Cerclaje, cuando el útero no puede "contener" al feto

Cerclaje, cuando el útero no puede "contener" al feto

Sabemos bien que el útero se adapta desde la concepción para aceptar la nueva vida, modificándose en todo y para todo hasta llegar a la dilatación cercana al nacimiento, para permitir que salga el bebé. Pero en los raros casos en los que, por diversas razones, esto no sucede, ¿cómo se puede solucionar el problema?

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    Cerclaje cervical

    cerclaje cervical
    Fuente: web

    El cuello del útero es un pequeño canal que conecta el útero con la vagina: durante los 9 meses de gestación permanece firmemente cerrado, para evitar que el bebé nazca prematuramente, y al mismo tiempo para evitar el paso de agentes infecciosos del exterior. En el interior del cuello uterino se forma un tapón de moco, producido por las propias glándulas del cuello, rico en sustancias antibacterianas naturales, que protege más la cavidad uterina.

    La elasticidad del cuello uterino, que le permite dilatarse durante el parto, está garantizada por su composición, compuesta en su mayor parte por fibras musculares lisas asociadas al tejido fibroso. Justo en las inmediaciones del nacimiento, el cuello sufre algunos cambios, las fibras elásticas aumentan y el colágeno disminuye, para volverse más suave y adaptable, listo para acortarse y abrirse para permitir el paso del bebé.

    Sin embargo, si la mujer corre el riesgo de un parto prematuro, se le puede realizar el llamado cerclaje cervical, un procedimiento en el que, mediante puntos, se cierra el cuello uterino durante el embarazo para ayudar a prevenir un parto prematuro.

    El cerclaje generalmente se realiza transversalmente con el procedimiento llamado di McDonald, en el que el médico usará una aguja para coser la parte exterior del cuello uterino y luego atará firmemente los extremos de los puntos para cerrar el cuello uterino. Sin embargo, cuando este método falla o es difícil de realizar, el procedimiento se realiza cerclaje transabdominal.

    La intervención tiene lugar en anestesia espinal o general y sirve para mantener cerrado el cuello uterino mediante una cinta de material sintético pero biocompatible, de aproximadamente un centímetro de altura, insertada en el propio grosor del cuello. Por lo general, se aplica a la decimotercera semana o cuando ahora se evita el riesgo de aborto espontáneo. La puntualidad de la intervención es fundamental para el éxito.

    Sin embargo, el cerclaje no es eficaz en todos los casos: de hecho, su inserción es útil cuando el cuello no puede permanecer cerrado debido a un defecto congénito. Si, por otro lado, la dilatación se debe a otros problemas, como contracciones dolorosas del útero causadas por una infección, el cerclaje no está indicado.
    Después del período más crítico, se retira el cerclaje, generalmente un mes antes del parto o en caso de parto. Dejarlo puede ser peligroso, ya que, si el útero se contrae, existe el riesgo de que el cuello, cerrado por el cerclaje, se rompa.

    La extracción se realiza durante un examen ginecológico normal y consiste en cortar y retirar la cinta, sin anestesia. Una vez que se retira el cerclaje, el trabajo de parto puede comenzar en poco tiempo, aunque no es una regla universalmente válida.

    Cuando no realizar cerclaje uterino

    cerclaje uterino
    Fuente: web

    En realidad, la cirugía de cerclaje está casi completamente abandonada, porque la causa más frecuente de incontinencia cervical fue el elevado número de embarazos realizados por la misma mujer: hoy, sin embargo, dado que el número de embarazos de cada mujer es en promedio uno, falta la causa raíz del problema. Sin embargo, el problema todavía se presenta en mujeres que han enfrentado numerosas interrupciones voluntarias del embarazo.

    Sin embargo, hay casos y circunstancias en las que se desaconseja el cerclaje por varias razones: por ejemplo, se desaconseja en casos de sangrado vaginal, de infección intrauterina, de ruptura prematura de membranas, yon caso de embarazos múltiples, del presencia de anomalías fetales incompatibles con la vida o di prolapso de membranas fetales, una afección en la que el saco amniótico sobresale a través de la abertura del cuello uterino.

    El cerclaje preventivo

    En ocasiones, el cerclaje puede programarse con fines preventivos, en el caso de que la mujer haya tenido al menos dos abortos o partos prematuros por incontinencia cervical; generalmente esta cirugía se realiza entre la decimotercera y decimosexta semana de gestación.

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