Esa "grave indecencia pública" por la que Oscar Wilde fue juzgado y encarcelado

Esa "grave indecencia pública" por la que Oscar Wilde fue juzgado y encarcelado

A principios de 1895, pocos meses antes de ser condenado por "grave indecencia pública", Oscar Wilde todavía no podía saber cómo lo cambiarían los próximos dos años en prisión. Su mayor desgracia fue que cumplió su sentencia antes de la Ley de prisiones de 1898 cambió para siempre el sistema judicial inglés, cancelando el trabajo forzoso y apuntando a la recuperación de los presos. Para él, cuya única culpa fue la de amar a un hombre, había aislamiento total y una tabla de madera a modo de cama.

Como recordó The Guardian, tenía derecho a solo una hora de ejercicio por día y no podía comunicarse con otros reclusos. No podía dormir, siempre estaba hambriento y atormentado por la disentería. El arduo trabajo realizado en un molino durante la jornada le hizo perder diez kg, tanto que hasta los guardias se compadecieron.

En enero de 1897, cuatro meses después del final de su detención, el iluminado alcaide de la prisión tuvo una brillante idea para ayudar a Oscar Wilde. El reglamento disponía que en la prisión no se podía escribir nada, salvo cartas, que normalmente se inspeccionaban y censuraban. El prisionero solo podía quedarse con las misivas inconclusas: así nació De Profundis, la larga carta dedicada a Lord Alfred Douglas, el hombre por el que fue encarcelado. En él confió sus dolores y sufrimientos, esperando poder salir y tener una nueva vida.

La primera vez, salí de la habitación para ser arrestado; el segundo, ser devuelto a la prisión de detención; el tercero, ser encarcelado durante dos años. La sociedad, tal como la hemos establecido, ya no tendrá lugar que ofrecerme; ¡pero la Naturaleza cuyas tenues lluvias caen suavemente sobre justos e injustos tendrá en sus rocas unas grietas en las que me esconderé y valles inexplorados en cuyo silencio podré llorar sin distraerme!

Los dos terribles años pasados ​​tras las rejas habían sido precedidos por una vida de gloria y éxito. Nacido en Dublín el 16 de octubre de 1854, Oscar Fingal O 'Flahertie Wills Wilde era hijo de dos hombres de letras y el salón estaba lleno de personalidades brillantes e intelectuales. Creció en un ambiente lleno de estímulos culturales, estudiando mucho, leyendo sin parar y apasionándose por los clásicos.

Después de completar con éxito sus estudios en el Trinity College de Dublín y la Universidad de Oxford, hizo un viaje a Italia y Grecia, lo que ayudó a dar forma a su crecimiento personal. Tras su traslado a Londres en 1878, comienza a dedicarse a la poesía, atrayendo la atención del público. Su primera colección, en 1880, fue un éxito rotundo, que también lo llevó de gira por América.

Mientras comenzaba a dedicarse al teatro, en 1884 contrajo matrimonio Constanza Mary Lloyd, hija de un abogado de Dublín, y juntas se fueron a vivir a Chelsea. Tuvieron dos hijos Cirilo mi VyvyanPero pronto Oscar Wilde comenzó a sentir nuevos impulsos hacia los hombres: su fama creció, al igual que su riqueza y el número de amantes.

Después de varios éxitos, en 1890 salió su única novela, el retrato de Dorian Gray, pero al público no le gustó. En 1892, regresando de innumerables triunfos teatrales y noches interminables, conoció al joven Alfred Douglas. Los dos comenzaron a salir, pero la actitud más abierta de Douglas atrajo la atención del público y de las autoridades. Después de un primer juicio por difamación, iniciado en 1895 por el propio Wilde contra el padre de su amante, el viento se volvió en su contra y fue acusado de sodomía.

Después de salir de la cárcel en 1897, se refugió en Nápoles con Alfred Douglas, pero su historia terminó casi de inmediato. Oscar Wilde, escaso de efectivo y obligado a mendigar para comer, era su propio fantasma. A su lado permaneció Robert Ross, uno de sus amigos más cercanos. Al año siguiente se mudó a París, donde reanudó su trabajo, pero los problemas de salud pronto comenzaron a acosarlo. Murió a la edad de 46 años, el 30 de noviembre de 1900, probablemente por otitis no tratada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más Información