Cómo limpiar tus zapatos en la lavadora: lo que necesitas saber

Cómo limpiar tus zapatos en la lavadora: lo que necesitas saber

Mucha gente se pregunta si su propio par de Zapatos ser lavable en lavadora o menos. Por lo tanto, a menudo cuando tienes zapatos viejos y sucios, prefieres dejarlos en el zapatero o darlos a la caridad en lugar de intentar darles una segunda vida.

La buena noticia es que se pueden lavado en la lavadora sin problemas. Claramente, se necesitan varias precauciones. Los enumeraremos aquí, para ayudar a las personas que están atentas a proteger el medio ambiente.

Lo primero que hay que hacer es comprobar si el par de zapatos está fabricado con materiales compatibles con el lavado a máquina. Esta información casi siempre se indica en la etiqueta interna. Por lo general, para las zapatillas de deporte de tela es posible, mientras que para algunos pares de mujeres con materiales más particulares, desafortunadamente, no lo es. En primer lugar, sin embargo, es importante comprobar que no hay daños: si, por ejemplo, se sale una parte de la suela es preferible arreglarlas antes de meterlas en la lavadora.

Hay otra atención muy importante antes del lavado: es bueno quitar cualquier rastro de suciedad de las suelas. Esto se puede hacer fácilmente con un cepillo de dientes usado o un cepillo viejo. Por lo general, es suficiente con utilizar un poco de agua y jabón para quitar los lodos incrustados antes de meterlos en la lavadora. Esto evitará obstruirlo. Igualmente importante es quitar las suelas y los cordones, que debe lavarse por separado.

Ahora está casi listo para lavarse los zapatos. ¿Con que producto? El mejor aliado para lavar zapatillas son las cápsulas, mientras que no se recomienda el detergente en polvo. Estas prendas deben lavarse a bajas temperaturas: lo ideal es 30 grados, con el programa especial.

Sin embargo, antes de continuar, hay otro paso opcional: si sus zapatos huelen mal, existe un método muy simple para resolver el problema. De hecho, basta con introducir un poco de bicarbonato de sodio en cada uno de ellos y dejarlos "reposar" por una noche. Los malos olores habrán desaparecido a la mañana siguiente.

Ahora realmente podemos hacer la limpieza. Primero que nada, es bueno ponerlos en una bolsa de lavandería o, si no tienes, en una funda de almohada. Otro detalle que marca la diferencia es la adición de unas toallas viejas que ya no usas para tu cuerpo, posiblemente blancas (para evitar fugas de color). Bueno, ahora es el momento de poner la lavadora en funcionamiento.

Una vez finalizado el lavado, por supuesto, queda el último paso a realizar: dejar secar. En este sentido, no se recomienda el uso de la secadora o el uso de calefacción doméstica. ¿La razón? El pegamento podría derretirse e inutilizar los zapatos. Por eso es mucho mejor dejarlos secar sin ninguna ayuda tecnológica. Un último consejo: tanto para acelerar el proceso, como para que el agua se absorba primero y para recuperar su forma original, es bueno insertar papel higiénico (o hojas de periódico) dentro de los zapatos.

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