El llanto del recién nacido: cómo interpretarlo

El llanto del recién nacido: cómo interpretarlo

El llanto de los bebés tiene como objetivo principal no dejes indiferente la audiencia de sus oyentes.

Todos los recién nacidos lloran, algunos más y otros menos, especialmente en las primeras semanas de vida: al principio con un promedio diario de dos horas para llegar a los cuatro a la sexta semana de edad.

Un recién nacido, de hecho, tiene pocos medios para comunicarse y, como cualquier forma de lenguaje, incluso el llanto se compone de sonidos y expresividad con significados precisosyo.
Obviamente no existe un código interpretativo universalmente reconocido, pero Depende de cada padre aprender con el tiempo a descifrar los distintos tipos de llanto. de tu propio pequeño.

¿Por qué el llanto corto y rítmico, que se intensifica cuando los más pequeños tienen hambre o sed; los lamento llorar causado por la fatiga y el aburrimiento; los llanto repentino y desesperada acompañada de sudor y enrojecimiento de la cara, expresando dolor físico; los llanto inesperado pre-sueño que actúa como válvula de alivio de la tensión acumulada durante el día.

De hecho es vamos movimientos oculares y faciales del recién nacido que pueda entender, por ejemplo, si tiene apetito, si está enojado, asustado o con dolor por cualquier motivo.
Y los principales variables entre los estados emocionales y fisiológicos experimentados por los bebés se manifiestan tanto a través de una expresividad facial acentuada como en combinación con la intensidad y ritmo del llanto.

Como se mencionó, el llanto es la única herramienta disponible para los bebés para comunicación los emociones negativas que los atraviesan.
En todos los enfado, en cuyo caso la mayoría de los recién nacidos presenta ojos entreabiertos, boca ancha o entreabierta y un llanto de intensidad creciente; entonces la temor, con los ojos que permanecen abiertos sin pausa, la cabeza que se mueve hacia atrás y el grito que se manifiesta como si fuera un explosivo; Finalmente, el dolor, lo que provoca que los ojos permanezcan mayoritariamente cerrados, con los músculos faciales en tensión y la frente arrugada, mientras que el llanto se produce de forma muy repentina e intensa tras el estímulo doloroso.

Sea como sea, algunos precauciones para gestionar mejor estos episodios existen y se pueden resumir en algunas acciones sencillas a realizar:
- Ofrezca al bebé agua, leche o un chupete;
- tómalo en tus brazos entonando una melodía relajante y meciéndolo de una manera bastante "enérgica";
- abrazarlo de rodillas, acariciarlo y hablarle con ternura;
- revisar el pañal (que debe estar seco) y el bebé (que no debe estar sudando, no debe tener la nariz tapada o la ropa demasiado ajustada);
- coloque la cabeza del bebé sobre el hombro dándole un ligero golpe en la espalda para inducir la salida de aire del estómago;
- Dar al pequeño un baño tibio y relajante.

En resumen, está claro que un bebé nunca llora solo por capricho o despecho, sino para llamar la atención y expresar un malestar.
Y sus lágrimas nunca deben ser ignoradas, incluso si esto a menudo es una gran molestia; es muy importante hacer todo lo posible para tratar de aliviar sus dolores.

Artículo original publicado el 21 de mayo de 2014

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