Esa furia que lastima a las gemelas Olsen, ex niños prodigios

Esa furia que lastima a las gemelas Olsen, ex niños prodigios

No es raro que los llamados niño prodigio, una vez que crecen y se vuelven adultos, toman caminos decididamente equivocados que los alejan del centro de atención y del estrellato hacia problemas de depresión, abuso de alcohol o drogas y otras situaciones difíciles.

Hollywood da, Hollywood quita, por lo que podríamos resumir, bastante brutalmente a decir verdad, una situación que, a lo largo de los años, ha visto a muchas de las ex estrellitas del cine o del entretenimiento perderse hasta convertirse en nebulosas apenas pálidas.

Porque, diga lo que diga la gente, la fama, la fama, el reconocimiento público y, nada despreciable, las ganancias faraónicas suelen tener un precio, y también bastante caro, que tarde o temprano pide ser pagado, y no todo, en el pasaje. desde la infancia hasta la madurez, tienen la personalidad y el carácter para evitar ser abrumados por los acontecimientos; tal vez de los castings que se están empezando a agotar, o de los honorarios que, consecuentemente a esto, disminuyen paulatinamente, hasta el encuentro introspectivo con uno mismo y con el verdadero yo, el que viene a reclamar la atención que hasta entonces se niega a dar. espacio exclusivo para aparecer, pero que luego realmente requiere que aceptes quién eres.

Realmente conocemos a muchas estrellas infantiles, ahora mayores, que han perdido el rumbo y sucumbieron a las "tentaciones", de Macaulay Culkin a la rebelde Lindsay LohanPero, para ser honesto, también surge espontáneamente una pregunta: ¿qué tan efectivo es el cambio realizado por los ex prodigios y cuánto, por otro lado, nuestra percepción de ellos no es el resultado de una expectativa continua hacia ellos?

Un caso sorprendente para explicar esta hipótesis es el de Gemelle Olsen: muy famosa de niñas y muy querida por su aire alegre a pesar de la apariencia angelical que le dan los grandes ojos azules y el cabello rubio, Mary-Kate y Ashley Prácticamente aprendieron a caminar en un set, frente a la cámara, haciendo su debut en la comedia de situación con solo seis meses. Amigos de papá. A partir de ahí su carrera fue un crescendo, con todas las grandes comedias familiares de los noventa que los tenían como protagonistas, estrictamente por parejas.

Lástima que pase el tiempo, incluso para ellas, y hoy las Olsen parecen haber decidido poner fin a su carrera cinematográfica, al menos como actrices, para dedicarse a la moda y otras ocupaciones. Sin embargo, ciertamente no fue su ausencia del cine lo que despertó la perplejidad en el público, sino su apariencia, que definitivamente no gustó a los fanáticos (por decir lo menos).

Mary-Kate y Ashley en los últimos años han sido duramente criticadas en el debate desatado en las redes sociales porque se les considera "demasiado serias" y también envejecidas (qué descubrimiento) en comparación con el pasado reciente.

La frase más amable dirigida a los dos fue "Parecen 45, no 30", solo para mostrar el nivel de ignorancia que rodeaba todo el asunto. A las gemelas también se les reprochó la ausencia total de una sonrisa, un lunar que también aflige a otra dama del espectáculo. Lady Beckham, quien después de haber estado en silencio durante mucho tiempo al final decidió responder de la misma manera a quienes continuamente la acusan de falta de ironía.

Entonces nos preguntamos: ¿están legitimadas estas críticas o son el símbolo de una furia inútil, frustrante e injusta hacia dos personas que, después de haber tocado "el cielo con un dedo", experimentado la fama y el éxito, han decidido a sabiendas retirarse de un mundo que evidentemente ya no consideraban suyo?

Nuestra idea personal vira decisivamente hacia la segunda hipótesis, por varias razones: en primer lugar, quizás muchos de los detractores de Olsen olvidan el hecho de que hoy Mary-Kate y Ashley están en la treintena, ya no tienen diez, y vidas que se pasan mucho más allá de los confines del set de filmación, esposos o compañeros, y preocupaciones que no tienes en la bendita edad de la inocencia. Espere que caminen con los dientes siempre listos como lo hacían en los días de Dos gemelos mágicos parece bastante tonto, porque, así como no esperas a ningún otro adulto, tampoco puedes esperarlos.

Esto no significa que un adulto, como tal, deba dejar de sonreír, al contrario, sino solo que si no quiere hacerlo, no tiene que hacerlo solo porque el público espera que lo haga.

En segundo lugar, pero intrínsecamente ligado a este aspecto, surge el voyerismo siempre latente que habita en gran parte de los medios de comunicación y del tribunal social: si no sonríes incluso si eres rico y famoso, entonces debes tener algunos problemas. ¿Y cuál puede ser tu problema? Seguramente debe tener problemas con el alcohol o las drogas, ser arrestado, estar involucrado en un escándalo, no pagar una multa.

A pesar de que obviamente puede que no sea el caso en absoluto, hay que decir que, dado que las gemelas Olsen pueden tener problemas como cualquier otra persona, no es su obligación informar al público.

Llegamos, pues, al aspecto menos "educado" de la historia: que "tienen 30 años pero parecen 45". Por supuesto, hay que reconocer a los detractores que en ocasiones el aspecto de las gemelas roza el grado de "madam agée" más que el de las chicas de 32 años, pero de aquí para dejar escapar su estética y lo mal que han envejecido, hay es un mundo entero, hecho sobre todo de educación y cortesía. Tal vez, debido a que muchos tienen el hábito de hablar sin saber, pocos saben que a una de ellas, Mary-Kate, se le ha diagnosticado enfermedad de Lyme, el mismo que se mantuvo alejado por mucho tiempo Victoria Cabello para que quede claro, que se contrae por la picadura de una garrapata, y que todavía enfrenta el divorcio, después de 5 años, de Olivier Sarkozy, medio hermano del ex presidente francés.

Sin embargo, como siempre, siempre es más fácil para las personas juzgar que informarse y desatar ese mínimo de sensibilidad humana que debería llevar a abstenerse de la burla pública.

En definitiva, las historias difíciles no siempre se esconden detrás de un niño prodigio adulto, a veces hay una furia por parte del público que, ya sea por un exceso de cariño, o, por otro lado, por esa insana dosis de envidia que siempre brota de los famosos, tiene como objetivo generar expectativas que obviamente no se cumplen. Porque crecemos, cambiamos, maduramos y no podemos esperar llevar siempre la misma sonrisa que teníamos a los 8 años. Se aplica a nosotros, también se aplica a ellos..

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Fuente: getty

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