠a lluvioso. Y siempre fue una mujer la que pens√≥ en flechas de direcci√≥n para garantizar la seguridad de quienes viajan por la carretera. A√ļn quedan el espejo retrovisor y las l√≠neas centrales que dividen las calzadas entre los inventos que han convertido la conducci√≥n en una experiencia segura. ¬ŅY qui√©n los dise√Ī√≥? De nuevo, mujeres.

los mujer de negocios que han cambiado el sector entonces son innumerables: Bertha Benz en 1888 tom√≥ el volante para demostrar que el Benz Patent Motorwagen, el modelo insignia de la empresa familiar, pod√≠a soportar viajes largos. Y de hecho, es la primera persona en el mundo que ha recorrido m√°s de 100 kil√≥metros a lomos de uno de los primeros coches con motor de gasolina en la carretera. Sophie Opel dirigi√≥ el negocio de su marido durante casi 20 a√Īos; Anne D'Usez fue la primera mujer en obtener su licencia de conducir en 1898 y unos a√Īos m√°s tarde ya hab√≠a lanzado un club exclusivamente femenino para mujeres apasionadas, el primero donde las mujeres pod√≠an reunirse para hablar sobre su loca pasi√≥n por los motores. Y entre mujeres conductoras como Marie Antoinette Avanzo se desperdician los √©xitos, as√≠ como los kil√≥metros recorridos.

√ćndice()

    Las mujeres que revolucionaron la industria automotriz con sus inventos

    Hay un video de Asiento publicado para celebrar el D√≠a de la Mujer 2019 que cuenta bien lo que las mujeres le han dado Sector automotriz. Y celebra sus nombres y sus inventos sin los cuales hoy en d√≠a simplemente no podr√≠amos pensar en conducir sin arriesgar nuestra piel. La campa√Īa de Seat tiene como objetivo acabar con el estereotipo de un sector industrial, el del autom√≥vil, en el que las mujeres no solo no son admitidas como recursos activos, sino que ni siquiera pueden marcar la diferencia. En cambio, la historia ense√Īa que a menudo las mejores ideas, incluso a bordo de un medio de transporte que parec√≠a haber sido inventado solo para hombres con la mujer gentilmente relegada al papel de pasajera, han surgido directamente de las cabezas de las mujeres.

    Florence Lawrence, la mente de los indicadores de dirección y la parada

    Si la combinaci√≥n de mujeres y motores crea cierta perplejidad, ¬Ņqu√© pasa con la que une a una actriz de cine mudo con autos? Sin embargo, el trabajo de Florencia Lawrence era solo eso: diva de un cine que ya no existe. En su carrera protagoniz√≥ m√°s de 250 pel√≠culas y su trabajo le hab√≠a permitido comprarse un coche en 1913 sin la ayuda de nadie. Una vez detr√°s del volante, sin embargo, se dio cuenta de que su vida estaba en peligro cada vez que part√≠a, simplemente porque los dem√°s al volante no sab√≠an sus intenciones de girar o frenar.

    As√≠ nacieron los indicadores de direcci√≥n y la idea de se√Īalizar la parada: en su idea original, las flechas eran un verdadero brazo mec√°nico que se activaba antes de cada giro y la parada se activaba cada vez que el veh√≠culo se deten√≠a. A pesar de ser inventos de √©poca, no fue Florence Lawrence quien tuvo la idea de patentarlos, pero Buick a√Īos despu√©s (en 1939). Desde entonces, sin embargo, ya no podemos prescindir de √©l.

    Mary Anderson, la mujer que inventó los limpiaparabrisas

    Como agricultor y en√≥logo en Alabama, Mary Anderson es recordada como una de las primeras emprendedoras exitosas del sector de nuestro siglo. Pero tambi√©n tiene otra primicia: invent√≥ i limpiaparabrisas, sin el cual, hasta su intuici√≥n, flotaban accidentes por mala visibilidad. La idea se le ocurri√≥ en 1903 durante un viaje a Nueva York: el conductor de un autob√ļs para vernos mejor durante una tormenta de nieve hab√≠a optado literalmente por desquiciar el parabrisas, una pr√°ctica muy popular en esos a√Īos ya que no hab√≠a alternativas. hab√≠a. Y los viajes en taxi eran eternos porque las condiciones meteorol√≥gicas adversas y la mala visibilidad ciertamente no favorec√≠an la velocidad.

    Un problema corresponde a una soluci√≥n y esto en su cabeza se ha convertido concretamente en una forma pr√°ctica de mantener limpio el parabrisas, una herramienta de goma accionada por una palanca por el conductor. A diferencia de Florence Lawrence que no ten√≠a esp√≠ritu emprendedor, Mary Andersen era una mujer de negocios y de hecho la patente del limpiaparabrisas fue suya durante 17 a√Īos, durante los cuales tambi√©n intent√≥ venderlo, con malos resultados por ser mujer.

    Cuando expiró la patente, sin nadie dispuesto a invertir en la invención del empresario, el limpiaparabrisas de repente se volvió indispensable. Y como sucede a las empresas de automóviles como Cadillac a partir de 1922 empezaron a producirlo como accesorio en serie. Una injusticia que une el destino de Andersen con el de su colega Charlotte Bridgwood que en cambio en 1917 se inventó el limpiaparabrisas automático: mientras la patente fuera suya, nadie quería apostar ni un centavo.

    Dorothy Lewitt y la invención del espejo retrovisor

    Dorothy Lewitt era tan buena a lomos de un caballo como en un coche, barco y avión. En su vida como entusiasta de las locomotoras, el medio de transporte de que disponía en su momento intentó conducirlos todos, también gracias a sus orígenes en una familia adinerada que le había abierto el camino para cultivar sus aficiones. A ella le debemos muchas publicaciones de principios del siglo XX dedicadas a las mujeres que aman conducir, en una época en la que verlas al volante era casi una herejía.

    Y siempre le debemos la invenci√≥n de espejo retrovisor, que, sin embargo, no fue reconocida y solo a√Īos despu√©s su intuici√≥n se convirti√≥ en un accesorio fundamental para los autos. Dorothy Lewitt fue tambi√©n la primera mujer en participar en una competencia de autom√≥viles en 1903 y establecer la r√©cord mundial de velocidad en 1906, con un pico de 146 kil√≥metros por hora que literalmente hab√≠a destrozado el de sus colegas masculinos.

    Margaret A. Wilcox, la calefacción del coche

    Antes de ella no hab√≠a mujeres en elIngenier√≠a mec√°nica. En 1893 patent√≥ un sistema para calentar el habit√°culo de los coches, invento que en su momento fue juzgado in√ļtil por el clan de hombres que no quer√≠a admitir que viajar c√≥modamente har√≠a cada viaje, y no solo desde el punto de vista femenino. . Su sistema es el arquetipo de lo que todav√≠a se usa hoy: la historia le ha dado la raz√≥n.

    June McCarroll, la línea central

    El proyecto de June McCarroll, una m√©dica californiana, encontr√≥ fuerza en la uni√≥n con otras mujeres. Y literalmente inici√≥ una revoluci√≥n que ahora se da por sentada en todo el mundo. Despu√©s de arriesgar su vida en un accidente en 1917 porque un cami√≥n frente a ella simplemente no pod√≠a permanecer en su lado de la carretera, McCarroll comenz√≥ una campa√Īa de divisi√≥n de carriles. Con las autoridades sordas al problema, opt√≥ por dibujarlas con las manos en un tramo de su ciudad, con la ayuda de miembros de una asociaci√≥n de mujeres. Y en 1924 logr√≥ convertir su idea de la l√≠nea central en ley en su estado, un √©xito de m√°s de 5.000 kil√≥metros de largo. Y que hoy cubre el asfalto de todo el mundo.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Subir

    Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más Información