Dispraxia: ¿qué se entiende y cuáles son los tipos?

Dispraxia: ¿qué se entiende y cuáles son los tipos?

Como sabemos los gestos son un conjunto de movimientos, coordinados en el tiempo y en el espacio, que tienen el objetivo de realizar una acción precisa; por tanto hablamos de disprasia cuando esta serie de movimientos no se produce de forma sincrónica, o muestra déficits, anomalías o es ineficaz, después de que el niño haya realizado una actividad de entrenamiento normal.

Clasificado como trastorno del desarrollo de la coordinación motora (DCD), la dispraxia es un 'alteración del desarrollo del aprendizaje gestual, que puede manifestarse con el retraso en alcanzar los hitos del desarrollo motor - como la transición a la posición sentada, gatear, caminar - o con el torpeza en los movimientos, habilidades deportivas deficientes o disgrafía. Para que se haga el diagnóstico, el desempeño inadecuado debe interferir significativamente con el rendimiento académico o con las actividades de la vida diaria.

No se asocia necesariamente a una patología orgánica asociada, como parálisis motora, hemiplejía o distrofia muscular, pero el principal elemento que hay que tener en cuenta es que la dispraxia es ante todo una enfermedad. trastorno de coordinación motora. Por lo tanto, el niño encuentra dificultades en actividades que requieren coordinación motora, no con las relacionadas con el coeficiente intelectual.

Existen varios tipos de dispraxia, estos son los principales.

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    Dispraxia motora

    dispraxia motora
    Fuente: web

    Tradicionalmente, la dispraxia siempre se ha clasificado como un trastorno de coordinación motora, aunque hoy en día la tendencia general es enmarcar la dispraxia como dificultad para planificar y realizar movimientos intencionales, en series o secuencias. El trastorno puede ocurrir por sí solo (dispraxia primaria) o asociado con otras afecciones y síndromes, como el autismo o el síndrome de Down (dispraxia secundaria).

    Disfunción verbal

    disfunción verbal
    Fuente: web

    La dispraxia verbal es descrita por algunos eruditos como un trastorno del aprendizaje secuencial del lenguaje expresivo que afecta a sonidos y fonemas con el mismo punto de articulación o patrón acústico similar. Quienes padecen este trastorno tienen poca capacidad para realizar movimientos específicos con los órganos articulatorios, fallando en la programación y ejecución de los movimientos necesarios para el lenguaje expresivo. La dificultad no radica en la capacidad de encontrar la palabra adecuada, sino en trasladarla a los órganos articuladores para expresarla o producirla en la secuencia correcta y con el ritmo melódico adecuado. Los niños con este tipo de afección deben recibir mensajes más breves y lentos, tienden a expresarse con gestos y suelen tener expresiones faciales reducidas.

    Las causas del trastorno pueden deberse a varios factores, comenzando por falta de exposición a modelos adecuados o de la experiencia adquirida en el ámbito de la alimentación aurífera; en el primer caso, el niño no ha aprendido las habilidades bucales adecuadas para su edad, mientras que en el segundo puede haber sido sometido a nutrición asistida durante períodos prolongados u hospitalizado.

    también la sobreprotección es un factor de riesgo, como en el caso de los lactantes sometidos a un destete tardío o que, por otras razones, se han visto privados de la experiencia oral de exploración de objetos. Esto sucede porque la edad del destete representa una etapa fundamental para la exploración oral, durante la cual el niño conoce el mundo a través de actividades como lamer, morder, chupar. Si esta exploración oral no se hace posible, ya sea por la presencia de procesos inflamatorios que afectan a las fosas nasales, o por normas educativas excesivamente restrictivas, el niño es incapaz de vivir esas preciosas experiencias que conducen, con el tiempo, al desarrollo de habilidades más estructuradas.

    Generalmente, lo que se pierde en los primeros 24 meses de vida en la experiencia oral produce retrasos en el desarrollo práxico.

    Dispraxia evolutiva

    dispraxia evolutiva
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    La dispraxia del desarrollo representa La incapacidad para realizar gestos, uso simbólico o adecuado de objetos, en ausencia de déficits motores de tipo piramidal, cerebeloso o trastornos del movimiento.; este término significa un mal funcionamiento o una anomalía de la función disfuncional. Muchos estudiosos se han ocupado primero de la dispraxia del desarrollo Orton (1937), que identifica la "torpeza" como uno de los trastornos del desarrollo más comunes y, treinta años después, Walton, Ellis e Court (1962) e Gubbay et al. (1965) quien analizó i niños torpes, o más bien niños "torpes". Los criterios utilizados para diagnosticar dispraxia en estos niños son: la falta de destreza, el impedimento motor, la falta de habilidades, que clínicamente coinciden con la presencia de "diversas formas de apraxia y agnosia", como se afirma en stateofmind.it.

    Los afectados por estos trastornos deben planificar movimientos que tienen dificultades para automatizar, y sus dificultades gestuales suelen estar relacionadas con dificultades para separar y utilizar correctamente los dedos. En la mayoría de los casos también hay hipotonía de las extremidades superiores, particularmente marcada en este nivel, en comparación con la hipotonía generalizada de las extremidades inferiores.

    Enfermedad y disgrafia

    disprasia y disgrafia
    Fuente: web

    Como se mencionó, también existe una correlación entre la disgrafía y la dispraxia, ligada al hecho de que ambas pueden pertenecer a Trastornos específicos del aprendizaje (SLD) pero tienen su propia autonomía; de hecho, como explica el sitio centroetaevoltiva.it, a partir del DSM-5 (Manual Diagnóstico Estadístico) el diagnóstico de Trastorno de Coordinación Motora --por tanto dispraxia, de hecho-- se incluye en el Trastornos del neurodesarrollo, es decir, aquellas condiciones de dificultad específica que repercuten en el desarrollo integral del niño, mientras que la disgrafía se manifiesta, a partir del segundo curso escolar, por un agarre incorrecto del bolígrafo, con notorias inexactitudes en la copia de figuras geométricas, la mala organización en la gestión del espacio de la hoja en la que escribir, o con el tamaño de las letras no respetado.

    Ejercicios para contrarrestar la dispraxia

    disprasia
    Fuente: web

    Hay algunos ejercicios que recuerdan los gestos más sencillos de la vida cotidiana con los que se puede intervenir para limitar o contrarrestar la dispraxia; p.ej, juegos en los que tienes que poner la Apple en la oruga, o una cuerda en su agujero, son excelentes para enseñarle a su hijo a atarse los zapatos; lo mismo ocurre con las perlas para poner en collares o pulseras.
    Sugerir al niño que reproduzca un patrón predefinido con cuentas de colores le ayuda a aprender las secuencias. A continuación, puede animar al niño a que se organice cuando tenga que vestirse o desvestirse, por ejemplo con frases como "La última pieza que quita es la primera que vuelve a poner", o recordándole, escritas en una pizarra, las notas con lo que debe hecho y en qué orden.

    Los ejercicios y tarjetas diseñados específicamente para niños con dispraxia también se pueden encontrar en varios libros en Amazon, como Dispraxia: juegos y ejercicios, editado por Sabbadini y Michelazzo.

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