El gran error que todos cometemos con nuestros pies

El gran error que todos cometemos con nuestros pies

Están hechos de 52 huesos, 66 articulaciones, 38 músculos, 214 ligamentos: 370 elementos que trabajan incansablemente y en perfecta armonía y que, cada día, soportan el peso de nuestro cuerpo, nos llevan, corren, andan, bailan, marcan el tiempo ...

Visto desde esta perspectiva, nunca los consideró, ¿verdad? Yo tampoco, de todos modos ¿Quién piensa en los pies?
Todo cambió para mí cuando mi amiga, hija de una esteticista, me mostró lo tonto que era esconder los míos en zapatos cerrados por creer que no eran lo suficientemente buenos para mostrar. Ella se ofreció a hacerme una pedicura con productos Scholl, que cualquiera puede replicar de forma independiente en casa, lo que me dio una nueva confianza en mí mismo y… la posibilidad de permitirme finalmente las tan esperadas sandalias.

Antes de eso pensaba poco o nada en mis pies, a menos que, claro, no me dolieran: en ese caso me di cuenta de lo importantes que eran y capaces de hacer de mi día un infierno. Pero, como dice mi amigo, “bastaría con cuidarlos como merecen para no tener que notar su existencia de esta manera”.

¡Vero! El gran error que todos cometemos, algunos más, algunos menos, lo que hacemos hacia nuestros pies es exactamente esto: descuidarlos, no lo cuides en absoluto o en cualquier caso en menor medida que otras partes del cuerpo. Sin embargo, están sujetos a una carga de trabajo diaria tan agotadora que la piel de los pies es hasta 20 veces más gruesa que la piel del resto del cuerpo. Pero la mayoría de nosotros ignoramos esto y, si lo miras desde este punto de vista, es extraño pensar que elegimos tratamientos y cremas que muchas veces son muy caras para mejorar el aspecto de nuestro rostro, adelgazar la cintura, reafirmar muslos, abdomen, etc. nalgas; nos ponemos lociones en las manos para darles alivio y suavidad y… nos olvidamos de nuestros pies o, en el mejor de los casos, los rociamos con productos corporales genéricos.

Cuando es evidente que esta máquina perfecta que el propio Miguel Ángel definió, en términos inequívocos, "Una obra maestra de la ingeniería y una obra de arte" necesidades y tiene derecho a tratamientos específicos y productos específicos.

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    Escucha tus pies, te están hablando

    Gracias a mi compañero de cuarto aprendí que los pies, como cualquier otra parte del cuerpo, nos hablan y no se necesita mucho para escucharlos. Y también que basta con adoptar precauciones y soluciones al alcance de todos para no encontrarnos arrepentidos de su salud:

    1. Si la piel está callosa o engrosada

    Significa que sus pies han respondido a la fatiga volviéndose lo más entumecidos posible y está claro que necesitan ayuda.
    Puedes dárselo exfoliarlos periódicamente con el rollo de pedicura profesional Velvet Smooth de Scholl, con rodillo automático con velocidad regulable, o manualmente con la lima de cristal de diamantes Scholl, con un lado rugoso para exfoliar y un lado liso para trabajos de acabado precisos. Lo ideal sería entonces concluir con elaplicación de una crema anti-callos.

    2. Si sus talones son duros y ásperos

    Significa que sus talones están particularmente expuestos a la fatiga: es posible que tenga la costumbre de caminar descalzo o de usar zapatos abiertos. A la exfoliación añade la crema Scholl's para talones agrietados Active Repair k +. Tus pies te lo agradecerán.

    3. Si la piel está agrietada

    Obviamente, tus pies necesitan hidratación y nutrición. En este caso el producto ideal son los nuevos. Pedimask Nutrienti de Scholl, auténticas mascarillas hidratantes para los pies que se usan como calcetines y en solo 20 minutos devuelven pies suaves y tersos.

    4. Si el pie suele estar resbaladizo y sudoroso

    Obviamente tenemos que intervenir en la sudoración. Primero recuerda hazlos respirar. Si usas a menudo zapatos cerrados o zapatillas, al menos cuando estés en casa, dales un respiro. No olvides aplicar Desodorante FRESH STEP de Scholl para pies y zapatos, también disponible en el Versión desodorante en polvo.

    Lo que los pies no dicen

    Luego hay cosas que son buenas para hacer sin esperar a que nuestros pies nos las pidan.

    1. Lávalas a diario y recuerda secarlas bien
    2. Siempre revisa tus pies y mantén bajo control cualquier molestia, callos, grietas para intervenir antes de que empeoren
    3. Córtate las uñas correctamente, con un corte recto y sin ángulos romos para evitar el problema de las uñas encarnadas
    4. Mantenlos hidratados
    5. Evita la sudoración y, por tanto, el mal olor y la proliferación de bacterias
    6. Elija los zapatos adecuados y no fuerce sus pies en un calzado demasiado apretado o incómodo
    7. Mantén la circulación activa
    8. Si nota un cambio en una uña y sospecha una infección por hongos, consulte a su farmacéutico de inmediato.

    La verdad es que son suficientes pocos, sencillos y razonables gestos diarios para que nuestros pies nos lleven a recorrer todos los caminos que queramos tomar. A veces incluso con hermosas sandalias, que las lucen y permiten ser admiradas.

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