Después del pase

Después del pase

Luego se nos hacen preguntas sobre la vida en el más allá, y esto suele suceder cuando alguien pierde a un ser querido, especialmente cuando el fallecimiento se debe a la violencia o a un accidente inesperado.

Siempre decimos que somos espíritus/almas que viven momentáneamente en un cuerpo carnal, perecedero, cuyo envolvimiento, con la descomposición, se transforma en otros microorganismos. Esto no debería ser nada nuevo para nadie, porque ha estado sucediendo desde el principio. Sólo los espíritus evolucionados ya no experimentan la descomposición del cuerpo, como fue el caso de Jesús, ya que sus restos mortales no fueron encontrados donde había sido enterrado, pero eso es un asunto para otro momento.

Para los que se van es muy angustioso, después de recuperar la claridad del razonamiento, saber que sus seres queridos que se quedan aquí piensan que todo ha terminado y que son incapaces de comunicarse.

La comunicación entre los que se han ido y los que todavía están en el cuerpo carnal puede tener lugar a través de las aproximaciones, en las que

podemos sentir leves escalofríos o somnolencia. El intercambio también tiene lugar a través de intuiciones o mensajes que son filtrados en lugares específicos por personas dedicadas al estudio de la mediumnidad.

Pero la forma más común de comunicación entre los llamados "vivos y muertos" ocurre cuando dormimos, porque en ese momento abandonamos el cuerpo carnal, que permanece sólo con vitalidad, y entramos en el mundo espiritual. En ese momento la conexión es directa y podemos ir a muchos lugares y tener contacto desde los más diversos.

Por lo tanto, no debemos pensar que la muerte es el fin o que es un sueño eterno, como muchos creen, porque esto hará que cuando hagamos el paso no podamos despertar en el otro plan y podamos quedarnos años y años durmiendo como se narra en el libro "Los Mensajeros", de Chico Xavier, existiendo en nuestra colonia un lugar llamado "los que duermen".

Es importante que estudiemos las cuestiones que rodean a la vida después de la tumba, ya que no hay solución de continuidad en nuestra existencia, ya que vivimos la vida del espíritu, y si hoy estamos con este cuerpo, en la próxima vida estaremos habitando otro, que estará debidamente preparado para nosotros y que vendrá a través de un niño, ya que generamos cuerpos, pero no almas, como todo el mundo sabe.

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Saber lo que viene nos facilitará el paso. Vivamos el presente intensamente, realizando nuestros objetivos, usando nuestra intuición para conocer el mejor camino y conducta a seguir en ciertas situaciones de la vida, pero no debemos olvidar que la vida continúa después del paso.

Adelante, todos.

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