"El abuelo estaba muerto y yo intenté suicidarme cuando tenía 10 años": la historia de Jared y su madre

"El abuelo estaba muerto y yo intenté suicidarme cuando tenía 10 años": la historia de Jared y su madre

A menudo pensamos que los pensamientos suicidas solo afectan a los adultos, que solo ellos pueden llevar cargas o ansiedades tan grandes que ya no pueden ser soportadas, especialmente cuando uno se convierte en presa de la depresión y no puede encontrar una salida o una salida. una escapatoria.

Pensamos esto porque partimos del supuesto - y por qué debería serlo - de que los niños son "inmunes" al dolor y la desesperación, que viven en un estado perenne de alegría y felicidad debido a la ingenuidad de su edad y al desconocimiento de quienes pueden ser problemas y preocupaciones.

Pero estamos equivocados, y la historia de Jared es un claro ejemplo de la frecuencia con la que incluso los niños esconden miedos, debilidades y aflicciones tan grandes que los abruman y les hacen pensar que el único camino posible a seguir es el que les lleva a acabar con su vida.

Jared intentó suicidarse cuando solo tenía diez años, tras la muerte de su abuelo; El dolor por la pérdida de una persona tan importante, nunca metabolizada, y de quien nunca había podido hablar con nadie, ni siquiera con su madre, finalmente se impuso sobre su frágil alma, socavada por la pérdida de una figura que, evidentemente para él representaba mucho, por lo que el niño, una tarde, decidió ahorcarse.

Se salvó de una manera que los médicos definen casi "milagrosa" e inexplicable, y hoy, junto a su madre, Traxler ámbar, decidió contar su historia en la página Love What Matters.

Amber se culpa a sí misma por no ser capaz de leer las señales de un niño que sufre y que de repente se sintió perdido e invita a los padres a prestar atención incluso a las señales más pequeñas que puedan provenir de sus hijos, cualquier cambio repentino de humor, diferencia en comportamiento o incluso una mínima extrañeza, mientras que Jared envía un mensaje sobre todo a sus compañeros: un mensaje que finalmente habla de esperanza y ganas de vivir, que invita a todos a considerar la vida como bella y digna de ser vivida, también y sobre todo hablando con otros de sus propios problemas, cualquiera que sea su naturaleza.

Hoy Jared ha aprendido que la vida debe continuar también para otras personas que lo aman, y que eso no quita mérito a la figura del abuelo que tanto amó y aún ama. Contamos su historia y recordamos los terribles momentos en los que trató de suicidarse en nuestra galería.

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