Constance Lloyd, para ser esposa de un hombre acusado de sodomía hasta el final

Constance Lloyd, para ser esposa de un hombre acusado de sodomía hasta el final

Si la historia humana, p√ļblica y procesal de Oscar Wilde, condenado y enviado a trabajos forzados por su homosexualidad, pocos recuerdan a la otra v√≠ctima de esta terrible tragedia victoriana. Cuando estuvo encerrado en la c√°rcel de Reading, el escritor estaba casado con Constance Lloyd, con quien tuvo dos hijos.

Si, como dijo Tolstoi, cada familia infeliz es infeliz a su manera, los Wilde ciertamente no fueron una excepción. No fue un matrimonio nacido bajo una estrella de la suerte, esto está fuera de toda duda, pero Constance se mantuvo fiel a su marido hasta su muerte, sin pedir nunca el divorcio.

Su prematura muerte, con tan solo 40 a√Īos, fue investigada hace unos a√Īos en un art√≠culo de Lancet gracias a las cartas personales de la mujer, que hab√≠an permanecido privadas hasta entonces. As√≠ se descubri√≥ que la decisi√≥n de consultar a un m√©dico italiano para tratar el malestar que la hab√≠a atormentado durante alg√ļn tiempo tambi√©n fue fatal.

√ćndice()

    Chi era Constance Lloyd

    Constance Lloyd, nacida en Dublín en 1859, no tuvo una infancia emocionalmente feliz, como cuenta la biografía escrita por Franny Moyle. Huérfana de un padre a una edad temprana y a merced del temperamento tormentoso de su madre, creció conservando una timidez que era difícil de alterar.

    Gracias al dinero legado por su abuelo, Constance tuvo la gran fortuna de poder considerar el matrimonio como una opci√≥n y no como una necesidad. As√≠ fue que en el oto√Īo de 1880 decidi√≥ irse a vivir a Londres, una de las ciudades europeas donde vivir y respirar los nuevos vientos art√≠sticos que atravesaban el Viejo Continente.

    Comenzó a frecuentar círculos literarios y a escribir, con un interés particular en los derechos de la mujer. Allí también encontró a Oscar Wilde, a quien ya había conocido en Irlanda, ya que sus familias estaban saliendo. Se enamoró de ella y pronto empezaron a verse como pareja y a escribir largas e intensas misivas.

    ¬ŅC√≥mo puedo contestar tus cartas? Son demasiado buenas para cualquiera de mis palabras, solo puedo so√Īar contigo todo el d√≠a. [‚Ķ] en mis ojos no ver√°s nada m√°s que mi amor por ti reflejado.

    Matrimonio y caída

    Tras la boda, en 1884, los Wilde se encontraron en una situaci√≥n de insoportable tristeza dom√©stica, que ni siquiera el nacimiento de los dos ni√Īos pudo aliviar. Oscar pronto comenz√≥ a reflexionar sobre su insatisfactoria vida matrimonial, que chocaba con su reputaci√≥n como escritor. Entonces le escribi√≥ a un amigo en esos a√Īos:

    Hay recuerdos rom√°nticos y hay un deseo de romance, eso es todo. Nuestros momentos de √©xtasis m√°s ardientes son meras sombras de lo que hemos sentido en otros lugares, o de lo que deseamos sentir alg√ļn d√≠a.

    No se sabe exactamente cuándo Constance Lloyd estuvo segura de que su esposo era homosexual, pero ciertamente ella había aceptado de buena gana que pasara la mayor parte de su tiempo en varios hoteles de la ciudad, mientras ella se ocupaba de la casa y de sus hijos. . Era un padre ausente, por supuesto, pero juntos todavía compartían muchas pasiones literarias y culturales.

    Cuando fue arrestado por "Actos indecentes", en 1895, continuó visitándolo en prisión. Solo al final de la detención le pidió que renunciara a sus derechos como padre y le permitiera a ella y a sus hijos salir del país.

    Enfermedad y muerte en Italia

    Con un nuevo apellido para √©l y sus hijos, HolandaConstance Lloyd parti√≥ hacia Holanda. En lo que fue en efecto un exilio real, comenz√≥ a experimentar un dolor f√≠sico cada vez m√°s insoportable, muy probablemente relacionado con la esclerosis m√ļltiple, una patolog√≠a poco conocida en ese momento.

    Al pasar por Alemania, visit√≥ a un m√©dico alem√°n que la someti√≥ a remedios completamente cuestionables. Luego se mud√≥ a G√©nova, donde un ginec√≥logo llamado Luigi Maria Bossi lo oper√≥ dos veces en 1895 y 1898, la √ļltima de las cuales lo llev√≥ a la muerte.

    La teor√≠a del m√©dico italiano, compartida por otros ginec√≥logos de finales del siglo XIX (en primer lugar Charcot y su histeria femenina), se basaba en la idea de que las lesiones del aparato reproductor femenino pod√≠an inducir la llamada "locura p√©lvica" y que el √ļnico remedio para la locura era la extirpaci√≥n de ambos ovarios.

    Hoy Constance Lloyd descansa en Génova, en el cementerio monumental de Stagliano. Junto a su nombre, también la escritura "Esposa de Oscar Wilde": hasta el final.

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