Embarazos gemelares: dos corazones y una barriga

Embarazos gemelares: dos corazones y una barriga

Ya no son tan raros embarazos gemelares representan una doble alegría para los padres y especialmente para la embarazada. Enfrentar el embarazo sabiendo que se están creando dos seres humanos es sinónimo de doble felicidad pero también de doble fatiga.

Veamos qué conlleva y cuáles pueden ser las consecuencias de un embarazo gemelar.

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    Cuerpo de la madre: ¿qué cambia?

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    (Foto: Web)

    Esperar un bebé desde los primeros meses implica cambios particulares en el cuerpo de la futura madre, que están destinados a continuar hasta el noveno mes, pero cuando hay dos bebés, ¿qué pasa?

    Como cualquier tipo de embarazo, al comienzo de la gestación, los síntomas que siente la nueva madre son exactamente los mismos por los que tiene que pasar toda mujer embarazada: náuseas, sensación de cansancio y agotamiento general, necesidad de ir al baño con más frecuencia y el inevitable agrandamiento de las glándulas mamarias.

    Mientras que en el embarazo único el volumen del útero aumenta más rápidamente, en el embarazo gemelar el aumento es un poco más lento, pero hay un aumento decididamente más marcado de la circunferencia del abdomen.

    Es precisamente este aumento de peso desproporcionado lo que sugiere inmediatamente que se trata de un embarazo gemelar. En el segundo trimestre, la fatiga desaparece, pero las náuseas no se detienen, que pueden durar incluso los nueve meses.

    Los embriones, por su parte, empiezan a desarrollarse cada vez más rápidamente por lo que a partir de la sexta semana ya podemos hablar de fetos.

    El cuerpo de la madre tiene que lidiar con episodios más frecuentes de estreñimiento y caída de presión., la posible aparición de manchas cutáneas en el rostro, ya partir de la vigésima semana asistimos a la aparición de la típica línea oscura, la línea alba, destinada a desaparecer por sí sola tras el parto.

    El cambio más grande y evidente en este período es el relacionado con el peso: la circunferencia del abdomen, de hecho, debe mantenerse siempre bajo control y deben realizarse todas las pruebas necesarias para comprobar que no se ha contraído la diabetes gestacional.

    La madre debe descansar lo más posible y evitar cualquier estrés para evitar el riesgo de un parto prematuro: los gemelos, de hecho, se mueven mucho durante este período.

    Por tanto, los últimos tres meses de embarazo son delicados: descanso y las comidas ligeras serían ideales para la futura madre, que no tiene que quedarse en la cama, solo tiene que mantener la presión bajo control y no hacer esfuerzos más allá de sus capacidades.

    A partir de la semana 37 empezarás a planificar el parto con tu ginecólogo y, dependiendo de la posición que adopten los fetos, se podrá saber si será cesárea o natural.

    Posibles complicaciones

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    Las posibles complicaciones relacionadas con los embarazos gemelares pueden ocurrir especialmente en el último período de gestación: a ralentización del crecimiento fetal y el parto prematuro constituyen los dos principales riesgos a los que pueden dar lugar estos embarazos.

    De hecho, en las últimas semanas el volumen de los dos fetos se vuelve igual al asumido por un solo feto por lo que es fácil arriesgar el parto.

    Si los dos fetos comparten el mismo saco amniótico, existe el riesgo de que los cordones umbilicales se enreden bloqueando el flujo de sangre y provocando consecuencias fatales para los gemelos.

    Si, por el contrario, los dos fetos tienen cada uno su propio saco amniótico, la posible complicación está representada por la necesidad de transfusión fetal-fetal.

    Cómo criar gemelos

    (Foto: Web)
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    Criar a tu primer hijo ya parece una gran empresa, ¿cómo puede ser criar dos al mismo tiempo? No es imposible pero no fácil cuidar de gemelos, pero una vez pasados ​​los primeros meses todo irá bien.

    La lactancia materna inicialmente parecerá muy complicada de manejar porque tendrá que decidir si amamantar a los gemelos juntos o individualmente.

    En realidad, cuanto más se amamante a los bebés, más leche se producirá, por lo que es la salud de la madre la que debe cuidarse ya que debe tener los nervios firmes y listos para satisfacer las peticiones de los dos bebés.

    Muchas madres logran amamantar al mismo tiempo, otras hacen que los gemelos adquieran diferentes ritmos para que puedan descansar entre comidas. Los gemelos, de hecho, obligan a las madres a trabajar el doble: si un solo hijo requiere ser cambiado al menos diez veces al día, estos se multiplican cuando tienes gemelos.

    Tanto para la lactancia como para el cambio será imposible poder satisfacerlas al mismo tiempo, por lo que será bueno saber organizarse y al final las gemelas aprenderán por sí mismas a esperar su turno.

    Es mejor dedicarse a un gemelo a la vez y hacerlo bien, tal vez incluso recibir ayuda de papá.

    Otro problema es el sueño, o más bien la falta de sueño: con un solo hijo, los padres no pueden dormir profundamente, así que puedes imaginar lo que pasa con dos.

    En realidad, todo depende de los caracteres de los gemelos: si, por ejemplo, uno es más pestífero y no deja dormir al otro, sería mejor no dejarlos dormir juntos, y mantenerlos en dos catres separados, quizás en dos habitaciones diferentes.

    ¿Gemelos homocigotos o gemelos heterocigotos?

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    Cuando se esperan dos gemelos, es posible encontrar dos casos diferentes, a saber, que los gemelos sean homocigotos o heterocigotos.

    Qué significa eso? Hablando más comúnmente, los gemelos homocigotos son idénticos, mientras que los heterocigotos son fraternos.

    Los primeros son el resultado de la fecundación de un único ovocito que luego se separa espontáneamente, formando dos embriones: los gemelos homocigotos, por tanto, tienen el mismo código genético, el mismo sexo y grupo sanguíneo, así como rasgos somáticos.

    Los gemelos heterocigotos, por otro lado, no comparten el mismo ADN y pueden ser de diferentes sexos, esto se debe a que se produjo la fecundación de dos o más ovocitos por diferentes espermatozoides. Es por eso que los gemelos heterocigotos se consideran hermanos normales.

    Artículo original publicado el 20 de octubre de 2014

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